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Desde la empresa no se explican la paralización de la segunda tienda
Desde la empresa no se explican la paralización de la segunda tienda

La segunda tienda de Mercadona: una paralización inexplicable

Fuentes vinculadas a la administración afirman que no hay razones técnicas para impedir que Mercadona desarrolle su proyecto al 100%

miércoles 11 de julio de 2018, 04:00h
Mercadona tiene un ambicioso proyecto para Melilla, un proyecto que implica la apertura de dos tiendas y la creación de más de 250 empleos directos. Si bien la primera tienda ya está en construcción, la segunda es harina de otro costal, dado que la empresa se ha encontrado con un infranqueable muro de silencio e indiferencia levantado por el propio Gobierno loca, que pone trabas al desarrollo completo del proyecto sin concretar los motivos que llevan a tomar tal determinación. Fuentes de la Administración han confirmado a MELILLA HOY que no existen motivos técnicos para rechazar el proyecto de Mercadona, y tanto desde SODEMEL como desde la propia empresa se insta al Gobierno a explicar por qué este tema está paralizado.
Mercadona es una de las empresas más reputadas y de mayor éxito del país; una compañía que se ha hecho grande a base de implementar un modelo de negocio socialmente sostenible y basado en la inversión. La revista “Actualidad Económica”, suplemento semanal del diario El Mundo, resaltaba en su edición de este lunes las virtudes de dicho modelo de negocio, postulando este tipo de inversión empresarial, ética y responsable, como el principal eje de creación de riqueza y bienestar de la sociedad, una visión que comparte SODEMEL, uno de los principales adalides del desembarco de Mercadona en nuestra ciudad; desde la sociedad fundada y dirigida por Enrique Bohórquez se defiende la importancia de la inversión privada, ya no de Mercadona, sino cualquier inversión privada, como única fuente de bienestar.
Las empresas generan puestos de trabajo, riqueza y consumo, y engrosan las arcas públicas con sus impuestos; dinamizan la economía y generan autosuficiencia y desarrollo, dos virtudes de las que Melilla, a día de hoy, está muy necesitada.

Paralización
Siguiendo esta tesis de que la inversión privada en Melilla es beneficiosa para nuestro anquilosado y subvencionista sistema económico, y considerando que la llegada de Mercadona a la ciudad supone precisamente el desembarco de, quizás, el modelo más ético y sostenible de negocio (de entre las grandes empresas españolas, al menos), cuesta comprender las reticencias de la Administración local a la hora de facilitar la puesta en marcha de la totalidad del proyecto de Mercadona, un proyecto que implica necesariamente la apertura de dos tiendas (por motivos logísticos) y que supone no sólo una inversión directa de millones de euros en la ciudad, sino la creación de, al menos, 250 puestos de trabajo directos.
Si bien Mercadona ha podido poner en marcha, no sin dificultades, la construcción de su primera tienda en el Industrial, no está teniendo la misma “suerte” a la hora de encontrar acomodo a su segundo establecimiento, el más grande y el que, según fuentes de la propia empresa, sería la tienda “más moderna” de todo el territorio nacional; un ejemplo a seguir para el resto de establecimientos.
A pesar del compromiso de Mercadona en invertir en la ciudad (renovación de viales, construcción de parques y plazas de aparcamiento, etc), con esta segunda parte del proyecto se está dando una paralización “inexplicable”, según fuentes de la empresa, que afirman no haber vivido una situación igual “en ningún otro sitio de España”.
La única respuesta, por el momento, del Gobierno local a Mercadona ha sido el silencio: no son capaces de dar un motivo claro por el cual rechazan la construcción de la segunda tienda. Fuentes vinculadas a la Administración han confirmado a MELILLA HOY que no existen motivos técnicos para rechazar el proyecto presentado a Fomento por Mercadona, y la falta de respuestas, así como el mal trato dispensado a los responsables del proyecto por parte de la ciudad, ha llegado a suscitar recelos entre los encargados del plan de expansión de la empresa, quienes llegaron a cuestionarse la pertinencia de abrir en Melilla, con el consiguiente perjuicio que ello supondría para los ciudadanos.
Desde SODEMEL, así como desde la propia empresa, se insta al Gobierno local a argumentar de manera clara y concisa las razones por las cuales se están poniendo trabas a la construcción de la segunda tienda de Mercadona, unas razones que nadie conoce.