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BALONCESTO - LEB ORO

Josep Franch reapareció anoche, tras recuperarse de una lesión
Josep Franch reapareció anoche, tras recuperarse de una lesión (Foto: CMB)

El Melilla Baloncesto cierra el año con victoria (60-71)

Los melillenses rompen una mala racha de nueve temporadas sin ganar en el Multiusos

sábado 29 de diciembre de 2018, 04:00h
Los azulones -ayer de blanco- no respiraron tranquilos hasta los últimos segundos del partido, tras un enfrentamiento muy igualado y con alternativas en el marcador. El dominio en el rebote y un último cuarto de superioridad fueron clave para el triunfo del equipo que dirige Alejandro Alcoba.

Última jornada del año en la que el Melilla Baloncesto consiguió una más que trabajada victoria en la complicada pista del Cáceres Patrimonio de la Humanidad (60-71). Los melillenses no respiraron tranquilos ayer hasta los últimos segundos del partido, tras un enfrentamiento muy igualado y con alternativas en el marcador. El dominio en el rebote y un último cuarto de superioridad fueron clave para el triunfo del equipo que dirige Alejandro Alcoba.
El mayor acierto de los locales les dio la primera ventaja del choque (8-4) ante un decano endeble en defensa. Se pasó por el ecuador del primer periodo con un 13-7, gracias a un lanzamiento de tres de Huff. Los triples estaban siendo una auténtica losa para el Melilla Baloncesto. Sin embargo, el conjunto azulón no se vino abajo y, con la aportación del serbio Darko Balaban, se mantuvo a flote. El balance defensa-ataque mejoró en los visitantes. Su mejor juego no tardó en reflejarse en el luminoso del Multiusos y una canasta de Agada permitió la remontada de los azulones (16-17). El parcial fue de 3-10. Ñete Bohigas no dudó en pedir un tiempo muerto. Una última canasta del lituano Zyle dio ventaja a los melillenses al final del acto (18-19).
Ya en el segundo cuarto, la dinámica cambió en su arranque, ya que el Cáceres entró en la pista algo más enchufado que su rival. Así, Kody firmó el 23-21 con un triple. La alegría extremeña duró poco porque el decano reaccionó y empató (25-25). No obstante, los melillenses no acabaron de dar continuidad a su juego. Alcoba lo vio y solicitó un tiempo muerto con la intención de cambiar la dinámica (27-25). Se igualó el enfrentamiento y ninguno de los dos contendientes fue capaz de imponer su ley (29-29, a 3’52” para el descanso). El brasileño Felipe Dos Anjos se adueñaba de la ‘pintura’ y aportaba en ataque, siendo, sin lugar a duda, el jugador más acertado de los suyos en este periodo. Jesse Chuku hizo la última canasta y el Melilla Baloncesto se fue a los vestuarios con una ligera renta (32-34).
Comenzaba la segunda mitad con igualdad de fuerzas. A los dos conjuntos les costó mucho anotar y transcurridos 3’30” el electrónico reflejaba un raquítico 34-36. Pero el Cáceres no encontró el ritmo en el tercer cuarto, lo que benefició a los de Alcoba, que lograron la máxima ventaja del encuentro, cuatro puntos (34-38), merced a una canasta de Chuku. Realmente, el periodo estaba siendo auténticamente nefasto.
Un triple del decano, obra del gaditano Javi Marín, hizo aumentar la diferencia visitante (34-41). Ñete Bohigas solicitó un tiempo muerto. El técnico local no quería que se le fuera el duelo definitivamente en una fase de mayor acierto de los azulones. Faltaban 2’53” para el término de este tercer acto y el parón benefició a los extremeños, que, con un parcial de 5-0, se colocaron a un punto (39-41, a 1’27”. Ahora fue Alejandro Alcoba el que detuvo la contienda. No pudo corregir el rumbo y un parcial final de 5-2 dio ventaja a los locales a la conclusión del cuarto (44-43). Un tiro desde la línea de 6’75 sobre la bocina de Mazurczak fue determinante. Todo quedaba pendiente para los definitivos diez minutos.
La racha cacereña se alargó en los primeros instantes del último asalto (48-43) ante la desesperación de Alcoba. El Cáceres estaba jugando su mejor baloncesto desde que empezó el partido. Sin embargo, el Melilla Baloncesto se recuperó (50-49). Josep Franch volvió a dar ventaja a su equipo (50-51) e incluso las diferencias se ensancharon (50-58). El parcial fue de 2-15. Ñete Bohigas pidió un tiempo muerto para detener la sangría anotadora melillense. Restaban un poco más de 5 minutos. No se rindieron los verdinegros y acortaron distancias (55-58) para mantenerse con opciones de victoria.
Pero la gasolina se le acabó al Cáceres en el momento clave. Urtasun y Agada pusieron tranquilidad con cuatro puntos consecutivos (55-61). Ya en los últimos instantes Rakocevic situó a los suyos a tres puntos (60-63), a 30 segundos para la conclusión. No hubo milagro extremeño y el decano se acabó llevando el triunfo gracias a su mayor oficio (60-71).

Ñete Bohigas: “Empezamos bien el encuentro pero lo terminamos mal”

El técnico del Cáceres Patrimonio de la Humanidad, descontento con el desenlace del partido, dijo que “es una pena porque jugamos mejor que en los últimos partidos y tuvimos opción a la victoria pero se nos escapó al final. Quizás nos faltó fuerza en el rebote y estar más acertados en los momentos decisivos del encuentro. Empezamos bien pero terminamos mal”, aseguró.
Sobre el rival, Ñete Bohigas apuntó que “supo explotar todas sus virtudes en un último cuarto en el que estuvo al nivel esperado”. De igual modo, incidió en que están “en una situación delicada en la clasificación, y solamente nos queda seguir trabajando para mejorar y poder salir de las últimas posiciones de la tabla”.
El preparador extremeño también se refirió a las pérdidas de balón, una faceta en la que no estuvo fino su equipo, ya que llegó a perder nada menos que 14 balones por solamente nueve del conjunto melillense.

Alejandro Alcoba: “Nos costó pero cumplimos con el objetivo”

El entrenador del Melilla Baloncesto comentó, en rueda de prensa, que “estoy contento por la victoria pero no por el juego ya que hubo fases malas. Nos costó mucho pero en el último cuarto conseguimos lo que buscábamos desde el principio. Era un partido como dije en la previa para no descolgarnos de las primeras posiciones. En los tiros de tres estuvimos flojos, pero el rebote fue una de las claves de nuestra victoria, así como la intensidad en el juego que imprimimos en el periodo definitivo”. Acerca del rebote, y como dato anecdótico, cabe resaltar que los melillenses dominaron el rebote tanto defensivo como ofensivo. De hecho, el bagaje en el primer cuarto fue de 3/10 para aumentarlo en el segundo acto (8/21). Luego el balance se equilibró, aunque a la conclusión del choque la superioridad azulona continuó quedando patente (27/38).
Para concluir, Alejandro Alcoba explicó que “el Cáceres nunca se rindió y luchó hasta el final. Se encuentra en una situación difícil pero considero que será capaz de salir a flote”. Y acabó comentando que “ahora a descansar y a pensar en el siguiente compromiso”.