www.melillahoy.es
El encuentro se prolongó durante algo más de una hora en el despacho presidencial
Ampliar
El encuentro se prolongó durante algo más de una hora en el despacho presidencial (Foto: Guerrero)

La Ciudad pide una reunión con el Ministerio sobre la entrada de borregos para el Aid El Kebir

De Castro lideró ayer una reunión con responsables de la Delegación del Gobierno, de Bienestar Social, la consejera de Distritos y el presidente de CPM, que respetarán “lo que salga de la reunión con el Ministerio”

jueves 11 de julio de 2019, 04:10h
La Ciudad Autónoma de Melilla ha pedido una reunión con el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) para abordar la posibilidad de que para la celebración de la Pascua del Aid El Kebir puedan acceder a Melilla borregos procedentes de Marruecos, país en el que se han declarado recientemente focos de fiebre aftosa. El presidente del Ejecutivo de Melilla, Eduardo de Castro, informó ayer de que la petición de este encuentro con el Mapama será el siguiente paso que se lleve a cabo por parte de la Ciudad Autónoma, que ayer celebró una reunión sobre este asunto con responsables de la Delegación del Gobierno en Melilla y representantes la Comisión Islámica.
A este encuentro, que se prolongó durante algo más de una hora, asistieron la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, junto con dos de sus asesores, el consejero de Bienestar Social, Fernando José Rubia, y su viceconsejero Mohamed Mohamed Mohand, la vicepresidenta primera de la Asamblea y consejera de Distritos, Dunia Almansouri, y el presidente de CPM, Mustafa Aberchán.

Al término de la reunión, en declaraciones a los periodistas, De Castro explicó que la reunión de ayer tenía como objetivo “intentar mediar entre las partes”, aunque señaló que todas mostraron su compromiso de “respetar lo que salga de la reunión con el Ministerio”.

Según De Castro, todas las partes, que son las administraciones central y autonómica y la Comisión Islámica de Melilla, tienen “unanimidad de criterio”, que es “conjugar la tradición con la legalidad”.

El presidente melillense dejó claro que el principio de legalidad “es básico” y “cualquier persona tiene que entender que hay que respetar las normas y las leyes”, si bien apuntó que lo que sucedió en años anteriores es que hubo “órdenes ministeriales confusas”.

Durante la reunión de ayer, que De Castro calificó como “cordial”, se tomaron en consideración los informes elaborados por cada una de las partes “para buscar soluciones que satisfagan a la mayoría” y se tomaron notas que se incluirán en el informe que se hará llegar al Ministerio. De igual modo, explicó que los servicios jurídicos de la Ciudad Autónoma también emitirán un informe, que se sumará al resto de la documentación sobre este asunto.

El presidente de Melilla explicó que la reunión con el Mapama servirá para exponer las inquietudes de todas las partes, aunque por ahora se desconoce cuándo podría ser, ya que el Ministerio “tiene su propia agenda y no se le puede hacer desde Melilla”.

Preguntado sobre si la Ciudad Autónoma ha contactado con los ganaderos de Melilla para el suministro de borregos en los días previos a la Pascua Grande musulmana, Eduardo de Castro solo contestó que “se está en contacto con todo el mundo”, evitando entrar en más detalles para cumplir la promesa que había adquirido con el resto de personas que estaban en la reunión de que sería “breve” en su comparecencia de prensa.

Ni optimismo ni pesimismo
Tampoco concretó si se mostraba optimista o pesimista respecto a si finalmente podrán acceder a Melilla borregos desde el país vecino, alegando que no entraba más “en esa historia” porque “hay problemas anteriores que están judicializados”.
“Cuando haya una respuesta unívoca del Ministerio y consensuada con las partes, esa será la respuesta. Mientras tanto ni una, porque no la hay”, zanjó De Castro para instar a que se respeten los tiempos” y el hecho de que los responsables del Mapama “son los primeros que tienen que estar informados”.

Según el presidente de la Ciudad Autónoma, no hay “posturas cerradas” en este asunto, e insistió en que no se dirá nada más hasta que no haya una postura “acordada y negociada”, que es la que “saldrá públicamente”.