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El 45% de los melillenses se decantan por la incineración frente al entierro tradicional

Los melillenses, con sus tradiciones
Los melillenses, con sus tradiciones (Foto: Guerrero)

Superada la amenaza de lluvia, decena de melillenses se acercaron al cementerio cristiano de la Purísima para revivir la celebración del día de Todos los Santos

viernes 02 de noviembre de 2018, 04:00h
La incineración sigue ganando terrero en Melilla al entierro tradicional tanto en suelo como en nicho, según Mariano Carralero, administrador del Cementerio cristiano de la Purísima Concepción, que señala que entre el 40 y 45% de las familias se decantan por este servicio como destino final de los restos de un ser querido. El fin sigue siendo dar la mejor de las despedidas al familias que seguirá vivo en nuestros recuerdos y al que poder visitar, no sólo el día de Todos los Santos, en el cementerio.
La lluvia se tomó finalmente un respiro y permitió que ayer 1 de noviembre, festividad de Todos los Santos, las nubes negras se fueran diluyendo para dejar un cielo despegado y un sol que ayudase a caldear el frío ambiente. Los melillenses aprovecharon esta mejora para volver a cumplir con la festividad de Todos los Santos, la tradición que se niega a desaparecer a pesar de modas importadas que siguen calando cada vez más en la sociedad española como Halloween.

El Cementerio de la Purísima Concepción se abrió de par en par a los melillenses, recibiendo a miles de ciudadanos de todas las edades, que acudían solícitos a visitar los sepulcros de aquellos que les precedieron para depositar flores a sus pies y rememorar, aunque fuese de forma interna, los momentos compartidos. Frente a la calma interna contrastaba el jaleo del exterior, de los alrededores del camposanto, tomados literalmente por centenares de vehículos y puestos de flores.

Salvo el árbol que se precipitó sobre varios coches estacionados en la calle Castelar sin heridos, la festividad de Todos los Santos se desarrolló sin incidentes y para ello, tal como adelantó el viceconsejero de Control y Gestión de Servicios, Francisco Villena, un equipo humano formado por personal de limpieza, fontanería, albañilería y administración se encargó de cualquier posible problema. De nuevo, la oficina del camposanto, en la que se encuentra Mariano Carralero, su administrador, recibió decenas de visitas de personas interesadas en conocer la ubicación concreta de la sepultura de algún amigo o familiar.

Todos los santos
En el interior de un camposanto con 126 años de historia, las familias melillenses acudieron a la cita de Todos los Santos compartiendo recuerdos, a veces en silencio, delante de la sepultura del ser que les dejó. Después, a recorrer los sepulcros de amigos y vecinos, los majestuosos pabellones militares y la tumba del 'Soldado de los Milagros', en la que dejar un ramo de flores.

El día de Todos los Santos también hizo posible reencontrarse con amigos y vecinos en este acto social, en el que intercambiar saludos o ponerse al día de las últimas cuitas familiares. En los corrillos, se intercambian lágrimas y palabras de consuelo, risas y algún cotilleo, comentarios sobre las inclemencias meteorológicas y hay también quienes pretenden arreglar el mundo. Sin duda, el precio de las flores volvió a ser un tema recurrente, y es que según los asiduos, en los últimos días se ha pasado de 3 euros la docena de claveles a los seis euros.

Incineración
Según apuntó Mariano Carralero, administrador del Cementerio, a lo largo de este año 2018 se han producido unos 220 fallecimientos de melillenses y de ellos, unos entre el 40 y el 45% han preferido ser incinerados. Las cifras son superiores a las de otros años y reconoce que se está produciendo un paulatino aumento en aquellas familias que se deciden por la incineración en vez por el entierro tradicional. "Tenemos entre 18 y 20 incineraciones al mes", y el precio no encarece demasiado el coste de los servicios funerarios a contratar con las empresas de pompas fúnebres. Es más, señala que al ser un servicio municipal, hay que abonar sólo 133 euros. "Es el servicio de incineración más barato de todo el país. En el resto de España al ser privado, el coste puede llegar a ser de hasta 800 euros, según me han contado algunas familias que incluso me han mostrado la factura de fuera", dijo.

Carralero señala que recurrir a la incineración no encarece en demasía el coste de un entierro, que suele ser de unos 2.300 euros los más baratos o hasta los seis mil euros en el caso de los más costosos. "A este precio del entierro habría que añadir los 133 euros de la incineración y el precio de la urna para las cenizas que no supera los 70 euros", detalló.

Afirma que recurren a la cremación tanto jóvenes como personas mayores. Explicó que el proceso dura unas cuatro horas, pero si hubiese una segunda o incluso una tercera incineración ese mismo día, la duración se acortaría en una hora en cada caso, porque el horno habría alcanzando la temperatura óptima para su trabajo.

Mariano Carralero señala que son en los meses de verano y en los más duros del invierno cuando se producen más fallecimientos en la ciudad, pero por lo general son unos treinta al mes, casi uno al día, aunque "hay semanas en los que no se producen y otras en las que se llegan a contabilizar hasta seis".

Camposanto
Por su parte el viceconsejero Francisco Villena señaló que se han desarrollado distintos trabajos a lo largo de estas semanas para que el cementerio luciera su mejor imagen. Entre los trabajos de fontanería, pintura y jardinería, destacan actuaciones como la colocación de una fuente nueva en el patio superior, que como finalizó su construcción el 12 de octubre ha pasado a denominarse fuente Pilar.

También indicó que está en estudio la elaboración de un proyecto para colocar una rampa, acerado y árboles en la puerta principal del cementerio de la Purísima Concepción, el recinto que abrió sus puertas en 1890 y que en sus parcelas, nichos, tumbas y panteones se guarda la historia de Melilla y sus melillenses. Por ese motivo a lo largo del año se organizan visitas guiadas de grupos de curiosos y estudiosos, tanto locales como foráneos, interesados en conocer este rico legado.
Zona de columbarios, para las urnas de las cremaciones
Zona de columbarios, para las urnas de las cremaciones (Foto: Guerrero)