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‘El Telegrama del Rif’ es un periódico histórico que se puede consultar en la sala de investigación
‘El Telegrama del Rif’ es un periódico histórico que se puede consultar en la sala de investigación

Los préstamos de libros y los lectores de la Biblioteca Pública aumentan durante los meses de verano

La responsable del centro municipal, Sonia Gil, detalla que “tenemos 72.000 ejemplares disponibles para los ciudadanos, dispuestos en diferentes salas”, además, destaca que en el archivo se puede encontrar “ejemplares únicos” para su estudio

miércoles 17 de julio de 2019, 04:00h
La directora de la Biblioteca Pública de Melilla, Sonia Gil, explica que “durante los meses de verano los lectores y, en especial, los préstamos de libros, aumentan en comparación con otras temporadas”. Por otro lado, la responsable del centro explica cómo se estructura la biblioteca de la Ciudad, qué tipo de usuarios suelen acudir a sus instalaciones y qué es lo que alberga entre sus estanterías de sus diversas y numerosas salas.

Desde 1991, es decir, hace alrededor de 28 años, la Biblioteca Pública de Melilla ofrece cada día la posibilidad de disfrutar de un buen libro o de un espacio adecuado para la investigación y el estudio a los melillenses.

Cómo es la biblioteca
Este centro público está compuesto por tres plantas; en la primera, los más pequeños pueden dejar volar su imaginación a través de los libros con una sala adaptada a ellos, que también les ofrece la posibilidad de continuar formándose realizando sus actividades.
Por otro lado, está la segunda planta, destinada principalmente a los ejemplares que se pueden “alquilar” o tomar prestados y los que se enfocan a la investigación. Por último, en cuanto a plantas, en la tercera el usuario puede acceder a una sala de lectura, de estudio, una sala wifi para los dispositivos electrónicos y una hemeroteca, con fonoteca y vidioteca, además de un espacio con internet.
Pero todas estas salas tienen un factor común: Los libros. La biblioteca melillense, según detalla su directora, Sonia Gil, cuenta con 72.000 ejemplares distintos y disponibles para todo aquel que quiera acceder a ellos.

Distintos usuarios y enfoques
La responsable del centro público indica que, al igual que hay una gran variedad de libros, los hay de usuarios que hacen uso del centro. “Los usuarios suelen ser muy distintos, depende de la función que quiera cumplir en el centro, porque puede ser desde un estudiante hasta un melillense que solo viene para tomar en préstamo un libro”.
Gil explica que, gracias a las distintas salas de la biblioteca, esta “suele estar llena de estudiantes, ya sean de instituto como de universidad; además, eso cuando más se nota es en época de exámenes que es cuando todas las salas están al completo”.
En este sentido, la responsable del ente público señala que “suelen venir frecuentemente desde niños que son asiduos a sacar libros o cuentos para leer en sus casas hasta estudiantes que emplean su verano, por ejemplo, a estudiar”.

El verano, la mejor época
Gil destaca que durante los meses de verano “los préstamos y el número de lectores suelen aumentar con respecto a otras fechas de año”. La explicación que da la directora es bastante sencilla, “los usuarios, tanto adultos como infantiles, se encuentran en vacaciones lo que supone tener más tiempo libre para dedicar a la lectura, así pues el número de ejemplares que se solicita suele incrementar bastante”. “Los empleos y los colegios quitan más tiempo, por lo que la lectura suele pasar a un segundo plano”, agrega.
Pero no solo en cuestión de ejemplares físico el número de melillenses que acceden a ellos aumenta, sino que la plataforma digital que dispone la biblioteca pública también registra un incremento de solicitudes en cuanto a obras digitalizadas, como revistas y periódicos, o de nuevos títulos de audiolibros u obras actuales.
Pero ¿Qué es lo que prefieren los melillenses a la hora de leer? La responsable de la Biblioteca explica que “no hay un título específico que sea común entre todos los ciudadanos que acuden al centro; es cierto que suele haber un género que destaca más sobre otros”.
“En verano, el género más solicitado suele ser el romance y el histórico, aunque la novela negra y los thrillers también son bastante solicitados”, añade Gil. En este sentido, la directora detalla que “los lectores suelen ser fieles a un género y buscan novedades dentro de ese ámbito, es raro que cambien”.

Archivos históricos únicos
Por otro lado, la biblioteca municipal dispone de un archivo que alberga entre sus estanterías historia en estado puro, a través de ejemplares de periódicos antiguos como ‘El Telegrama del Rif’ o los Boletines del Protectorado.
“Suelen hacer uso de esta sala aquellas personas que están investigando un tema específico; que están escribiendo un libro o que dedican su vida al estudio, pero fuera de este ámbito no suele ser muy conocida”, explica Gil.
Asimismo, un dato a destacar del centro público es que, en la sala de investigación, hay archivos que datan desde 1903 hasta 1963 que solo se pueden encontrar en este lugar y que han sido objeto de estudio de investigadores que han venido desde otro países para acceder a ellos.

Sonia Gil: “Los niños suelen ser muy lectores entre los 6 y 11 años; ellos animan a los padres a venir a la Biblioteca”

Cada vez más, parece que la lectura está siendo sustituida por las plataformas audiovisuales o los dispositivos electrónicos que enganchan a los más pequeños. Sin embargo, los niños suelen seguir siendo afines a un libro y continúan sumergiéndose en la lectura.
“Los pequeños melillenses sí son lectores, sobre todo en edades que comprenden desde los 6 a los 11 años; pero cuando tienen entre 12 y 16, sí es cierto que dejan más de lado la lectura y es más difícil inculcarles el hábito de leer un libro”, señala la responsable del centro público.
En este sentido, Gil explica que “uno de nuestros usuarios más asiduos son los pequeños, que vienen cada sábado, animando a sus padres, para sacar en préstamo un libro y, a los tres días, ya están de regreso con la intención de coger otro”.
Así pues, la Biblioteca Pública de Melilla cuenta con un gran número de miembros infantiles, además de por su sala, adaptada a ellos, también por las diversas campañas escolares que realizan para animar a los niños a formar parte de la familia del centro público y de los distintos talleres educativos que se llevan a cabo para incentivar entre los más pequeños la lectura y la importancia de esta.

Los usuarios suelen incrementarse en época de verano
Los usuarios suelen incrementarse en época de verano