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Una gran noticia

viernes 11 de enero de 2019, 04:00h
El nombramiento de Javier Imbroda como consejero de Educación y Deportes es una gran noticia, pòrque además de la valía profesional y humana que ha demostrado siempre, que ahora podría aplicar en su gestión política en pro del interés general de los andaluces, no hay que olvidar que sus raíces melillenses pueden tener un enorme peso para que ese beneficio también repercuta en su ciudad de origen, donde la Junta de Andalucía manda en cuestiones tan importantes para Melilla como el Campus de la Universidad de Granada
La irrupción del melillense Javier Imbroda en la política no se quedará en una mera anécdota. Ayer se confirmó lo que algunos ya intuían, y es que iba a tener un papel relevante en esta nueva e histórica legislatura en Andalucía, donde después de casi 40 años habrá un cambio de siglas, color político e ideología en su gobierno autonómico. Pero el papel de Javier Imbroda irá más allá del escaño que ha obtenido en el Parlamento andaluz como cabeza de lista de Ciudadanos por la circunscripción de Málaga, ya que en cuestión de unos días será nombrado de forma oficial consejero de Educación y Deportes de la Junta de Andalucía.
Es, sin lugar a dudas, una gran noticia. Porque además de la valía profesional y humana que Javier Imbroda ha demostrado siempre, que ahora podría aplicar en su gestión política en pro del interés general de los andaluces, no hay que olvidar que sus raíces melillenses pueden tener un enorme peso para que ese beneficio también repercuta en su ciudad de origen, donde la Junta de Andalucía manda en cuestiones tan importantes para Melilla como el Campus de la Universidad de Granada, cuya competencia se encuentra en la Consejería que a partir de ahora dirigirá Javier Imbroda.
Es muy importante que así sea, después de que los últimos años hayan estado marcados por algunos desencuentros entre la Ciudad Autónoma y la Junta de Andalucía por el desarrollo del Campus de la Universidad de Granada en Melilla, que es un pilar fundamental para esa transformación en ciudad universitaria que se busca en esta orilla. Es muy improbable que Javier Imbroda siga el camino del torpedeo que sus antecesores en el cargo han seguido contra ese objetivo, no solo por su origen melillense y el amor que siempre ha profesado a su tierra natal, sino también porque es difícil que en estos escasos seis meses que lleva de trayectoria política haya cosechado enemistades o rivalidades, y que en el hipotético caso de que estas surgieran, fuera contra un gobierno presidido por su hermano.