www.melillahoy.es

Ventura propone que las 200 plazas de menores a repartir en la península las ocupen MENAS de Melilla

Daniel Ventura, consejero de Bienestar Social
Daniel Ventura, consejero de Bienestar Social

Denuncia el consejero que las autoridades españolas no hayan devuelto aún a Marruecos a los más de 400 menores documentados que acoge la ciudad

domingo 18 de noviembre de 2018, 04:00h
El consejero de Bienestar Social, Daniel Ventura, propone que las 200 plazas que se habilitarán en distintas comunidades autónomas para acoger menores, sean ocupadas por niños tutelados por la Ciudad Autónoma de Melilla, que en la actualidad acoge a casi mil, que es "donde estamos, con diferencia al resto, peor de toda España". También reitera que lo acertado es la devolución o repatriación de los menores a su país.
El consejero considera que el Gobierno central no hace sino "marear la perdiz" tras el anuncio del ministro Grande-Marlaska sobre que se plantean "repatriar" a menores a Marruecos, porque es un nuevo cambio de postura en este tema y porque "aquí hay mucho mensaje pero ninguna acción concreta", asegura.

Lo que no le queda claro "es cómo es posible que tengamos aquí acogidos a más de 400 niños con documentación de Marruecos, y que no hayan sido devueltos o repatriados a su país, de la misma manera que se haría en cualquier otro estado cuando aparece un niño, documentado o no".

Documentados
Indica que no sólo "la lógica" sino también la legislación fija que cuando se detecta esta presencia se debe poner en conocimiento de las autoridades de su país y "darlo inmediatamente para que lo lleven con sus padres para integrarlo o hacer lo que tengan que hacer, pero esto, con Marruecos, no ha pasado nunca", aseveró.

Por tanto, indica que lo primero que debería realizar el Gobierno de Sánchez es "devolver sin reparos ni problemas, pero con todo lo que marca la ley, a estos 400 niños documentados, y por otro lado, el resto de niños marroquíes que tenemos en Melilla, repatriarlos en base a ese tratado que tenemos firmado entre ambos países. Esto tiene que ser una realidad y es lo que reclamamos". Añade que "Marruecos es el que tiene que tomar la decisión, pero es algo que no ha adoptado nunca".

200 plazas
Ventura afirma que si esto no es posible, lo que debería hacerse es que las casi 200 plazas para menores que se han previsto para repartir entre el resto de comunidades autónomas, que todas ellas "sean para Melilla que es donde estamos, con diferencia al resto, peor de toda España". Por tanto, reitera, que esas plazas deberían ser para niños acogidos en la ciudad, "porque es el sitio donde más menores tenemos por metro cuadrado, y esto es sentido común".

Criticó de nuevo el reparto que ha llevado a cabo el Ejecutivo central de la partida extraordinaria de 38 millones habilitada para ayudar a las comunidades autónomas con mayor número de menores acogidos, y es que el hecho de que Andalucía vaya a recibir algo más de 26 millones, le "huele mal".

No ve creíble que la Junta tuviera acogidos a 30 de junio a 2.500 menores y que a 30 de septiembre la cifra fuera de cinco mil, "¿cómo se puede doblar la cifra en tres meses?", se pregunta. Todo esto le lleva a pensar que lo que ha realizado el Gobierno socialista es "una jugada extraordinaria en connivencia con la Junta de Andalucía para que fuera la más beneficiada".

Se pregunta en qué invertirá Andalucía el dinero porque los MENAS que llegan a tierras andaluzas no van a quedarse, porque "son adolescentes de entre 16 y 17 años que tienen un proyecto migratorio planificado y que no pararán hasta llegar al destino marcado".

Corredor humanitario
Por ese motivo, "ese mismo menor que se ha contabilizado en Andalucía, unas semanas después se contabiliza como uno más al llegar a Madrid y después, en País Vasco, antes de seguir su tránsito hasta llegar al país europeo que se haya marcado como meta". Atendiendo eso trasiego, "¿en qué se gastara Andalucía ese dinero?"
Manifiesta que una medida puntual no resuelve la situación y que "se desconoce si en 2019 habrá otra partida económica como la de los 38 millones habilitada por el Gobierno y de la que Melilla recibirá este año cerca de dos millones de euros, una cantidad que además no soluciona el problema de los casi mil menores que tenemos en Melilla acogidos".

Los menores que llegan a Melilla se ven imposibilitados a llevar a cabo ese proyecto migratorio que llevan planificado, "porque son adolescentes que migran por cuestiones económicas, como ellos nos dicen, y no están en desamparo, porque tienen a sus padres y sus familias con las que mantienen el contacto, y cuando llegan a la ciudad se lamentan de que no pueden llegar a la península".

El consejero indica, como solución para evitar el cuello de botella que se forma en la ciudad con los menores "migrantes precoces", buscar como alternativa "crear los corredores humanitarios para que estos chavales que alcanzan Melilla puedan llegar a donde quieren, por lo general, junto a algún familiar en la península o en cualquier otro país europeo".

Devolución, repatriación y racismo
Explicó el consejero que cada niño tiene una historia distinta y por tanto, la solución varía, pero dado que debe primar el bien superior del menor, "lo acertado es evitar su desarraigo y que pueda volver a su país de origen" y para ello existen dos días, la devolución o la repatriación. "Hablamos de repatriación cuando el país de origen acepta a los niños que aún no estando documentados, se les reconoce con total seguridad como nacionales, en este caso de Marruecos, y es su país el que le va a atender, con recursos propios e incluso con apoyo de la Unión Europea", dijo.

La devolución es "que los niños documentados vuelvan a su país para que las autoridades los reintegren en sus familias o se hagan cargo de ellos de forma directa". Añade que si por alguna razón "no hay garantías de que donde vaya a ir el niño no es un sitio muy adecuado, no hay que devolverlo, pero no tenemos por qué dudar del buen hacer de las autoridades marroquíes".

ONGs y racismo
Defiende el consejero que siempre se actúa buscando el beneficio del menor y esto es algo que "ninguna organización o asociación tiene que enseñarnos, aunque siempre nos califican de racistas hagamos lo que hagamos, ya sea porque les damos cursos de formación o porque apostamos por la devolución a sus familias, que debería ser algo lógico".

Frente a las voces críticas, aseguró que tanto él personalmente como el Gobierno de la Ciudad Autónoma tienen "la conciencia muy tranquila, porque hacemos por los menores mucho más de lo que humanamente se puede hacer, especialmente en los centros de protección donde reciben una atención estrecha y cercana para ayudarles a salir adelante".

En referencia a las entidades y ongs que cuestionan el trabajo que se hace con los menores, indicó que en estos momentos "no hay ninguna ong trabajando en los centros de acogida, a pesar de las cifras de acogidos que tenemos, y si nos referimos a las que actúan con los niños de la calle, ni se han dignado en cumplir con la normativa que marca la ley cuando se habla de trabajar con menores". Salvo alguna excepción, en general, "no están haciendo gran cosa con los niños de la ciudad, así que para hablar primero tienen que trabajar codo con codo con estos menores, cosa que no hacen".