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Pablo Casado critica el “silencio” del Gobierno del PSOE al que "no le importa Melilla" y sus problemas

Juan José Imbroda y Pablo Casado, en la sede del PP melillense
Juan José Imbroda y Pablo Casado, en la sede del PP melillense (Foto: Guerrero)

El presidente nacional del Partido Popular exige al Ejecutivo central que se adopten las medidas diplomáticas necesarias para reabrir el puesto comercial internacional de Beni Enzar

miércoles 22 de agosto de 2018, 04:00h
El presidente nacional del PP, Pablo Casado criticó que hasta el momento el Gobierno de Pedro Sánchez no haya buscado soluciones al cierre unilateral por parte de Marruecos del puesto comercial de Beni Enzar, por lo que llega a la conclusión de que al Gobierno socialista "no le preocupa Melilla". Por ese motivo exigió que tanto el Ministerio de Exteriores como el de Economía expliquen "qué está pasando, que dé una razón y emprenda las acciones diplomáticas necesarias para que la aduana se pueda abrir de inmediato".
Pablo Casado agradeció la invitación para visitar Melilla por parte de Juan José Imbroda, del que dijo que es "un referente en el PP a nivel nacional". "Tenéis a un gran presidente, que cuando me dijo que teníais un problema, dije que los problemas de la ciudad son también míos porque Ceuta y Melilla son objetivos prioritarios para el PP", aseguró. Casado entiende que hay problemáticas que afectan a las dos ciudades que "necesitan el apoyo del resto de los españoles" y cuando se presentan situaciones complejas como la actual, "es bueno que los compatriotas nos apoyemos, porque defender España es hacerlo, desde Ceuta y Melilla, desde el corazón".

El silencio del Gobierno
Casado, que felicitó a Melilla por la pascua del sacrificio como ejemplo de la riqueza multicultural melillense, señaló que cuatro son los problemas que le preocupan. El primero es la "decisión unilateral" de Marruecos del cierre de la aduana comercial de Melilla de Beni Enzar. Afirmó que "esa decisión no obtuvo ninguna respuesta por parte del Gobierno de España, sino que tuvo que ser el consejo de gobierno de Melilla el que planteó una exigencia de explicación por parte del Ministerio de Exteriores a Marruecos".

Pero señala que el Ejecutivo central "no ha realizado ninguna declaraciones al respecto y la delegada del Gobierno, sólo de forma tangencial". Por ese motivo exigió que tanto el Ministerio de Exteriores como el de Economía expliquen "qué está pasando, que dé una razón y emprenda las acciones diplomáticas necesarias para que la aduana se pueda abrir de inmediato".

Criticó que ningún representante del Gobierno de la nación haya venido a Melilla, ni el presidente o sus ministros para "hablar de integración, de economía, de la aduana, de menores, o dar explicaciones sobre los asuntos pendientes entre ambos países". "Parece que al Gobierno de España, el que tiene más ministros que nunca, no le importa Melilla, como tampoco le importa Ceuta, la subida de impuestos de Podemos, el acercamiento de presos etarras al País Vasco, o que Torra (presidente de Cataluña) diga que va a atacar al Estado español".

Considera que estos gestos responden al hecho de que el PSOE sólo cuenta con unos 85 escaños en el Congreso y que "se apoyó para que prosperase la moción de censura" contra Rajoy "en batasunos e independentistas". Asegura que Pedro Sánchez "se da cuenta que no puede legislar, que no puede hacer nada y que no tiene plan de futuro para el país". Pero "la buena noticia" es que frente al PSOE "hay un partido fuerte y unido como el PP, dispuesto a ganar las elecciones autonómicas y municipales, las generales y que también está preparado para afrontar las elecciones en Andalucía y Cataluña".

Inmigración
Mostró su preocupación por la presión migratoria que sufre Melilla y señala que la respuesta del Gobierno central "no puede ser el buenismo y la demagogia diciendo que hay que quitar las concertinas y derogar la Ley de Seguridad, porque si quitamos los medios físicos y dificultamos la labor de los medios humanos, no se puede garantizar la integridad del estado español".

Por todo ello, mostró su agradecimiento a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado "porque hacen una labor encomiable". Indicó, en relación a la presión migratoria, que una vía de solución sería trabajar en origen, posibilitando que la solidaridad de la que dice que España es un referente, se traduzca en acciones que contribuyan al desarrollo económico de los países con mayores carencias e impedir así que sus ciudadanos tengan que "poner sus vidas en manos de las mafias" de la inmigración.

Considera que esa intervención en origen se podría llevar a cabo no sólo en Marruecos, sino en África, con lo que llamó como Plan Marshall que "no es sino un plan de cooperación europeo" que se traduzca en escuelas e infraestructuras que traiga "un futuro de esperanza para millones de africanos que sueñan por un futuro mejor, pero Europa tiene que ser generosa". Así que en vez "hacer discursos buenistas, hay que dar apoyo a la política de cooperación en origen, para que estas personas tengan un futuro mejor en sus territorios y puedan venir en igualdad de derechos y no con un efecto llamada por el 'papeles para todos', que al final acaba siendo algo contraproducente tanto para Europa como para los propios inmigrantes", apostilló.

La tercera cuestión que le preocupa al presidente nacional del PP es el de los menores extranjeros no acompañados (MENAS). Dijo que Melilla acoge a cerca de un millar y "no cuenta con la solidaridad del Gobierno a la hora de dar respuesta a esto, ni a una coordinación con las comunidades autónomas, ni a un plan integral a nivel europeo, ni a un plan de coordinación con Marruecos". En este sentido reivindicó más recursos para la Ciudad, que destina unos once millones de euros al año a la atención de estos menores, mientras sólo recibe dos millones de ayuda el Ejecutivo central.

Unión frente al terrorismo yihadista
Un asunto de gran preocupación para Pablo Casado es el del terrorismo yihadista. Recordó que esta semana se ha cumplido un año del atentado de Barcelona y Cambrils y que el lunes se frustró un nuevo atentado en una comisaría en Cataluña. En este sentido dijo que es preciso ahondar en el plan que aprobó el Gobierno del PP de Prevención de la Radicalización Violenta para luchar contra el yihadismo, para dejar claro que "una religión nunca puede ser usada para actuar contra otra persona".

Indicó que España no puede admitir que haya centros donde "se pueda radicalizar a personas y cometer hechos como el de Cornellá". Por ello insta a que se impulse el Plan Nacional contra la Radicalización, al tiempo que demanda que se convoque el Pacto Nacional contra el Terrorismo Yihadista, "porque no es normal que ante hechos como el de la comisaria de Cornellá, el principal partido de la oposición no tenga información".

Pablo Casado señaló que a la hora de hablar de terrorismo, "hay que llamar a las cosas por su nombre", y señalar el que viene motivado por una interpretación extemporánea de una religión, como el yihadismo y "no ocultar sus motivaciones", como se hizo en su día con el terrorismo de ETA "que quería acabar con las libertades y la democracia, buscando rédito político en sus asesinatos".

En este sentido, indicó que las autoridades deben trabajar para prevenir "esas conductas radicales, atajarlas y prevenirlas". "España es un país plural y abierto y el que viene tiene que tener clara esa escala de valores y un máximo respeto a los derechos humanos, que es incompatible con cualquier credo que vaya contra la integridad de otras personas", añadió.

Recorrido por el puesto de Beni Enzar
Recorrido por el puesto de Beni Enzar (Foto: Guerrero)