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Iturgaiz fue presidente del Partido Popular del País Vasco entre 1996 y 2004
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Iturgaiz fue presidente del Partido Popular del País Vasco entre 1996 y 2004 (Foto: Guerrero)

“Melilla no se puede convertir en una favela de Río de Janeiro con los menores”

Entrevista a Carlos Iturgaiz, eurodiputado y expresidente del PP vasco

lunes 11 de febrero de 2019, 04:00h
A falta de apenas tres meses y medio para las elecciones europeas, el eurodiputado del PP y expresidente de la formación en el País Vasco, Carlos Iturgaiz, repasa algunos temas de actualidad con MELILLA HOY.

- En mayo son las elecciones europeas. Vd. lleva en el Parlamento Europeo desde 2004. ¿Se volverá a presentar ahora?
- El presidente del PP en el País Vasco, Alfonso Alonso, ha dicho que cuenta conmigo para que sea otra vez el eurodiputado. Estoy a disposición de Pablo Casado para lo que él decida, es quien tiene la última palabra, pero para mí sería un honor seguir defendiendo los intereses de España en Europa en una legislatura que, además, va a ser muy complicada y dura, porque los nacionalistas vascos y catalanes van a venir conjuntamente a enfilar a España para destruirla y resquebrajar nuestra nación.

- Las elecciones europeas suelen tener poca participación, signo de la lejanía con la que los ciudadanos ven a Europa. Vd que está en su Parlamento, ¿cómo cree que se puede cambiar esa percepción?
- Los ciudadanos tienen que darse cuenta de que aunque ellos pasen de Europa, Europa no pasa de ellos. Hay tantas y tantas directivas, resoluciones e informes que se hacen en Europa que afectan a la vida cotidiana de los ciudadanos, que es necesario tener unos buenos representantes en Europa para que defiendan a España. Hay que tener en cuenta que Europa nos ha echado una mano muy importante a la hora de frenar el intento de golpe de Estado de los catalanes, ni un país en la Unión Europea les ha abierto su puerta ni les ha dicho que están a favor de la ruptura con España para una hipotética república catalana. Y eso demuestra la fortaleza de Europa y que había un gobierno del PP que hizo las cosas bien diplomáticamente en Exteriores.

- Melilla sufre una presión migratoria por la que se ha pedido muchas veces ayuda a Europa para su frontera sur sin que esta haya llegado. ¿No es esta reacción egoísta contraria a los principios de la Unión?
- Me identifico mucho con ustedes porque la soledad y la incomprensión europea que han sufrido con la inmigración las he sufrido yo con el terrorismo. Yo he tenido que salir a los medios de comunicación para afear a la comisaria Malmström las declaraciones espantosas que hizo sin conocer el terreno ni haber visitado Ceuta y Melilla y sin saber de lo que estaba hablando. El resto de los países, cuando han visto que el problema les afectaba y los flujos migratorios empezaban a venir del este hacia el oeste vía Turquía, empezaron a llevarse las manos a la cabeza y a preguntarse qué era aquello. Y nosotros estábamos muy preparados en Melilla y en España porque desde esa soledad aprendimos a tener que hacer nuestras propias políticas en inmigración para autodefendernos. Ellos han aprendido mirando a Melilla y España, queriendo saber cómo lo hacíamos para que esa inmigración desordenada e ilegal se convirtiese en lo que hemos querido siempre aquí, ordenada y legal. Algunos de la izquierda y de la extrema izquierda en nuestro país, lamentablemente, defienden que sea una frontera permeable y que por aquí pueda pasar absolutamente todo.

- El portavoz de su partido en el Senado, Ignacio Cosidó, dijo que Europa se tendría que involucrar con el problema de los menores extranjeros no acompañados. ¿El PP va a plantear alguna iniciativa al respecto?
- Es un problema terrible, cuando paseo por Melilla me doy cuenta. Me he puesto a disposición de Imbroda para todo el apoyo que podamos dar a través del propio Parlamento Europeo, pero también tienen que ser las instituciones y la Comisión Europea las que se impliquen en este asunto. Melilla es España y Europa, y es frontera con Marruecos, donde la renta per cápita es 10 veces menor. Esta gente quiere venir porque piensan que esto es El Dorado, y la Unión Europea no puede permitir que haya en su territorio niños vagando por las calles en extrema pobreza. Esto no es un problema local, regional ni nacional, es internacional. La Unión Europea se tiene que implicar, desde la propia Comisión, presionando a Marruecos para que no permita estos flujos y no dé entrada a tanto menor en este país. Entre todos tenemos que buscar soluciones para que no se produzcan escenas que son dantescas, como es tener niños sin hogar en las calles. Melilla no se puede convertir en una favela de Río de Janeiro con los niños favelados mendigando y vagando solos por la calle.

- Vd ha sufrido muy de cerca el problema del terrorismo. ¿Qué le parece que ahora haya partidos como Vox, que se quieren apropiar de las víctimas?
- Respeto que cada partido quiera hacer una política en defensa de las víctimas del terrorismo. Yo no tengo que hacerla porque nosotros somos víctimas del terrorismo. Yo he sido presidente del PP y me mataron a 7 compañeros. A mí me han intentado matar tres veces, que yo sepa, porque está recogido históricamente en los papeles de ETA. Aznar casi voló por los aires con el coche. Creo que lo que hay que hacer en este momento es memoria de dignidad y justicia con las víctimas, no las podemos perder. Se habla mucho de los verdugos y se habla muy poco de las víctimas del terrorismo. Me cansa que hablemos constantemente del acercamiento de etarras, como está haciendo el Ministerio del Interior con criminales y asesinos, cuando no han pedido ni perdón la mayoría ni se quieren reinsertar en la sociedad. Creo que en la sociedad vasca el relato no lo pueden ganar los verdugos, lo tenemos que ganar las víctimas, y no olvidemos todavía que en la sociedad vasca, ser del PP significa que ahora no te matan, pero no te dejan vivir. Lo hemos visto hace poco, con dos jóvenes de Nuevas Generaciones. A uno le rompieron la cara por hacer en la universidad una agrupación en defensa de la Constitución, y a otro le hicieron un escrache debajo de su casa por poner la bandera de España el día de la Fiesta Nacional. Eso todavía pasa en el País Vasco, no se puede salir con la bandera porque te hacen la vida imposible.

- Entonces, ¿le parece un paso atrás que una de las primeras medidas del Gobierno de Sánchez haya sido el acercamiento de presos al País Vasco y la cesión de la competencia de prisiones?
- Yo creo que es un error acercar. En ningún país del mundo donde hay terroristas se les mete en las mismas cárceles. Además, no olvidemos que la política de la dispersión y del alejamiento de los presos la creó José María Múgica, que era ministro socialista, a cuyo hermano mató ETA. Por lo tanto, el ministro del Interior actual y el gobierno de Sánchez, una vez más están dando prebendas. Es decir, ETA votó a Sánchez para ser presidente, le dio sus votitos en el Congreso de los Diputados para que ocurra lo que está ocurriendo, entre otras cosas el acercamiento de presos al País Vasco.

“El Gobierno socialista no encara el cierre de la aduana, no le importa”

- ¿Europa puede interceder ante el cierre de la aduana comercial, teniendo en cuenta que aspira a tener un tratamiento preferente y recibe ayudas para la lucha contra la inmigración?
- Más que la Unión Europea, tendría que ser el Gobierno de Sánchez, que está más por llegar a acuerdos con los golpistas que por resolver estos problemas graves de los españoles. El Gobierno socialista no está encarando este cierre, no le importa. Sabemos diplomáticamente cómo se puede solucionar estas cosas, porque yo en el Parlamento Europeo veo cómo presiona Marruecos cuando viene un acuerdo agrícola, pesquero o comercial, y cuando se habla de los temas del Sáhara, para que sus intereses se respeten. Mi pregunta es ¿y al revés? ¿Qué hace el Gobierno de Sánchez cuando ocurre esto, y a la vez se jactan los funcionarios marroquíes y se ríen de nosotros? ¿Por qué no viene aquí y lo ve sobre el terreno? Pablo Casado ya estuvo aquí, y Rajoy vino infinidad de veces. Aquí es donde hay que venir, no solo estar con el Falcon por los cielos visitando países.

“La lucha contra el terrorismo yihadista es como poner vallas al campo, aunque se ha avanzado mucho”

- Recientemente vivió un ataque yihadista en Estrasburgo. ¿Cómo puede hacer frente Europa a esta amenaza para ponerle fin?
- Es muy complicado, porque a diferencia de los terroristas etarras, que mataban y buscaban la escapatoria inmediatamente, los terroristas yihadistas están dispuestos a morir matando. Es un terrorismo completamente diferente, es un terrorismo suicida, y Europa hace lo que puede, aunque hemos avanzado mucho. Antes los servicios de información de determinados países europeos no tenían sus bases de datos conectadas las unas con las otras, y hoy se nota que hay mucha más prevención y que se están deteniendo a los que se llaman lobos solitarios, que no lo son en realidad. Porque detrás de esos hay un grupo, pequeño o grande, que se ha formado en las mezquitas, las cárceles, a través de las redes sociales o en el barrio, pero hay uno que es el cabeza de turco y que lo mandan a matar, y detrás están los que lo jalean y los que le preparan. Está habiendo muchas detenciones antes de cometer atentados, pero yo diría que es como ponerle vallas al campo, porque es muy complicada la lucha de ese terrorismo tan suicida como es el terrorismo yihadista.