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El dueño de la bodega con el alumnado de los cursos y el administrador de la Plaza de Toros, Antonio Fernández
El dueño de la bodega con el alumnado de los cursos y el administrador de la Plaza de Toros, Antonio Fernández

La Bodega El Gallo será recreada en la Plaza de Toros para conservar este sitio emblemático de Melilla

El cierre de este negocio familiar supone el fin de una tradición en la ciudad ya que era el único en vender vino a granel

viernes 14 de junio de 2019, 04:00h
Tras más de 80 años como bodega, ‘El Gallo’ cerrará sus bocoyes, pero volverá a ser recreada en la Plaza de Toros para conservar este sitio tan emblemático de Melilla. Su dueño, Joaquín López Rodríguez, se jubilará después de dedicar toda una vida al servicio de los melillenses. El cierre de este negocio familiar supone el cierre de una tradición en la ciudad al ser el único que vendía vino a granel.
El dueño de la Bodega El Gallo, Joaquín López, se jubila este mes
El dueño de la Bodega El Gallo, Joaquín López, se jubila este mes
Todo comenzó cuando de manera casual el administrador de la Plaza de Toros, Antonio Fernández, contactó con el dueño de la bodega El Gallo. Después de varias conversaciones y con la predisposición de Joaquín López para no perder enseres del negocio como barriles, botas y demás utensilios se llegó al acuerdo de habilitar un espacio dentro de la Plaza que recreará la bodega para que pueda ser visitado por todos los melillenses.

El traslado de enseres se realizó ayer gracias al alumnado de los Cursos para Menores dependientes de la Consejería de Bienestar Social que se están realizando en la Plaza de Toros y al personal de Instituciones Penitenciarias en beneficio a la Comunidad. Dentro de unas semanas se hará una entrega oficial con descubrimiento de placa en la Plaza de Toros.

El dueño de la bodega, Joaquín López Rodríguez, contó que el negocio empezó en el año 1934, anteriormente en los años 20 estaba en el barrio Industrial bajo el nombre ‘Barca, La Bonita’ regentado por sus tíos en lo que era la cafetería ‘La casita blanca’. Luego, explicó que en los años 40 se pasó a la calle Margallo, lo que a día de hoy es Calzados nº1, con su padre a la cabeza y bajo el nombre de ‘El Gallo Chico’.

López nació en la calle Margallo y comenzó a trabajar en el negocio familiar cumpliendo 68 años en la calle Goya al lado de la Plaza de Toros.

En cuanto a las variedades de vino a granel, manifestó que vendían el jumilla seco, el semiseco, el Valdepeñas tinto y blanco, vino moscatel, vermut casero, vino fino Montilla y sangre de toro a granel además de ‘El Pintado’, una mezcla entre vino dulce y vino blanco, pero hay quien lo quería con vino tinto.

Respecto a los barriles de la bodega, señaló que algunos tienen hasta 70 años de antiguedad, otros 60, 50 o 20 años, ya que se rompieron y tuvieron que comprar otros, con tres tamaños, los de abajo con 600 litros, las medias con 300 litros y las más pequeñas de 150,160 o hasta 180 litros.

El dueño aseguró que algunos clientes se habían molestado porque le decían que no podía cerrar después de toda una vida allí. Por ello, se alegra de que los enseres puedan permanecer en la Plaza de Toros porque podrá ir a ver la bodega.