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Las imprecisiones del Gobierno del cambio

viernes 16 de agosto de 2019, 04:00h
Cuando toca hablar de cuestiones que pueden dejar al descubierto sus incoherencias respecto a lo que decía el tripartito en la oposición y lo que hace ahora en el Gobierno, su táctica es ofrecer datos incorrectos que ayuden a maquillar ese desajuste entre lo dicho en el pasado y lo hecho en el presente
El Gobierno del cambio peca de ser impreciso, por no decir que falta a la verdad, no sabemos si de manera involuntaria o intencionada, aunque parece más bien lo segundo. Porque cuando toca hablar de cuestiones que pueden dejar al descubierto sus incoherencias respecto a lo que decía el tripartito en la oposición y lo que hace ahora en el Gobierno, su táctica es ofrecer datos incorrectos que ayuden a maquillar ese desajuste entre lo dicho en el pasado y lo hecho en el presente.
Esto es grave por lo que supone mentir a la opinión pública, pero mucho más cuando quienes mienten son miembros del Gobierno con responsabilidades públicas. Que lo hicieran antes en la oposición, tergiversando asuntos para manipular a los ciudadanos, no significa que puedan seguir haciéndolo desde las instituciones que son de todos.
En el pleno del pasado martes hubo varias afirmaciones imprecisas por parte del Gobierno. Varias de ellas, pronunciadas por la portavoz, Gloria Rojas, según la cual el anterior Gobierno tenía 24 miembros (según el decreto firmado por De Castro y publicado por el BOME, en realidad tenía 21 remunerados, 22 contando a Imbroda, que cobraba del Senado y no de la Ciudad Autónoma). Según Gloria Rojas, el actual tiene 17 miembros, cuando en realidad son 18, ya que no ha contado a la viceconsejera Yonaida Sel-Lam, cuyo nombramiento tuvo lugar la semana pasada en el BOME, aunque su toma de posesión, si se ha producido ya, habrá sido en la intimidad de un despacho, a diferencia de sus otros 17 compañeros de Gobierno, ya que la prensa no ha sido convocada ni tampoco se le ha dado publicidad alguna a dicho acto.
Gloria Rojas, sobre la base de unos números incorrectos, hizo operaciones equivocadas que le dieron resultados y conclusiones, obviamente, erróneos. Según dijo, al Gobierno del cambio no se le puede poner el prefijo macro, como al de Imbroda, porque ha bajado un 30% el número de miembros. La reducción, en realidad, es menos de la mitad de lo que dijo Rojas, en concreto un 14%, porque sólo tiene tres miembros remunerados menos. Además, presumió de que una de sus consejeras, Dunia Al Mansouri, no cobrará como tal, sino como vicepresidenta primera de la Asamblea, obviando que lo mismo sucedía en la legislatura anterior con Imbroda, que cobraba del Senado y no de las arcas públicas. La diferencia en el caso de Imbroda es que el ahorro sí lo notaban las arcas melillenses porque el dinero de su salario salía del Senado y no de los Presupuestos Generales de la Ciudad Autónoma, cosa que no ocurre con el sueldo de Al Mansouri, que seguirán pagando los melillenses.
Otra imprecisión de Rojas es que el ahorro del nuevo Gobierno es de más de 300.000 euros, que es la cuantía que refleja el informe del interventor en el expediente del sueldo de De Castro. Concretamente, 315.274,60 euros. Pero claro, ese era el sobrante que había antes del nombramiento de Yonaida Sel-Lam y de que se aprobara la retribución del presidente. Ahora, como ya publicó MELILLA HOY el pasado domingo, el ahorro será de 172.021,86 euros, que es el resultado restar a la cuantía indicada por el interventor los sueldos de Yonaida Sel-Lam y Eduardo De Castro. Y a ello aún habrá que restar el importe de los trienios acumulados por el presidente como funcionario, algo que Rojas obvió en el Pleno al hablar de lo que costaba el Gobierno del tripartito, pero que sí tuvo en cuenta para exponer el gasto en sueldos del Ejecutivo anterior.
Son imprecisiones inaceptables en toda una portavoz del Gobierno, dichas además en el Pleno de la Asamblea, lo que agrava aún más el hecho, y que no hace más que dañar la credibilidad de la institución a la que representa. Pero no es Gloria Rojas la única que peca de ello. También lo hizo instantes después Al Mansouri cuando afirmó sin rubor alguno que Imbroda cobraba más de 140.000 euros entre el Senado y las dietas de la Ciudad Autónoma. ¿A quién pretende engañar, cuando los sueldos están publicados en la web del Senado y no llegan ni a la mitad? Vemos, por lo tanto, que CpM no hace más que lanzar una mentira, y una bomba de humo diciendo que es lógico que el presidente tenga un sueldo, para no tener que pronunciarse sobre lo elevado de dicho sueldo, y máxime cuando todos recordamos cómo CpM ha criticado de manera reiterada el gasto en sueldos del anterior Gobierno.