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Atril ciudadano

¿Qué se está cociendo, realmente entre CPM, PSOE y VOX?

Mimon Mehamed

miércoles 15 de mayo de 2019, 04:00h


El PANORAMA que tenemos en Melilla roza más que nunca la INESTABILDAD. Y no por la pluralidad de partidos, sino por las llamadas líneas rojas que, todos los partidos mal llamados defensores de ML, utilizan a su antojo con tal de tocar poder, para repartírselo entre ellos, y destruir a un único rival: al presidente Imbroda.

Generando una irresponsabilidad que coloca a Melilla al borde del abismo.

El ejercicio de la venganza es mala compañera de viaje y más si todos vamos en el mismo barco, el cual se llama política. Y, sino que se lo digan a la unión CPM-GIL-PSOE, que gritaron a los cuatro vientos que iban a desterrar para siempre al PP, y que dejaron la imagen de Melilla por los suelos.

Utilizan el concepto “defensor” o “ultras españolistas” porque queda bien de cara a la galería, pero desde luego, en la práctica no hacen gala de ella. Porque español, defensor es aquel que defiende su Ciudad y abre las puertas al diálogo, ya que estos anteponen el interés de Melilla frente al interés puramente partidista.

Pero a la vista de los derroteros por los que transita en esta campaña parece ser que las ansias de poder harán que el PSOE o CPM, bajo el liderazgo de Mustafa Aberchán, pacten hasta con el diablo, con tal de sentarse en el sillón de Presidencia, porque sus intenciones es unirse a aquellos que quieren romper Melilla y llevarla a la más absoluta miseria y, en concreto, hablo de VOX, un partido de extrema derecha.

Sin que se den cuenta, o ya sea porque no les importe demasiado, estos partidos obvian que el objetivo de VOX es incendiar la convivencia y estabilidad de Melilla. Tanto CPM como PSOE estan engordando a Vox, unos desde su ideología religiosa y otro ocultando su discurso xenófobo y antifeminista, facilitándole poder con la única excusa de exterminar al Partido Popular. Y ahora, en manos de los melillenses, tendrán que elegir entre un conglomerado de partidos que siguen engordando a la fiera ultraderechista con sus discursos de venganza o apostar por un partido de gobierno que siempre ha mantenido la estabilidad de Melilla.

Por otro lado, Melilla no está para alimentar las ensoñaciones del imperialismo español de antaño que incendian en los mítines de la ultraderechita de Vox.

Ya estamos los melillenses muy orgullosos para defender a ultranza la españolidad de Melilla. Porque nos importa mucho la ley, nos importa la Constitución, nos importa la Democracia, pero sin nuestra patria chica que es anterior a todo lo demás, no tendríamos nada. Por ello, ante todo lucharemos por nuestra unidad, nuestra convivencia, por nuestra estabilidad que es lo que va a llevar a los melillenses (cristianos, musulmanes, hebreos, hindúes) a tener realmente los mismos derechos y los mismos servicios que cualquier otra región de España.

Hoy más que nunca ha llegado la hora del diálogo porque Melilla necesita unión, y no una limpieza de sangre. Queremos “tranquilidad” y no un gobierno que deje la estabilidad en manos de un conglomerado de extremistas. ¿Qué ocurriría entonces con Melilla? Si entregamos el Gobierno a los que quieren romper Melilla lo único que conseguirán es debilitarla y sembrar cizaña entre españoles.

En el PARTIDO POPULAR “se podrán equivocar, pero “nunca van a traicionar nuestra convivencia”, personas que están cabreadas o indecisas, que den una oportunidad a la estabilidad de Melilla votando a Juan José Imbroda.