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Atril ciudadano

¡¡La romería… como debe ser!!

Francisco Roldán

sábado 15 de junio de 2019, 04:00h


El lunes me llevé una gran alegría al leer en este Diario que, en Los Pinares de Rostrogordo, se había celebrado la acampada con motivo de la Romería del Rocío que, anualmente organiza la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima del Rocío, de la que es hermano mayor mi apreciado amigo Gregorio Castillo.

Una acampada nocturna que no debió perderse, como yo escribí en repetidas ocasiones, al suspenderse por culpa del maleante que, al parecer en una reyerta, apuñaló a un joven melillense que allí estaba con un grupo de amigos disfrutando del buen ambiente.

Por lo publicado por “Melilla Hoy”, y, ¡no podía esperarme menos!, tanto la acampada como la jornada del domingo en honor a la Santísima Virgen del Rocío, constituyó un auténtico éxito por el ambiente creado por la Hermandad organizadora y por la elevad participación de los melillenses con ganas, siempre del mejor ambiente de confraternización, cordialidad y la buena vecindad de la que siempre hemos hecho gala, de pasarlo lo mejor posible en todos los actos festivos que han tenido lugar en esta acogedora ciudad ESPAÑOLA como es Melilla.

Después de aquella lamentable noche en la que sucedió el incidente comentado más arriba, la autoridad competente optó por ordenar la suspensión de las acampadas en Rostrogordo con motivo de las romerías del Rocío. Error cobarde, como otros que se vienen cometiendo en nuestra ciudad por acciones delictivas llevada a cabo durante las fiestas de Carnaval, Feria y, en una ocasión, hasta en un desfile procesional de nuestra Semana Santa por culpa de foráneos -aunque aquí también tenemos desalmados que disfrutando rompiendo la convivencia- quien no respetan nada, ni siquiera que se les abra las puertas fronterizas para que pase aquí una jornada. También por culpa de los que tienen la sartén por el mango para decir; se acabó tanta tolerancia a gentuza que no merecen estar entre personas civilizadas.
¡¡Se han perdido tantas cosas en este trozo de pueblo ESPAÑOL!! Precisamente por eso, tanta mano abierta a quienes no se lo merecen, que así está Melilla, a tope en inseguridad hasta tal punto que, a la mayoría de melillenses les da miedo deambular por las calles a la hora que sea ¡y no digamos nada en cuanto a las noches se refiere” y de ello siento pena y rabia.

Tengo ya muchos años encima, NOVENTA Y UNO, y no puedo olvidar a aquella Melilla en que podías ir por la calle a la hora que te diera la gana, en la seguridad que no te pasaría nada. Viviendo yo en el barrio General Sanjurjo (Hipódromo) y trabajando en “El telegrama del Rif”, después “Telegrama de Melilla”, al término de mi jornada laboral, a las 4 o 5 de la madrugada, me iba andando hasta mi domicilio atravesando el Parque Hernández y después las calles Tallaví, Álvaro de Bazán o Marqués de Montemar hasta mi casa. Jamás me ocurrió nada. Ahora, hay que echarle cojones para, a dicha hora, hacer el mismo recorrido. Y todo por culpa de tanto maleante, bien residentes o del vecino reino que andan por aquí suelto. ¿Para qué seguir si todo lo que diga al respecto lo sabe todo el pueblo de Melilla y las autoridades responsables de lo que está ocurriendo?
Me refiero a las autoridades que mandan, las que como antes he citado, tienen la sartén por el mango para cortar con tanta delincuencia, inseguridad ciudadana y, además, tanto puterío suelto que, sobre todo a los vecinos del barrio del Real, los trae más que aburridos.

Y termino con lo de la acampada con motivo de la Romería del Rocío: Enhorabuena, amigo Castillo, de que volvieran a celebrarse y a repetir todas las venideras, y el que no esté conforme, carretera y manta.