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La misa de acción de gracias, “el broche de oro a una impresionante” Semana Santa

El vicario, durante su intervención en la ceremonia
El vicario, durante su intervención en la ceremonia (Foto: Guerrero)

Destaca el vicario Eduardo Resa el “silencio” respetuoso de una Melilla volcada con sus salidas procesionales

domingo 28 de abril de 2019, 04:00h
El vicario episcopal Eduardo Resa se declara “impactado” por la Semana Santa melillense, por la hermandad entre las distintas cofradías, por el “el silencio” respetuoso con el que los melillenses siguieron las salidas procesionales, y el “magnífico” trabajo de las cofradías de la ciudad para que Melilla pudiera disfrutar de “una impresionante” Semana Santa que ayer, con la misa de acción de gracias, tuvo su “broche de oro”.
Eduardo Resa, que ha vivido por primera vez la Semana Santa melillense y además como vicario episcopal, reconoce que personalmente “ha sido muy intensa” y afirma que se siente “muy satisfecho”. Reconoce desconocer los entresijos del funcionamiento de las cofradías melillenses, “pero lo que he visto, me ha gustado”.

Semana Santa
Afirma que, aunque se temió que la lluvia pudiera malograr las estaciones de penitencia, el tiempo permitió algunos momentos de respiro que hicieron posible disfrutar de una Semana Santa “impresionante”. La única espinita, que el Domingo de Resurrección no pudiera llevarse a cabo el siempre emotivo ‘Encuentro’ entre El Resucitado y la Virgen del Rocío.

Algunas cofradías, en especial el Jueves Santo, tuvieron que retrasar sus salidas a la espera de que el tiempo mejorara, pero esto, según el vicario, no retrasó en demasía los horarios de las estaciones de penitencia. De hecho, el Cautivo pudo llevar a cabo el acto de liberación del reo apenas con una hora de retraso. “Es ímprobo el trabajo que han realizado las cofradías durante la Semana Santa, en especial en los días en los que todo se complicó y eso hay que resaltarlo. Se ha dado un gran trabajo de coordinación”, afirmó.

El vicario se declara gratamente sorprendido por la calidad de la Semana Santa melillense y asegura que “incluso con la inclemencia del tiempo, pienso que ha ido muy bien”. Se declara “impactado” por cómo se llevaron a cabo las salidas procesionales, desde el Domingo de Ramos con el parque Hernández a rebosar de melillenses arropando a la Pollinica, a las procesionales de Lunes, Martes y Miércoles Santo, con toda la magnificencia y respeto con el que se desarrollaron las procesiones previstas. Pero sin duda, las jornadas el Jueves y Viernes Santo son las que destaca de forma especial, por el número de melillenses en las calles y los propios pasos.

Melilla y respeto
“Se lo decía a mi hermana, cómo es posible que, en una Melilla con tantas confesiones religiosas, se consiga un silencio como el que se logra al paso de todos los tronos, y también a destacar que la gente reza, que los melillenses se sumaban en voz alta al rezo del Padrenuestro o el Avemaría” en cada estación de penitencia. “La gente rezaba y eso te impacta en una ciudad tan multicultural como esta. ¿Eso cómo se consigue? Supongo que es una de las muchas gracias que tiene la ciudad. Por todo ello, me siento muy satisfecho”, dijo.

En cuanto a la presencia de melillenses en las calles, comentó que en los tres primeros la afluencia de público estuvo condicionada por el hecho de que “no son días festivos, que a la mañana siguiente hay que trabajar y no se puede trasnochar, pero en general, la respuesta ha sido muy positiva porque la gente se ha echado a la calle”.

Destacó que Melilla haya podido disfrutar casi en la totalidad de sus salidas procesionales, porque en otras localidades, como en Murcia o Sevilla, la lluvia lo hizo imposible. “Aquí nos quedamos sin tener el Encuentro. Te duele que no saliera el Domingo de Resurrección, pero visto lo visto, no quiero ser egoísta y disfrutar de lo vivido”, dijo.

El broche de oro
El cierre a la Semana Santa lo puso ayer la misa de acción de gracias que condujo el padre Rafael López en la parroquia de la Medalla Milagrosa.

El vicario señaló que “ahora toca dar gracias a Dios, por todo, porque como decía un santo que me cae muy bien, hay que dar gracias por los beneficios recibidos que se conocen y en especial por los que no conocemos”. Por todo ello, afirmó que la misa de acción de gracias “es el broche de oro” a la Semana de pasión.

Aplaude Eduardo Resa, entre los aciertos de la Semana Santa melillense el que cuente con una Agrupación de Cofradías “tan comprometida que incentive además el hermanamiento” entre todas al organizar eventos comunes como un vía crucis previo al inicio de la Semana Santa y una misa de acción de gracias. Esta unión “es algo positivo que voy a intentar potenciar siempre”, aseguró el vicario.