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El PP denunciará a Eduardo de Castro por “delito continuado de prevaricación administrativa”

Miguel Marín, secretario general del PP en Melilla
Miguel Marín, secretario general del PP en Melilla

Mantienen que ha incumplido el Reglamento y adoptado decisiones sin haber sido aún nombrado presidente de la Ciudad

martes 25 de junio de 2019, 04:08h
El Partido Popular presentará esta semana una querella contra Eduardo de Castro por un presunto “delito continuado de prevaricación administrativa” por cuestiones como incumplir el Reglamento al cesar a los consejeros y viceconsejeros o adoptar decisiones sin ser formalmente presidente de la Ciudad Autónoma. En opinión del secretario general del PP, Miguel Marín, “todas las actuaciones previas que haya realizado son nulas de pleno derecho, son actuaciones irregulares, son ilegales”.
Miguel Marín calificó de “auténtico esperpento” esta primera semana sin el PP en el Gobierno de la Ciudad, donde se han producido “improvisaciones e irregularidades administrativas” por parte de Eduardo de Castro que no fue ratificado como presidente hasta el miércoles pasado.

Incumplimientos
Critica que el lunes de esa misma semana, aun cuando Imbroda seguía como presidente en funciones, De Castro “se apropió del despacho de Presidencia y sin tener competencias para ello echó al personal eventual de sus puestos de trabajo, a los empleados públicos y firmó órdenes dirigidas a los consejeros y viceconsejeros impidiendo su entrada en los despachos”.

Asevera que el nuevo presidente de la Ciudad ha incumplido lo que viene recogido en el Reglamento de la Asamblea y en el del Gobierno y Administración. Así, explica que el miércoles pasado se publicó el nombramiento de De Castro como presidente en el BOE y el cese de Imbroda, y en ese momento él cesó a su vez a los consejeros y viceconsejeros “sin tener competencias para ello, porque según el Reglamento, en el artículo 35.1ª, estos cargos cesan junto al presidente, pero quedan en funciones hasta que se constituye el nuevo Consejo de Gobierno”.

Apostilla que Eduardo de Castro adoptó estas decisiones sin ser formalmente presidente, porque según el Reglamento de la Asamblea, en el artículo 8.5 se recoge expresamente que el presidente “tomará posesión una vez haya jurado o prometido el cargo, algo que no se produjo hasta tres días después, el sábado”. En opinión del popular, “todas las actuaciones previas que haya realizado son nulas de pleno derecho, son actuaciones irregulares, son ilegales, por lo que De Castro ha cometido más irregularidades que días lleva en el cargo, y eso es realmente difícil de conseguir”, dijo.

Por todo ello, confirmó que esta misma semana presentarán una querella por “delito continuado de prevaricación administrativa” contra Eduardo de Castro. Dijo que se está redactando pero que a medida que pasan los días “se siguen cometiendo irregularidades y tenemos que seguir aumentando” el texto.

Sin gobierno
Lo que resulta “preocupante” para Marín es que Melilla “a día de hoy sigue sin gobierno”, como consecuencia de “una actitud realmente sectaria, por los ánimos persecutorios del señor De Castro, contra todos los consejeros y viceconsejeros del PP”, y asegura que un presidente “del que dudamos de su legitimidad, está sumiendo a Melilla en una ciudad plagada de incertidumbres”.

Aconsejó al nuevo presidente de la Ciudad que se lea el libro con las normas de autogobieno de Melilla, que recoge, entre otros, el reglamento de la Asamblea en cuya modificación dice que participó Eduardo de Castro, de ahí que le inste a repasar un articulado que, entiende, “se está saltando por todo lo alto e incumpliendo, y ya anunciamos que de todo ello dará cuenta ante los tribunales”.

Preguntado sobre cuándo espera el PP que haya Gobierno en Melilla, dejó de manifiesto que “ya está tardando” y puso como ejemplo que en Ceuta, Juan Vivas, fue nombrado presidente el miércoles, el jueves tomó posesión del cargo y el viernes nombró al nuevo consejo de gobierno. Durante ese tiempo, los consejeros y viceconsejeros anteriores estaban en funciones, por lo que “no ha habido ni un solo día sin gobierno”, al contrario que en Melilla.