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Tras 24 años en política “tengo cicatrices que me han enseñado a equivocarme menos y mirar mis errores para no volver a caer”

Mustafa Aberchán, presidente de Coalición por Melilla
Mustafa Aberchán, presidente de Coalición por Melilla

Mustafá Aberchán, Candidato de Coalición por Melilla a la Presidencia de la Ciudad

jueves 23 de mayo de 2019, 04:00h
El presidente de Coalición por Melilla, (CPM), Mustafa Aberchán afirma que estos 24 años en política le han dejado “cicatrices” que le han enseñado a mirar sus errores para seguir adelante. Reconoce que la crispación política está marcando esta campaña electoral, pero deja de manifiesto que su partido apuesta por el consenso como la vía para solucionar los problemas de la ciudad.
  • Una nueva campaña electoral a las espaldas. ¿Alguna diferencia entre la de 2019 y aquella primera de 1995?
  • Mucha. En esa primera campaña, la expresión que nos definiría es que teníamos que ir descalzos en busca de la libertad. Ahora, disponemos de buenos zapatos y en este tiempo la madurez y la responsabilidad han crecido en nuestras formaciones políticas, en todas y obviamente en la ciudadanía debería producirse una consecuencia similar. Si bien es cierto que hay algo en lo que hemos evolucionado para mal. En ese tiempo había mucha discriminación y marginación, pero no había una acción política que esclavizaba el voto cautivo como ha venido dándose en las últimas décadas y eso, al final, resta mucho en Democracia.
  • Echando la vista atrás, en estos últimos 24 años ¿en qué ha cambiado Mustafa Aberchan? ¿Sigue siendo la misma persona o los años en política le han maleado?
  • En estos 24 años tengo muchas cicatrices que me han enseñado a equivocarme menos y soy persona que acostumbro a mirar mis cicatrices y mis errores para no volver a caer. En estos años, Coalición por Melilla ha tenido responsabilidad de gobierno. Pasamos por Medio Ambiente, Bienestar Social, ostentamos la noble responsabilidad de Presidir la Ciudad Autónoma, y también hemos estado en una larga travesía de oposición. Todo esto es bastante bueno en todas las facetas para que el pueblo de Melilla no tenga ninguna duda ante presentaciones maliciosas e interesadas del PP cuando, por ejemplo, habla de lo nefasto que podría ser un Gobierno de CPM o Aberchán. Ya lo hubo en el 2000 y si algo hubo fue cercanía al pueblo, comprender los problemas del pueblo para gestionarlos de la manera más honrada y de forma más humilde.
  • Esta Campaña parece dominada por la crispación y el enfrentamiento político. ¿Lo ve también así?
  • Sí, lamentablemente sí. Nosotros estamos intentando, que no haya comparecencia pública que hagamos que no asumamos el guion de nuestro programa electoral, para expresarle a los melillenses que tenemos un proyecto que podría despertar una ilusión, una esperanza y un horizonte mejor para los jóvenes, que son los verdaderos protagonistas de nuestra ciudad, porque son los que van a determinar el futuro de nuestra ciudad.
En estos momentos, hay una sensación de ahogo, de esperanza anulada y de horizonte perdido por los problemas en la economía, la frontera, la seguridad, el paro, o la educación, y un proyecto obviamente que pueda rescatar todas estas ilusiones debe ser considerado.

Nosotros no solo estamos empeñados en llevar ese proyecto a la ciudadanía, sino en hacer ver que es posible, que es útil para cambiar nuestra ciudad. De hecho, así lo recogemos en el acta notarial con los compromisos que asumimos ante los grandes problemas crónicos que tiene la ciudad como son frontera, comercio, educación, trabajo y el futuro de nuestros jóvenes, porque no hay que olvidar que el paro juvenil en Melilla supera en 14 puntos la media nacional y en 22 la europea. Esto es algo que debería determinar la dirección hacia la que deberíamos ejercer la acción política y pública.
  • Un asunto como la polémica del voto por correo que enfrenta principalmente al PP y a CPM una vez más, ¿no cree que deteriora el desarrollo de lo que debe ser una campaña electoral?
  • Los que tenemos memoria histórica reciente, los que hemos vivido otras campañas sabemos que este es el viejo discurso del Partido Popular, aunque más que del PP es del señor Imbroda, al que tan rentable le ha sido en las últimas décadas el discurso del ‘miedo al moro’ y diluir así el debate o el contrastar proyectos alternativos. Le ha ido tan bien que han creado ciertos prejuicios en la ciudadanía, pero ya no cuela ese discurso que viene realizando desde hace veinte años. O una de dos, o él es muy tonto en insistir en lo mismo o el pueblo es muy tonto al creérselo. Yo creo que es lo primero.
Una cuestión importante es que no somos nuevos en política, porque hemos gobernado. Cuando se ha gobernado incluso con el presidente actual, con el señor Imbroda tras una moción de censura contra Ignacio Velázquez, difícilmente se puede cambiar la carta de presentación. Por lo tanto, doblemente la manipulación queda al descubierto.
  • Si en vez recurrir a la confrontación política se utiliza como argumento aglutinador del voto una cuestión identitaria como la etnia o la religión, ¿no cree que se podría llevar a la ciudad a una deriva peligrosa de enfrentamiento entre comunidades?
  • CPM incluye en su programa electoral el compromiso de promover la Carta de los Derechos de los Ciudadanos Españoles que viven en Melilla. ¿Qué queremos decir con ello? Son cinco compromisos que vamos a aprobar en el Pleno de la Asamblea para tener una clara dirección sobre hacia dónde hay que dirigir el discurso político y toda la acción pública con sus recursos públicos. Uno de ellos es el derecho a vivir en una convivencia pacífica, algo que tienen que tener todos los ciudadanos asegurado por sus representantes públicos que somos nosotros, y esto debe ser consagrado en la Asamblea.
  • ¿Cuáles son las líneas maestras del Programa electoral de Coalición por Melilla?
  • Presentamos un proyecto de ciudadanía nuevo en el que pretendemos que Melilla sea una capital europea, un espacio de oportunidades, una ciudad de servicios, una ciudad universitaria, de seguridad, donde se formen a agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Una ciudad con una frontera productiva, de cercanía y buena vecindad con el país vecino, porque una capital europea no puede tener una frontera tercermundista, sino que tiene que ser un puente que canalice políticas de desarrollo de un mercado que busca nuevos continentes y de otro que está deseoso de políticas de desarrollo.
Una ciudad con una visión distinta en las comunicaciones con el proyecto del aeropuerto intercontinental que proponemos y que conectaría Melilla con cuatro continentes y que al mismo tiempo podría tener a ciudadanos de todo el mundo viajando al resto de África y el Magreb desde Melilla, algo que nos puede interesar a nosotros y le debe interesar al país vecino.

Una ciudad que tenga nuevos yacimientos de empleo, con fábricas de montaje de vehículos eléctricos e híbridos, porque eso es algo que puede ser bueno para la formación de los jóvenes y la producción. Una ciudad donde el ecosistema va a determinar políticas de inversión en energías renovables y limpias que van a abaratar el consumo eléctrico de los melillenses; y además, las políticas de reciclaje nos deben llevar a ser la ciudad de recuperación por excelencia.

Además, podemos incluso construir infraestructuras en materia de agua que no solo nos garanticen un suministro cuestionado en los últimos meses como un derecho que deben tener los ciudadanos, sino además la calidad, porque parece mentira que en el 2000 estaba garantizada la cantidad y la calidad con la fuente de ósmosis inversa y en 2019, no. Todas estas cuestiones, junto con la inversión del Estado en infraestructuras, van a producir un nuevo motor económico que se verá en el día a día; todo ello además en la dirección de crear puestos de trabajo, y de esta forma lograr el bienestar de todos los melillenses.
  • ¿Cuáles son las grandes propuestas de CPM ante retos tan importantes como son la sanidad, la educación, el desempleo y el tema fronterizo?
  • En el tema fronterizo lo tenemos claro, debemos contar con un nuevo tratado de buena voluntad. Tenemos que exigirle al Gobierno central el esfuerzo de llegar a este acuerdo con el país vecino porque eso va a repercutir en el bienestar de los ciudadanos melillenses y también en bondades al otro lado de la frontera.
La sanidad, la frontera, el comercio, la seguridad y los MENA, son cuestiones que tienen que quedar reflejadas en ese tratado, y no hacerlo significaría darle la espalda al pueblo de Melilla, al tiempo que perjudicar los intereses de los melillenses. Por eso defendíamos la representación parlamentaria localista y progresista en las elecciones generales, como algo necesario, pero aún así, estando donde estamos, también podemos hacer mucho en este sentido.

Sin duda, también hay que incidir en una política de desarrollo y despertar la conciencia de nuestro país para que los Fondos Europeos puedan vehicularse de forma excelente en beneficio de Melilla y de su destino como puerta de Europa. Ahí encajan todas las políticas de inversión, de creación de empleo, de fomento de la industria, de transportes y de lo que corresponda.
  • La protección de los colectivos más desfavorecidos ha sido siempre una máxima en los planteamientos de Coalición por Melilla. ¿Qué proponen en política social?
  • Es uno de los cinco principios que queremos consagrar en el acuerdo plenario de los Derechos de la Ciudadanía. La Carta Magna garantiza la educación, el trabajo digno y la vivienda como derechos fundamentales, pero nosotros queremos acercarlos a la responsabilidad municipal, que es la que está en el día a día con el ciudadano. Buscamos garantizarlos como una prioridad en la inversión de fondos públicos y hacer de las carencias, un derecho en su solución. Así, si una familia no cuenta con ningún tipo de prestación, tenga asegurado que los gestores públicos, en este caso la Asamblea, le garanticen la educación de sus hijos y los medios para preservar la dignidad de las personas. Cuando digo preservar me refiero a hacerlo de forma directa desde la administración local, evitando el zoco que montan con las ongs financiadas por el PP para cambiar el voto por leche o arroz.
  • De no lograr la mayoría absoluta, ¿con qué partidos estaría dispuesto a sentarse y negociar? ¿Qué líneas rojas se marcaría?
  • Siempre digo lo mismo y eso se puede demostrar revisando las hemerotecas. Nosotros creemos que la ciudadanía y la Democracia no se merecen que un político de turno ponga líneas rojas o precinte urnas como lo llamamos nosotros. Las urnas son la expresión del pueblo y deben ser respetadas porque los que salen de ellas son los representantes legítimos del pueblo. Por eso, lo que tenemos es, consecuentemente, que respetar la decisión del pueblo. A partir de ahí, son los problemas, los proyectos ideológicos los que hay que poner encima de la mesa para conformar una mayoría en relación a lo que ha decidido el pueblo y nada más. No debe haber otras aptitudes miserables.
  • Hace cuatro años, en las negociaciones en el Parador en las que participaron los grupos de la oposición, CPM renunció a presidir la Ciudad Autónoma a pesar de ser el partido más votado, buscando un consenso. ¿Se puede recuperar ese espíritu?
  • Perfectamente. Si vemos la bolsa de marginación y pobreza, y buscamos recuperar un sentimiento de creer en nuestra tierra, el ver un horizonte cercano que podemos conquistar, el conseguir que toda la ciudadanía pudiéramos tener no solo el compromiso de trabajar juntos, vemos que eso lo merece todo. Y cuando digo todo, es todo. No debe haber un condicionante que pueda poner en peligro estas cuestiones, si bien es cierto que la responsabilidad de los que salimos de las urnas entre otras cosas, es respetar la representatividad que tiene cada cual.
  • ¿Se han deteriorado las relaciones entre los partidos hasta el punto de que el entendimiento no es posible?
  • Yo diría que en periodo electoral es altamente contaminante para llegar a una afirmación contundente de esto, porque hay muchos intereses que nos pueden llevar a reflexiones equívocas. Lo que sí es cierto es que los veinte años de responsabilidad del Gobierno actual nos tiene que dejar una reflexión clara de que la dirección en la que vamos no es la adecuada para nada. Hay más crispación, más marginación, tenemos más problemas en creer en nuestra tierra, hay más facilidades para que un joven decida irse y sobre todo los empresarios, las pymes, que son el motor económico del día a día de la ciudad, están perdiendo la confianza porque han quebrado su creencia de que el horizonte económico de la ciudad pueda ser mejorable. Esto sí debe ser un condicionante en la reflexión política.
  • ¿Qué le diría a los melillenses para que decanten su voto hacia Coalición por Melilla?
  • Yo le diría a los melillenses que las coordenadas para elegir una opción deben ser la cercanía y la garantía. Son dos palabras claves. Cercanía con el ciudadano lo ofrecemos, porque cuando gobernamos supimos estar cerca del melillense dando agua, luz, infraestructuras, y la responsabilidad de gobierno siempre está condicionada a las prioridades del pueblo. Y la garantía la da, obviamente, el conocer a las personas, a los candidatos, tanto en responsabilidad de oposición y de gobierno y eso también lo tenemos. Lo demás, son elementos que se introducen en el debate público para manipular a la opinión pública y dirigirla hacia una dirección que no tiene sentido.