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BALONCESTO - LEB ORO

Darko Balaban no realizó ayer ni un solo tiro a canasta
Darko Balaban no realizó ayer ni un solo tiro a canasta (Foto: ZTE REAL CANOE)

El Melilla Baloncesto sufre un duro castigo frente al colista (84-68)

Los de Alejandro Alcoba fueron de más a menos, encajando 50 puntos en los dos últimos cuartos, lo que los dejó sin opciones de triunfo

sábado 13 de octubre de 2018, 04:00h
Tyson Pérez, con 15 puntos en el tercer cuarto, y Álvaro Lobo, con 14 en el último, destrozaron el aro de un Melilla Baloncesto que ni tuvo antídoto ni réplica salvo por parte de Txemi Urtasun. El acierto de tiro de campo de los melillenses se redujo de un 53% al descanso a un 46% al final. Además, en la faceta reboteadora, a pesar de que acabó siendo favorable a los melillenses, pasó de un 21/12 tras los dos primeros cuartos, a un 18/16 en los dos últimos y decisivos. Unos y otros cerraron bien su aro y conquistaron pocas capturas en el del adversario.

El Melilla Baloncesto sufrió un severo correctivo en la cancha del hasta ayer colista Real Canoe NC, debutante en la categoría. Tras un primer tiempo igualado, con mínimas ventajas para los pupilos de Alejandro Alcoba, el equipo local logró llevar el partido a su terreno y, a base de una fortísima defensa y de un espectacular acierto en ataque (7 de 10 triples tras el descanso), reventó el encuentro, y eso pese a la buena actuación de Txemi Urtasun (14 puntos).
Comenzaron ambos técnicos con quintetos muy altos y con la intimidatoria presencia del joven brasileño Dos Anjos en la ‘pintura’ melillense. Después de una primera canasta del canoísta Chema, los azulones encadenaron un parcial de 0-10 que les permitió disfrutar de una cómoda ventaja durante todo el primer cuarto y que mantendrían casi hasta el final, gracias a seis puntos consecutivos (que pudieron ser siete) de Jesse Chuku y al dominio en el rebote (7 de 11). Sin embargo, la reacción de los madrileños en los últimos dos minutos, protagonizada por Jugovic, dejó la renta en su mínima expresión (17-18).
Mendía adelantó a los capitalinos en su primera acción y el duelo entró en una fase espesa, con las defensas imponiéndose claramente y con anotaciones con cuentagotas. En este momento destacó el pívot canoísta Atewe, que se impuso claramente al gigante Dos Anjos y firmó 5 puntos casi consecutivos, además de dos tapones. Pero tras alcanzar el Canoe, con mucho esfuerzo, una máxima renta favorable de +6 (29-23), en un abrir y cerrar de ojos, el decano reaccionó e incluso se puso por delante merced al despertar de Dos Anjos, con una meritoria acción de 2+1 en la que además de forzar la falta se permitió el lujo de meterla ‘para abajo’. Tras un intercambio final de canastas, el resultado al descanso reflejaba un 34-37, después de dos cuartos casi idénticos en cuanto a anotación.
A la vuelta de los vestuarios ocurrió lo que tantas veces ha sucedido en el ‘Pez Volador’ y que pocos equipos consiguen evitar. La explosión de un Canoe que, cuando entra en trance, es imparable. Y más si su jugador franquicia, el dominicano Tyson, se calienta. Tres triples y un total de 15 puntos para romper el choque con un parcial de 16-2, apenas contenido por dos ‘bombas’ y una canasta desde el perímetro de Urtasun, cuatro puntos de Zyle y una solitaria anotación de Dos Anjos. El 58-50, máxima renta local hasta entonces, empezaba a ser preocupante.
A Tyson le reemplazó Lobo en la faceta anotadora para estirar la diferencia hasta un máximo de +11 (63-52), mientras que por parte melillense era Urtasun el que seguía tirando del carro, ambos con 8 puntos en cinco minutos. La agresiva defensa madrileña no permitió lanzamientos cómodos y la distancia se mantuvo hasta el final, salvo un anecdótico 69-63 a falta de cuatro minutos. Se consumaba así la primera derrota de la temporada para el Melilla Baloncesto ante un colista que, al contrario, celebraba por todo lo alto su histórico primer triunfo en la categoría (8468).
El próximo viernes, desde las 21’30 horas, el Melilla Baloncesto tratará de redimirse frente al filial del F.C. Barcelona Lassa en el Pabellón Javier Imbroda Ortiz.

Miguel Ángel Aranzábal: “Fuimos agresivos en defensa y con un alto ritmo en ataque”

Miguel Ángel Aranzábal se mostraba “muy contento, lógicamente, por esta victoria. Mi valoración no puede ser otra que muy positiva, porque por fin conseguimos competir al nivel que exige esta categoría. Fuimos muy agresivos en defensa y jugamos con un alto ritmo de ataque, que son nuestras principales características. Hasta el descanso conseguimos mantenernos, y luego empezamos a meter tiros con facilidad y ya fue más fácil, con todo el respeto a un grandísimo rival como el Melilla Baloncesto”.
Precisamente, sobre el equipo melillense comentó que “cuenta con un equipazo, con jugadores de gran experiencia en la dirección, con capacidad de mando y muy altos e intimidatorios en la ‘pintura’. Es un conjunto muy sólido, pero ayer supimos jugar mejor nuestras bazas que ellos las suyas”, recalcó.

Alejandro Alcoba: “Tras el descanso, nos faltó el acierto que sí tuvieron ellos”

Alejandro Alcoba, por su parte, cree que hubo “dos partes bien diferenciadas, una primera en la que dominamos el partido desde la defensa, pudiendo correr y buscar acciones claras de anotación, y una segunda en la que por intensidad y agresividad nos pusieron las cosas muy difíciles en ataque. A mi juicio, la diferencia estuvo en el acierto que nosotros, incluso con bandejas, no tuvimos”, apuntó.
De igual modo, incidió en que los responsables del resultado fueron ellos, aunque el arbitraje también considera que resultó “muy malo”, ya que “no hubo el mismo criterio en una zona que en otra, nos sentimos perjudicados. Los jugadores importantes llegaron muy cargados de faltas y tuvimos que rotar demasiado. El arbitraje no está al nivel de una LEB Oro que queremos potenciar. Eso sí, sin quitarle ningún mérito al Canoe”.