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El consejero de Fomento en funciones, Javier González
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El consejero de Fomento en funciones, Javier González (Foto: Guerrero)

Fomento encarga a Tragsa el final de las obras de Averroes, que empezarán dentro de un mes

La fase dos del proyecto asciende a 1.682.934 euros y se prolongará durante 14 meses desde la firma del encargo

miércoles 12 de junio de 2019, 04:00h
El Consejo de Gobierno de Melilla acordó el lunes encargar a la empresa pública Tragsa la fase dos del proyecto de reparación de las fachadas afectadas en los edificios de viviendas públicas de la Urbanización Averroes, parte de las cuales sufrieron hace justo cuatro años un desprendimiento por una mala ejecución de las obras. En rueda de prensa, el consejero de Fomento en funciones, Javier González, explicó que este acuerdo del Consejo de Gobierno también implica la aprobación del gasto de esta fase dos del proyecto, que asciende a 1.682.934,22 euros, cuyas obras empezarán en la primera quincena de julio, como muy tarde, y se prolongarán durante 14 meses desde la firma del encargo, que se producirá este jueves.
La Ciudad Autónoma ha decidido encargar esta obra a la empresa pública Tragsa, de la cual es accionista, por tratarse de una obra que está dentro de las especificadas para ella, además de por el ahorro de tiempo de tramitación respecto a un procedimiento de contratación libre, que “no baja de 5 meses” para cualquier obra una vez terminados los trámites de crédito y fiscaliación.
González recordó que cuando empezó esta legislatura y tomó las riendas de la Consejería de Fomento, apenas unas semanas después del desprendimiento de las fachadas que daban al este en los bloques 5, 7, 11, 13 y 15 de la Urbanización Averroes, lo primero que hicieron fue estudiar las patologías de los edificios.
La primera fase del proyecto fue reconstruir esos bloques, pero parte de la fachada volvió a caer una vez iniciadas las obras, tal y como rememoró el consejero, de ahí la necesidad de incluir todas las acciones necesarias para terminar por completo las fachadas, cada una de las cuales tenía daños de diferente nivel, según el estudio de patologías realizado.
La segunda fase de este proyecto permitirá actuar en un total de 21 fachadas de los 10 bloques que componen la urbanización (del 1 al 19), mientras que en la primera fase, ya finalizada, fueron terminadas cinco fachadas.

Acción sustitutoria
González señaló que la Ciudad Autónoma está llevando a cabo este proyecto con una acción sustitutoria, ya que desde el principio ha pensado que la responsabilidad del mal estado en el que se encuentran las fachadas, hasta el punto de provocar el desprendimiento de parte de ellas en junio de 2015, fue de la empresa constructora y de la dirección facultativa de las obras.
Sin embargo, defendió que la Ciudad Autónoma no podía estar esperando a que un juzgado llegara a esa conclusión, dado que “lo primero era dar servicio a los ciudadanos”.
Además, indicó que el juzgado ofreció una demora de dos meses por si las partes implicadas en este asunto llegaban a un acuerdo entre ellas y a otro con la Ciudad Autónoma sobre la cantidad económica que la administración está solicitando a cada aseguradora para recuperar el desembolso que ha llevado a cabo hasta ahora.
Sin embargo, la Ciudad Autónoma rechazó esa oferta que le hicieron hace más de un año porque no consideraba razonable dar una cantidad económica con tanta premura de tiempo, ha indicado el consejero.
Además, agregó que hasta que no han concluido las obras de las fachadas caídas, ha sido necesario modificar algunos procedimientos para la reparación por no ser los más adecuados o para mejorar la calidad de algunos materiales para mejorar la resistencia.
En concreto, la Ciudad Autónoma ha destinado hasta el momento 2,4 millones de euros a los dos proyectos, el ejecutado y el que se acaba de aprobar, cuyas obras empezarán en la primera quincena de julio, como muy tarde, para dar tiempo a que Tragsa pueda hacer acopio de material y de los andamios necesarios para la ejecución.

Otras mejoras
El consejero de Fomento apuntó que con esta segunda fase del proyecto termina la reparación de todas las fachadas que necesitan ser repuestas por estar mal ejecutadas, tal y como se ha detectado tras la caída de los paños en 2015.
Asimismo, subrayó que la Ciudad Autónoma, a través de la empresa pública Emvismesa, ha llevado a cabo otras mejoras en la urbanización, como la mejora del alumbrado en todos los portales y el cerramiento de zonas comunes que no estaban siendo utilizadas de forma adecuada, así como el aprovechamiento de forma independiente de aparcamientos.