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Abderrahim Mohamed apuesta por abrir un centro terapéutico para menores acogidos

El viceconsejero, en el momento de jurar su cargo
El viceconsejero, en el momento de jurar su cargo

El viceconsejero señala que “es antiguo” el bulo que circula entre algunos menores de que si se autolesionan serán enviados a la península

miércoles 31 de julio de 2019, 04:00h
El viceconsejero del Menor y Familias, el cepemista Abderrahim Mohamed, apuesta por la apertura en Melilla de un centro terapéutico en el que atender a aquellos menores extranjeros no acompañados que precisan de una atención especializada y evitar así tener que ser trasladados a la península. Se atenderían también aquellos jóvenes que dan pábulo al bulo “antiguo” de que si se autolesionan podrán ser trasladados a centros de trastorno de la conducta y así, dar el salto a Europa.
Afirma el viceconsejero del Menor y Familias, Abderrahim Mohamed, que su visión sobre los centros de menores de la ciudad “es satisfactoria”, no solo porque sea esa la conclusión a la que llega tras visitarlos, sino también por el hecho de que ha sido hasta ahora educador del centro de Purísima, por lo que “no es algo que me coja de lejos, sino que conozco de primera mano”.

Saturación
Mohamed Hammu quiso trasladar su apoyo y el del consejero de Bienestar Social a todo el personal de los centros, a los que animó a “seguir en esta línea de trabajo de atender y educar con afecto a los menores acogidos”. En cuanto a ocupación, expuso que actualmente hay 865 menores en el sistema de protección. Según, detalló en Purísima en estos momentos se acoge a 653 menores; en Divina Infantita son 32; en el pabellón de niñas del Centro Asistencial son 70; en el Centro Eladio Alonso del Centro Asistencial son 62 chicos; en casa cuna son 11 y hay 37 en el centro de reforma de menores infractores.

Reconoció que existe una situación de saturación para la que se plantean una veintena de posibles soluciones. Lo que sí descartan es construir nuevas instalaciones de acogida porque “eso tendría un efecto llamada”, pero sí que apostaría por la apertura de un centro terapéutico que evite tener que derivar los casos más complejos a centros peninsulares. “El consejero también apostaría por esta línea de actuación que creo que podría ser una medida a aplicar y daría buenos resultados”, afirmó.

Cifras
Recuerda el viceconsejero que las cifras de acogida experimentan cambios, que fluctúan, que puede darse el caso de 70 entradas un mismo día, o bajas superiores a lo largo de la semana. Abderrahim Mohamed señala que la tendencia sigue siendo la de más chicos que chicas, pero insiste que en general “las cifras, aunque siguen en aumento, fluctúan”.
“Quizás en una semana haya cincuenta altas, pero después hay bajas diarias, y a la siguiente, se puede invertir la cifra y que haya más bajas que altas. Siguen entrando menores desde Marruecos, pero no tenemos un aumento exagerado”, dijo. Como ejemplo indicó que Purísima, a lo largo de este mes de julio, ha pasado a tener entre 650 y 670 acogidos.

El bulo antiguo de la autolesión
Según ha podido saber este diario de fuentes sanitarias, en los últimos meses se viene detectando un aumento de jóvenes de acogida que acuden a los centros de salud e incluso a urgencias, con heridas cortantes autoinfligidas o provocadas por terceros, en piernas, brazos e incluso el rostro, que precisan de puntos de sutura.

Confirmó el viceconsejero que “no es nuevo” el bulo que corre entre algunos menores acogidos que piensan que el autolesionarse puede ser “un salvoconducto para ser enviados a centros de trastorno de la conducta en la península desde los que fugarse después”, explicó. Abderrahim Mohamed, que desconoce si ha habido un aumento de casos, explica que según la información que le ha facilitado el director de Purísima, hay un pequeño grupo de unos seis menores de entre 15 y 17 años que está dando pábulo a este bulo que se ha desmentido en reiteradas ocasiones.
“Son jóvenes que se dedican generalmente al consumo de pegamento, que incluso dicen entre ellos que no tienen perspectivas de futuro. Pero llevamos años trabajando con ellos. Estuvieron en un programa específico que incluía terapia de grupo, con lo que se demuestra que el centro ha estado siempre muy implicado y preocupado en poder ayudarles, pero solo aguantaron tres semanas en el programa”, dijo. Estos jóvenes fueron derivados a salud mental, “están en tratamiento y lo ideal sería tenerlos en Melilla en un centro terapéutico, pero en lo que se refiere al bulo, no es novedoso”.