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Las cosas se complican cada día más
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Las cosas se complican cada día más

miércoles 07 de agosto de 2019, 05:00h
El viceconsejero Mohamed Mohand hacía unas sorprendentes declaraciones en las que sugería que todos los musulmanes que compren cordero peninsular en los cebaderos -son los únicos que pueden ponerlo a la venta en Melilla- y se lo lleven a sus casas, estarían cometiendo una ilegalidad
Las cosas con la pascua del cordero se complican cada día que pasa. Si muchos musulmanes melillenses tenían la esperanza de que con la llegada de un nuevo gobierno a nivel nacional con la sustitución del popular Abdelmalik El Barkani por la socialista Sabrina Moh y a nivel local con la marcha forzada del PP por un pacto inesperado entre CPM, PSOE y Ciudadanos, iban a poder a entrar borregos desde Marruecos para la fiesta grande del Aid El Kebir, no sólo vieron cómo se esfumaba esta posibilidad a los pocos días de dicho cambio sino que todo va empeorando.

Tras confirmar la Delegación del Gobierno que se mantenía la prohibición de paso por la fiebre aftosa, como ha venido ocurriendo los tres años anteriores, llegó el órdago del presidente de CPM Mustafa Aberchán, que se comprometió públicamente a abandonar el Gobierno en el que tiene la mayoría de diputados (ocho frente a los cuatro del PSOE y uno del Cs) si el Ministerio de Agricultura ratificaba esta restricción.

El departamento que dirige Luis Planas no solo volvió a insistir que seguían las restricciones, sino que ni siquiera se dignó a enviar a su ministro a la reunión con el presidente de la Ciudad e incluso se comentó que se vetó la presencia de Aberchán.

El cepemista, tras cuatro días de silencio, finalmente compareció y comunicó que no se iba a ir como se había comprometido, sino que iba a dar más tiempo para buscar una solución a una situación que cree no se debería estar produciendo, porque, a juicio de CPM, no hay motivos para ello. Mientras tanto, otros miembros del ejecutivo melillense, especialmente el PSOE, dejaban claro que el musulmán que quiera sacrificar un cordero en Melilla, lo tendrá que hacer con los que llegan desde la península.

Tras esto, se ha ido conociendo las lamentables condiciones en las que trasladan a los corderos desde la península, primero con las fotografías de una veintena de animales ensangrentados en un camión para su quema en la planta incineradora y después con otros cuarenta corderos fallecidos que fueron arrojados al río de oro con las orejas mutiladas para evitar ser identificados.

Pero aquí no quedó la cosa porque el lunes el viceconsejero de Salud Pública, Mohamed Mohand, hacía unas sorprendentes declaraciones en las que sugería que todos los musulmanes que compren cordero peninsular en los cebaderos -son los únicos que pueden ponerlo a la venta en Melilla- y se lo llevaran a sus casas, estarían cometiendo una ilegalidad, después de una mañana confusa de manifestaciones en las que tuvo que hacer aclaraciones y contradicciones. Una advertencia, la realizada por Mohamed Mohand, que no se atrevió a hacer nunca la anterior consejera de Salud Paz Velázquez y que aun así fue puesta en la diana de las críticas de CPM y PSOE cuando estos aún eran oposición, culpabilizándola de la imposibilidad de pasar borregos marroquíes.

Lo que está ocurriendo ahora demuestra que una cosa es lo que se afirma cuando se está en la bancada de la oposición y otra cuando se tiene responsabilidad de gobierno, porque hay una cosa clara y es quien ostenta un cargo sabe que hay una línea que no puede traspasar: la del cumplimiento de la legalidad.

Lo demás, nos ha demostrado que se trataba solo de política para ganarse el favor del electorado, aunque ahora, cuando ya han logrado este propósito, tengan que hacer lo mismo o cosas peores que antes denunciaban. La diferencia es que ahora ya no hay manifestaciones ni protestas porque los que la organizaban hacen lo mismo que antes recriminaban a los demás o, en algunos casos, como la advertencia de ilegalidad realizada por Mohamed Mohand, van mucho más allá.