www.melillahoy.es

Columna sanitaria

La cara es el espejo…

La cara es el espejo…

Dr. Antonio García Castillo

lunes 24 de junio de 2019, 04:00h
En infinidad de ocasiones hemos oído que la cara es el espejo del alma, significando con ello que en la cara reflejamos nuestros estados de ánimo tales como penas, alegrías, dolor, bienestar; por esto hemos oído aquello de “Fulano o Mengano, tienen cara de ulcerosos”.
Nuestra Columna de hoy trata de la ÚLCERA péptica gastroduodenal. Sabemos que griegos y romanos relacionaban, en la Antigüedad, las molestias digestivas con lesiones gástricas y también conocemos que en la Edad Media se reconocieron úlceras en los cadáveres. La úlcera péptica ha pasado de ser una enfermedad eminentemente quirúrgica a una enfermedad absolutamente médica, gracias a los medios diagnósticos y tratamientos que en los años 60 del s. XX no existían. En infinidad de ocasiones hemos oído que la cara es el espejo del alma, significando con ello que en la cara reflejamos nuestros estados de ánimo tales como penas, alegrías, dolor, bienestar; por esto hemos oído aquello de “Fulano o Mengano, tienen cara de ulcerosos”. Nuestra Columna de hoy trata de la ÚLCERA péptica gastroduodenal. Sabemos que griegos y romanos relacionaban, en la Antigüedad, las molestias digestivas con lesiones gástricas y también conocemos que en la Edad Media se reconocieron úlceras en los cadáveres. La úlcera péptica ha pasado de ser una enfermedad eminentemente quirúrgica a una enfermedad absolutamente médica, gracias a los medios diagnósticos y tratamientos que en los años 60 del s. XX no existían. La úlcera péptica es una llaga abierta o un área en carne viva por pérdida del revestimiento interior de una zona del estómago o de la primera porción del Intestino Delgado (Duodeno). La CAUSA más común es una infección por una bacteria helicoidal (Helicobacter pylori) sensible a los antibióticos, descrita en 1984 por los científicos australianos Robin Warren y Barry Marshall. Esta bacteria habita el tracto gastroduodenal de muchas personas pero no todas van a desarrollar úlcera péptica. Aumentan el riesgo de padecer úlceras los siguientes factores: Tomar demasiado alcohol, bebidas carbónicas, uso regular de Aspirina y antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), tabaco fumado o masticado, radioterapia, estrés.El SÍNTOMA principal es el Dolor, a punta de dedo, localizado en epigastrio (popularmente conocido como “boca del estómago”). El dolor aparece con el estómago vacío y cede con la ingestión de alimentos volviendo a aparecer a las 2-3 horas de la ingesta. De noche puede despertar al enfermo, de ahí que cuando se van a acostar dejen un vaso con leche en la mesita de noche. Hay algunas úlceras que no provocan dolor, son las menos. Pueden asociarse Otros Síntomas como son Sensación de Plenitud (estar llenos), Abundancia de Gases, Náuseas y Vómitos, Intolerancia a comidas copiosas y ricas en grasas, Acidez, Pérdida de peso. Hoy día la sintomatología prácticamente no existe, como también ocurre con las complicaciones debido a los modernos tratamientos farmacológicos.En úlceras no tratadas pueden aparecer COMPLICACIONES. Las tres clásicas son, 1- Perforación de la úlcera que puede originar una peritonitis, 2- Hemorragia Digestiva en forma de Hematemesis (Vómito de sangre negra digerida) o en forma de Melenas ( Heces negras, muy malolientes y muy pegajosas, muy parecidas al alquitrán), 3- Estenosis pilórica que es la estrechez por deformación del píloro (conducto que comunica el estómago con el duodeno).En cuanto al DIAGNÓSTICO la Fibrogastroscopia es el medio de elección que ha desplazado a la radiografía con contraste de Bario y por que además puede tomar biopsias para identificar al Helicobacter y en casos de una causa maligna. La detección del Helicobacter también se puede hacer en El Aliento espirado.Con respecto al TRATAMIENTO insistimos en que ha desbancado a la Cirugía con los modernos fármacos que llegan a cicatrizarlas y hacerlas desaparecer y entre ellos está la erradicación del Helicobacter pilori; conviene no obstante dejar de fumar, poco alcohol, nada de bebidas carbónicas, ojo con la Aspirina y con los AINEs. El Médico de Familia y el Digestólogo seguro que harán un buen trabajo y en su cara y en el espejo aparecerá una sonrisa de bienestar y de gratitud.