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De Castro se dirigió corriendo a un coche no oficial que lo esperaba parado sobre el paso de peatones, y que era conducido por uno de sus colaboradores (Foto: Onda Cero Melilla)
De Castro se dirigió corriendo a un coche no oficial que lo esperaba parado sobre el paso de peatones, y que era conducido por uno de sus colaboradores (Foto: Onda Cero Melilla)

De Castro evita su foto en el juzgado entrando por la puerta de atrás y saliendo de las Torres a la carrera

El presidente entró a las Torres V Centenario por el Registro Civil 40 minutos antes de que éste abriera al público.- Admitió que no quería fotos porque “esto es una jugada de otro partido político (Vox) que lo que quería era eso”

martes 30 de julio de 2019, 04:11h
El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Eduardo de Castro, estaba citado ayer por el magistrado del Juzgado de Instrucción número 5 de Melilla para declarar como investigado por presuntas irregularidades en la lista de Ciudadanos (Cs) con la que concurrió a las elecciones del 26 de mayo y en la que iba como cabeza de lista. De Castro logró evitar que la prensa captara su imagen en los juzgados no solo porque estuvo dentro de las Torres V Centenario antes de que abrieran al público, sino también porque entró por la puerta del Registro Civil cuando estaba cerrado y salió corriendo por la puerta principal cuando los periodistas se situaron en la parte de atrás, engañados por los movimientos de sus dos escoltas y del propio De Castro. Las cámaras solo pudieron conseguir la imagen del presidente cuando ya estaba dentro del coche particular de uno de sus colaboradores, que se paró en la carretera justo delante del edificio para que De Castro subiera cuanto antes después de declarar durante media hora ante el juez.
El presidente de la Ciudad Autónoma llegó al edificio de los juzgados a las 8.20 horas, diez minutos antes de su citación judicial, y accedió por la puerta trasera, que es la entrada del Registro Civil. El movimiento de De Castro sorprendió a todos, ya que el Registro, cerrado en ese momento, no abría hasta las nueve de la mañana. Los periodistas vieron al líder de Cs a través del cristal, sin tiempo a disparar sus cámaras, ya que rápidamente entró por la puerta de las escaleras para no exponerse esperando al ascensor.
De Castro evitó así a los periodistas, que esperaban en la puerta principal desde antes de las ocho de la mañana. Pero también consiguió el mismo objetivo a la salida, que se produjo a las 9.00 horas, justo cuando las Torres y el Registro Civil iban a abrir al público. Todas las personas que esperaban para entrar fueron testigos de cómo el presidente, ayudado por sus dos escoltas, jugó con los periodistas al ratón y el gato, simulando su inminente salida por la puerta de atrás cuando, en realidad, su intención era llevarlos hasta allí para dejar libre la puerta principal y salir corriendo.
Para ello, situó a los dos escoltas en la puerta del Registro, uno de ellos a bordo de un coche camuflado. Tras la puerta acristalada, en su parte inferior, eran perfectamente visibles los movimientos de piernas de varias personas, una de ellas De Castro. Pero de repente, se giró y se adentró en las dependencias, en dirección a la puerta principal, por donde salió.
Según relataron testigos, De Castro salió del edificio a paso ligero, aprovechando que había un grupo numeroso de ciudadanos esperando en la entrada a que abrieran los juzgados a las nueve, y después se dirigió corriendo a un coche no oficial que lo esperaba parado sobre el paso de peatones, y que era conducido por uno de sus colaboradores en la Ciudad Autónoma.
Ni De Castro ni el conductor llevaban el cinturón de seguridad mientras abandonaban el lugar, detalle que no pasó desapercibido para algunos de los melillenses que comentaron en las redes sociales la jugada al despiste del presidente para esquivar a los periodistas.

De Castro admite que no quería fotos
Dos horas después de haber salido del juzgado a la carrera, De Castro ofreció una rueda de prensa para hablar sobre el paso de borregos y allí se pronunció sobre lo ocurrido a primera hora de la mañana en las Torres V Centenario.
El presidente melillense instó a esperar el pronunciamiento del juez tras haber prestado declaración como investigado por presuntos delitos de falsedad en documento público y fraude electoral, y admitió que había evitado la foto en los juzgados por considerar que “esto es una jugada de otro partido político”.
Dijo entender que los periodistas “buscaban una foto”, pero recordó que quien sale en esa imagen es él y, por lo tanto, al considerar que “esto es una jugada de otro partido político que lo que quería era eso”, dejó claro que no pensaba ponerlo fácil y darle “lo que ellos quieren”.
“Ustedes hacen su trabajo, es lógico, pero detrás de ustedes alguien ha movido esto y el único interés es por la foto. La foto me la hacen ustedes aquí, todas las que quieran, como toda la vida”, manifestó en el atril de la sala de prensa del Palacio de la Asamblea.
De Castro negó que la puerta trasera de la sede judicial, por donde se accede al Registro Civil, estuviera cerrada en el momento en que él llegó, a pesar de que a esa hora, las 8.20 horas, dicho organismo no estaba abierto al público, ya que empieza a funcionar a las nueve de la mañana. “La puerta no estaba cerrada. Yo he llamado y me han abierto”, comentó para decir después que “la puerta estaba abierta”.
De todos modos, el presidente melillense apuntó que eso es “intrascendente” e insistió en que “a un juzgado se entra de muchas formas” y él sabe cómo hacerlo en el caso de Melilla, donde recordó que ha tenido que acudir “muchas veces” por su anterior cargo como máximo responsable del centro de reforma de menores.

La declaración ante el juez
Sobre su declaración, únicamente dijo que le había ido bien y que respondió al juez las preguntas que le hizo, si bien no dio más detalles “por respeto al órgano judicial”. Además, instó a esperar a que dictamine en un auto lo que crea ajustado a derecho y que crea que es “lo legal”.
Asimismo, se preguntó qué interés tiene Vox, autor de la denuncia, “en algo que se sabe que no va a ningún lado” respecto a otro partido y a sus afiliados, e insinuó que esto se debe a que “no les ha salido la jugada como ellos querían y se han quedado sin un sillón”, si bien “las cosas son como son, no como ellos pretendían”. También negó que hoy haya convocado a todos los integrantes de la lista electoral de Cs, como aseguraron desde Vox. “Los de Vox mienten más que hablan. Su responsable no me puede dar lecciones de legalidad”, aseveró.