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Las narcolanchas constituían una “guardería marítima”, usada para transportar  grandes cantidades de “hachís”  y proporcionar  apoyo logístico en alta mar  a organizaciones criminales del sur de la península
Las narcolanchas constituían una “guardería marítima”, usada para transportar grandes cantidades de “hachís” y proporcionar apoyo logístico en alta mar a organizaciones criminales del sur de la península

Desmantelada una plataforma de proyección de ‘narcolanchas’ establecida junto a las islas Chafarinas

En el operativo han participado más de 150 guardias civiles de unidades aéreas, marítimas y terrestres, muchos de ellos de la Comandancia de Melilla.- Han sido detenidas 6 personas e intervenidas 3 embarcaciones rápidas

viernes 12 de julio de 2019, 04:10h
La Guardia Civil, en el marco de la Operación ‘Karsana’, ha desarticulado una importante organización criminal dedicada a introducir, vía marítima, grandes cantidades de hachís en España procedente de Marruecos mediante el uso de una plataforma de proyección de ‘narcolanchas’ establecida junto a las islas Chafarinas.
Según ha informado el Instituto Armado en un comunicado, la Operación se inicia a principios de este año tras la información obtenida por analistas de la Guardia Civil sobre nuevas rutas y procedimientos utilizados por los narcotraficantes, como consecuencia de la presión policial ejercida en el Campo de Gibraltar y su zona de influencia. En la aportación inicial de datos y confirmación de la información obtenida, se ha contado con la colaboración del Mando de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa.
En ese sentido, la Guardia Civil comenzó una fase de obtención y análisis de la información, relacionada con una importante y poderosa organización que habría establecido una plataforma de embarcaciones rápidas en el mar junto a las islas Chafarinas. Su misión era la de abastecer de combustible y droga en alta mar a diferentes organizaciones ubicadas en la península.
De esta forma, la organización había creado una ‘guardería’ marítima de droga y combustible” junto a las islas de soberanía española, donde se habían establecido para operar desde el mar y al abrigo de los vientos. Este sistema les proporcionaba mayor seguridad que el de mantener la droga en tierra. Además, el hecho de realizar los transbordos alejados de las costas de Marruecos, les aseguraba una menor exposición a las fuerzas policiales marroquíes.
La labor de investigación desarrollada sobre la zona, fundamentada principalmente en la información y colaboración prestada en todo momento del Mando de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa, a través de la Comandancia General de Melilla del Ejército de Tierra, y la proporcionada por los medios aéreos y navales de la Guardia Civil, ha permitido conocer como el número de embarcaciones establecida en la zona era variable.
En concreto, los investigadores pudieron constatar que las embarcaciones son todas del tipo neumáticas-semirrígidas, pero de diferentes esloras --de entre 12 a 14 metros-- y número de motores --dos, tres y cuatro motores--, lo que les proporciona gran versatilidad en sus operativas de narcotráfico.
La mayoría de las embarcaciones están dotadas de radares y tecnología de última generación para realizar los encuentros y transbordos de la droga en alta mar. En sus salidas, desde esa ‘guardería’, que realizaban todas a la vez antes del amanecer y con distintos rumbos, cada una de ellas podía transportar más de 3.000 kilogramos de hachís, lo cual da una idea del volumen de droga que movía la organización. Por ello, la Guardia Civil considera que la operación realizada es una de las más importantes contra la logística e infraestructura del narcotráfico internacional, y sin precedentes.
La investigación también ha permitido conocer la operativa diaria de la organización, en las que las ‘narcolanchas’ y su tripulación pernoctaban todos los días al resguardo de las islas Chafarinas, donde se abarloaban unas a otras en grupos.
Las que tuvieran como cometido transportar droga o combustible, antes de iniciar la singladura, se acercaban a barcos pesqueros que les suministraban la mercancía. Una vez cargadas se dirigían a determinados puntos de transbordos situados en el Mar de Alborán.

Varias actuaciones
Han sido varias las actuaciones llevadas a cabo por la Guardia Civil en las costas del sur de la península, en las que se ha detectado la presencia de embarcaciones de la organización investigada.
Entre ellas, cabe resaltar la desarrollada durante el pasado mes de mayo. En esta ocasión, una de estas ‘narcolanchas’ realizó un transbordo de hachís a un yate de lujo, cerca de la costa de Fuengirola (Málaga). En dicho operativo, el Servicio Marítimo pudo proceder al abordaje del yate, que transportaba 3.000 KILOS de hachís, y a la detención de sus cuatro tripulantes.
Asimismo, el Instituto Armado se han observado transbordos a todo tipo de embarcaciones, ya sean recreativas, pesqueras u otras narcolanchas, las cuales introducían posteriormente la droga en la península. Los transbordos más alejados eran llevados a cabo por las embarcaciones de mayor potencia y eslora (cuatrimotoras de 14 metros).
Al atardecer, una vez finalizados los cometidos de transporte de hachís o logística, las embarcaciones regresaban a las proximidades de las islas, permaneciendo a la espera de realizar nuevos ‘trabajos’.

Base en las Chafarinas
Que la organización estableciera su base de operaciones en las islas Chafarinas se debe fundamentalmente a que estas les proporcionan resguardo de las inclemencias del mar abierto y de los temporales.
Fruto de la investigación se ha podido determinar cómo las ‘narcolanchas’ se refugiaban en las proximidades de la isla del Rey Francisco o la del Congreso, dependiendo de la velocidad y dirección del viento, ya fuera de poniente o levante.

Fase de explotación de la operación
Una vez conocido el modo de proceder de los narcotraficantes, se estableció un amplio dispositivo para detener a los componentes de la organización e interceptar las embarcaciones. En el equipo han participado más de 150 guardias civiles de diferentes unidades aéreas, marítimas y terrestres. Así, fruto de la coordinación de la intervención operativa se ha detenido a seis personas a quienes se les han intervenido tres embarcaciones.
La aproximación se ha realizado desde el mar, primando la seguridad del operativo, tanto de los guardias civiles actuantes, como de los detenidos. A los tripulantes detenidos se les imputan los delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y contrabando.
La fase de explotación se ha realizado en dos fases, siendo la primera en la madrugada del domingo al lunes día 8 y la segunda también en la madrugada del día 10, constituyéndose el centro de operaciones en su desarrollo desde la Comandancia de Melilla y con la participación activa de Unidades de la misma. Entre ellas destaca el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas -GEAS- y la Unidad Orgánica de Policía Judicial.

Resultado
De las tres narcolanchas intervenidas, dos de ellas son “planeadoras cuatrimotor” de 14 metros de eslora, y otra de “dos motores de gran potencia”. Además, otra “planeadora”, quedó inutilizada e inservible al chocar contra las rocas, en un intento de fuga.
Cada una de estas planadoras y la tecnología que lleva puede rondar su valor del orden de unos 200.000 euros.
Los seis detenidos son todos varones y de nacionalidad marroquí, a los que se han intervenido 17 teléfonos móviles y 116 garrafas de combustible con gasolina, con 25 litros cada una de ellas, además de unos siete kilogramos de hachís.
Los detenidos, efectos y embarcaciones han sido trasladados por un buque del Servicio Marítimo de la Guardia Civil al puerto de Melilla, para su puesta a disposición judicial del Juzgado de Guardia de la Ciudad Autónoma.

Más de 210 operaciones
Esta operación, enmarcada en el esfuerzo desarrollado por la Guardia Civil en la lucha contra las organizaciones criminales que operan en el Campo de Gibraltar y su zona de influencia, tiene como objetivo perseguir a los narcotraficantes allá donde puedan establecerse, no existiendo límites para combatirlos, ni lugar en el que puedan refugiarse de la acción de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Con esta operación son ya más de 210 las operaciones explotadas por la Guardia Civil, desde el pasado mes septiembre, en el Campo de Gibraltar y su zona próxima de influencia, procediendo a la detención de 1.500 personas e incautación de más de 190.000 kilos de hachís.
Esta operación está considerada como una de las más importantes de las realizadas contra la logística e infraestructura del narcotráfico internacional y sin precedentes.