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En las imágenes, se puede ver el estado del porche de los dos bloques, con partes del techo caídas, desconchones, lámparas colgando, etc.
En las imágenes, se puede ver el estado del porche de los dos bloques, con partes del techo caídas, desconchones, lámparas colgando, etc.

Los vecinos del Barrio de la Hispanidad, en una “situación insostenible de abandono”

Los usuarios melillenses denuncian “una falta de mantenimiento de los dos bloques de 66 viviendas, de sus exteriores y la falta de seguridad que presentan, ya que se han dado casos de personas vendiendo droga”

domingo 05 de mayo de 2019, 04:00h
Los residentes del Barrio de la Hispanidad “ya no pueden más” con las condiciones en las que viven y “con el abandono de Emvismesa”. Los vecinos se quejan de una continua dejadez por parte de la empresa municipal de viviendas. En el barrio se puede comprobar los distintos desperfectos, como techos caídos, lámparas colgando, grietas en las paredes, asfalto levantado, etc. Los usuarios de la Hispanidad alegan que “llevan años intentando que se nos escuche, peros siempre miran para otro lado”, aunque afirman que “cuando llegan las elecciones, sí vienen a hacerse las fotos”. Las viviendas se encuentran en una situación “insostenible”.
Los vecinos del Barrio de la Hispanidad, en una “situación insostenible de abandono”
Una de las vecinas recibe a este medio en el “porche” que hay entre los dos bloques de viviendas. Los desperfectos son visibles a simple vista. “Sin decir nada ya podéis ver el motivo de nuestras muchas quejas, esto es tercermundista. No hay derecho a que estemos en esta situación”, alegó.

“Un barrio abandonado”

El Barrio de la Hispanidad es un conjunto de 66 viviendas, repartidas en dos bloques, que están catalogadas como VPO y que se encuentran bajo la dirección de la empresa municipal Emvismesa. Según relata los usuarios, estos edificios se construyeron o fueron puestos a disposición de los ciudadanos en 1989, aunque alguno de ellos asegura que “anteriormente a esta fecha ya se encontraban estos bloques construidos, esa fecha es cuando lo catalogaron de VPO”.
Aunque los vecinos, rápidamente, etiquetan al barrio como “abandonado desde 1989, por parte de la empresa municipal y por el Gobierno local”.

Problemas continuos

Desde los exteriores de los bloques de viviendas se podían apreciar las deficiencias por las que los vecinos mostraban sus quejas. En aquel lugar, se podía ver como el techo mostraba desconchones en la escayola, ladrillo rotos, paredes pintadas de diferente color y quemadas por “carbón”, etc.
“Llevamos cerca de treinta años sin que Emvismesa haga actuaciones que mejoren el estado de nuestras viviendas, que en realidad, nuestras no son porque estamos de alquiler y no tenemos opción a compra”, confiesa una vecina.
La residente continúa alegando que “las mejoras que han realizado en todo este tiempo han sido mínimas y chapuceras. La más reciente ha sido la colocación de varias líneas de luminación en el porche que, como se puede ver, ya están colgando”.
Según los usuarios de la Hispanidad, “tenemos goteras, humedades, etc., en nuestros techos de nuestras casa, pero comienzan a alegar que son por las duchas y demás. Son por los tejados, que solo hay que verlos para saber que las cañerías están abandonas y estas nos repercuten a mí. No por vecinos o por nuestra culpa”.

Mantenimiento propio

Pero no solo el estado de las paredes o techos es algo que preocupa a los vecinos, sino que llevan años “aguantando” la presencia de ratas y cucarachas en sus viviendas, teniendo que “emplear de nuestro dinero para intentar controlarlas”.
“Sin ser nuestras viviendas, porque están arrendadas, tenemos que emplear nuestro dinero para arreglar los exteriores, pintando, pagando a un jardinero propio o contratando a mano de obra barata para reducir costes y así poder pintar las fachadas”, mantuvo otra residente.
Del mismo modo, los arrendatarios de las VPO enfatizan en que “desde que se produjo aquel gran terremoto, donde hubo daños, nosotros presentamos nuestra quejas, pero aún hoy en día continuamos con las grietas, suponiendo eso un peligro”.

Falta de seguridad

Si de por sí, los vecinos reúnen una larga lista de desperfectos materiales, a ella le añaden la “falta de seguridad que hay en este barrio”. Para ello, se basan en que “muchas personas de fuera, se vienen al porche a dormir o a vender droga, y esto último no necesariamente de noche”, comienzan a explicar.
“Lo único que queremos los vecinos es que cierren el porche, que pongan una verja para evitar que entren. Nosotros ya tuvimos que poner una verja, porque accedían a las viviendas a través de las ventanas”, prosiguen.
En este sentido, varias vecinas declaran que “queremos vivir dignamente, no como en un país tercermundista. No es justa la desatención que sufrimos, somos melillenses y nos tienen abandonados”.

Falta de espacio seguro para el ocio de los niños

Los vecinos del Barrio de la Hispanidad están todos a una en la serie de deficiencias que presentan sus bloques. Entre ellas, los residentes alegan que “no hay espacios seguros en los que los niños puedan ser niños y jugar”, comienzan a explicar.
“Si juegan en el porque molestan a los usuarios y pueden causar más desperfectos. Además, no es seguro que estén aquí, puesto que se les puede caer parte de la escayola del suelo o estar junto a personas que hacen peligrar su seguridad”, manifiestan. “¿Por qué no hacen un pequeño parque como en otros barrios, es que somos menos que ellos?, se preguntan enfadados los usuarios.

“Aquí solo vienen a hacerse fotos y pasearse, pero luego nos dan la espalda y no hacen nada”

Los vecinos de la Hispanidad se muestran cansados de “la misma historia de siempre”. Los residente alegan que cuando llega la época de elecciones, los miembros de los diferentes partidos “se muestran interesados por el Barrio, vienen trajeados, se hacen la foto, se dan una vuelta, pero luego en realidad no hacen nada, seguimos en la misma situación que hace 30 años. Pasando ya unas cuantas elecciones”.
Asimismo, explican que han presentado varios escritos de queja y de petición de actuaciones a diferentes Consejerías, como las de Fomento o Medio Ambiente, e incluso a la propia empresa municipal, pero que tras ello “no hemos recibido ninguna respuesta”. “Llevamos años demandando mejoras y más mantenimiento en el barrio, son muchas las promesas por parte de los políticos y por el Gobierno de la Ciudad Autónoma, pero luego se pierden a la hora de concretarlas”, añaden. En este sentido, los vecinos agregan que “tenemos constancia de que el PSOE Melilla presentó varias mociones con respecto al estado de dejadez en la que vivimos, han venido por voluntad propia o requerimiento, pero el Gobierno, hasta la fecha, no ha tomado cartas en el asunto”, finalizan.

Los vecinos del Barrio de la Hispanidad, en una “situación insostenible de abandono”