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La muerte anunciada de un Gobierno imposible

miércoles 17 de julio de 2019, 04:00h
¿Habrá, o no, borregos marroquíes en Melilla el 12 de agosto, el día de la Pascua Grande musulmana? Si, como es prácticamente seguro, no los hay, vía “negativa en términos absolutos”, relativos o en forma de nuevas promesas siempre incumplidas, CpM no se podrá mantener dentro de este Gobierno, porque, además de otras muchas e importantes razones, sus electores no lo permitirían ni lo comprenderían
Una criatura, o una empresa o una amistad, cualquier cosa que nace mal, muy mal, y de manera antinatural, lo lógico es que dure muy poco. El actual Gobierno tripartito de Melilla nació mal, muy mal, de manera antinatural y presidido por el político electoralmente peor valorado, tras un chantaje antidemocrático. El Gobierno anterior, con sus errores, proporcionó una excusa, la del odio a lo anterior, corporizado en Juan José Imbroda, un odio que fue el único elemento cohesionador del actual Gobierno.
Una vez que Imbroda ya no está, ya no es presidente ni quiere volver a serlo, no existe cohesión ni razón para continuar con la pantomima imposible. Los hechos -la incapacidad real de gobernar que el Gobierno de Eduardo de Castro ha demostrado- lo han puesto de manifiesto desde el primer momento, con indefiniciones, decisiones precipitadas judicialmente denunciadas y errores burdos en los repartos de cargos.
La rueda de prensa de ayer de Mustafa Aberchán, el presidente de CpM, no ha hecho sino poner de manifiesto lo que ya era una muerte anunciada. El tema de los borregos, sobre el que CpM había basado, con buenos réditos, su campaña electoral, va a explotar porque, a pesar de las promesas del PSOE, es prácticamente seguro que los borregos marroquíes no van a poder entrar en Melilla. CpM se va a ver obligada a denunciar judicialmente al PSOE, su socio de gobierno, con el que, como con De Castro, se lleva fatal. CpM tendrá que dejar el Gobierno y la moción de censura es la única posibilidad que existe en democracia para elegir un nuevo Gobierno.
Aberchán, en su habitual estilo enrevesado, ya lo dijo ayer en su rueda de prensa urgentemente convocada. Literalmente dijo, como recogemos en otras páginas de nuestro periódico, que su partido “cuestionaría seguir en el Ejecutivo melillense junto con el PSOE” e introdujo, siempre en su estilo, el concepto de “negativa en términos absolutos” que, de producirse por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama), les haría “cuestionarse muy mucho la responsabilidad en el espacio de Gobierno”.
Los políticos no se caracterizan precisamente por su claridad expositiva, pero en este caso, fuegos artificiales y palabras altisonantes aparte, la cuestión es muy sencilla: ¿habrá, o no, borregos marroquíes en Melilla el 12 de agosto, el día de la Pascua Grande musulmana? Si, como es prácticamente seguro, no los hay, vía “negativa en términos absolutos”, relativos o en forma de nuevas promesas siempre incumplidas, CpM no se podrá mantener dentro de este Gobierno, porque, además de otras muchas e importantes razones, sus electores no lo permitirían ni lo comprenderían.
Se abre, por fin y fallido este Gobierno de De Castro, la posibilidad de una nueva etapa política en Melilla, necesaria, imprescindible para el buen futuro de la ciudad. Esperemos que la mayoría de los diputados elegidos sepan estar a la altura de las circunstancias.