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No es casualidad

jueves 09 de mayo de 2019, 04:00h
No debe sorprender a nadie que Melilla sea este verano el territorio nacional con más banderas azules en relación al número de candidaturas, el 62,50% del total, y la segunda región de España con más playas que tienen bandera azul, un 37,50%, solo por detrás de la Comunidad Valenciana, que tiene un 40,79%. No es, desde luego, una casualidad, sino fruto de un brillante trabajo de la Consejería de Medio Ambiente, a la que hay que felicitar
Melilla está de enhorabuena, ya que más de un tercio de sus playas han sido galardonadas con la bandera azul este verano. Es una noticia importante, teniendo en cuenta la exigencia de esta distinción, que en forma de bandera da a conocer las playas que cumplen con unos elevados estándares de calidad y las normas sobre la calidad del agua, la seguridad, la prestación de servicios generales y la ordenación del medio ambiente. Un galardón que, además, tiene carácter mundial, ya que se extiende por más de veinte países de Europa, cuatro de Oriente Próximo, uno de Asia Oriental, tres de África, ocho de América y uno de Oceanía.
Tres playas de Melilla lucirán este verano su merecida bandera azul, al igual que el Puerto Noray en la categoría de puertos. Son, por lo tanto, cuatro las distinciones que ha recibido nuestra ciudad en este 2019, el doble que el año pasado, cuando esta bandera ondeó en las playas de Hipódromo-Los Cárabos y en la dársena de embarcaciones menores del Puerto de Melilla (Puerto Noray). Este verano se les unen en ese honor la Ensenada de los Galápagos y la playa de San Lorenzo, una distinción muy meritoria y que no llega por casualidad.
No hay más que echar la vista atrás para ver el esfuerzo que se ha hecho en Melilla durante los últimos años para tener las playas impecables para el disfrute de todos. Sólo en 2018, la Ciudad Autónoma de Melilla destinó a la temporada de playas un 60% más de presupuesto respecto al año anterior, en concreto 1,3 millones de euros, frente a los casi 850.000 euros de 2017.
En ese desembolso se incluía un equipo de 65 personas entre socorristas, enfermeros y personal de limpieza que a diario mantuvieron a raya las playas. Además, las mejoras han sido continuas, con la instalación de 800 metros de mejores pasarelas y la renovación de más de la mitad de las sombrillas, que hay que recordar que son todas gratuitas, convirtiéndose Melilla prácticamente en una excepción en este aspecto. No hay que olvidar que entre las mejoras también se incluyó la renovación de prácticamente todos los elementos necesarios para disfrutar del verano en nuestro litoral. Además, los controles de calidad fueron continuos y se renovaron los aseos y los equipos para personas con discapacidad en el programa “Playa para Todos”.
Y si a esos servicios que son una constante en las playas de Melilla desde hace unos años se suman otras mejoras, como la construcción de una rampa para hacer accesible la Ensenada de los Galápagos, o la novedad de este año, que será reservar una zona canina en la playa de Horcas Coloradas, el resultado de la ecuación es que no debe sorprender a nadie que Melilla sea este verano el territorio nacional con más banderas azules en relación al número de candidaturas, el 62,50% del total, y la segunda región de España con más playas que tienen bandera azul, un 37,50%, solo por detrás de la Comunidad Valenciana, que tiene un 40,79%. No es, desde luego, una casualidad, sino fruto de un brillante trabajo de la Consejería de Medio Ambiente, a la que hay que felicitar.