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A prisión un conductor ‘kamikaze’ que se saltó todos los controles fronterizos entre Marruecos y Ceuta
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A prisión un conductor ‘kamikaze’ que se saltó todos los controles fronterizos entre Marruecos y Ceuta

Tras pasar a disposición judicial, se le imputan los delitos de atentado y desobediencia a la autoridad, delito contra la seguridad vial por conducción temeraria y daños.- Hoy por hoy todavía se desconoce los motivos que le llevaron a actuar así

martes 20 de agosto de 2019, 11:00h
El ‘kamikaze’ que el pasado martes se saltaba todos los controles fronterizos a un lado y otro de la frontera del Tarajal, emprendiendo una peligrosa huída por toda la N-352 y siendo finalmente interceptado a la altura de la gasolinera Cepsa ubicada en Martínez Catena, ingresaba este jueves en prisión después de que prestara declaración ante la autoridad judicial. El individuo, que desde el pasado martes se encontraba en los calabozos de la Jefatura Superior de Policía, pasó a disposición judicial el jueves a primera hora para prestar declaración ante la jueza del Juzgado de Instrucción nº6, que fue el que estaba de guardia durante este día festivo.


Tras prestar declaración ante la jueza, se decretaba prisión preventiva imputándole los delitos de atentado y desobediencia a la autoridad, delito contra la seguridad vial por conducción temeraria y daños. Siendo seguidamente trasladado hasta las dependencias del Centro Penitenciario ‘Fuerte Mendizábal’ donde permanecerá ingresado hasta que se celebre el juicio, el cual no tiene fecha. Igualmente, se ha informado que el juzgado de Instrucción nº6 se ha inhibido en favor del nº5, que será el que asuma el caso en las próximas horas.

Aunque se haya decretado prisión preventiva para este individuo, fuentes consulta no llegan a comprender cómo no se le juzga por un presunto delito de terrorismo. En este sentido hay que recordar que el individuo iba conduciendo a gran velocidad, portando un machete con una hoja de 50 centímetros de longitud y atentando gravemente contra la integridad de los viandantes y los conductores que en ese momento circulaban por la zona, pudiendo haberse producido una tragedia de grandes dimensiones si el vehículo, lejos de ser interceptado como así fue por los agentes, hubiese logrado seguir circulando a toda velocidad y haber llegado al centro de la ciudad, si hubiera sido así quizás hoy en día estaríamos hablando incluso de víctimas mortales.

Como ya ha venido informando EL PUEBLO, el ‘kamikaze’ inició su huida en un control efectuado por la Gendarmería Real Marroquí en la zona de Marina Smir. Desde ese punto inició una huida a gran velocidad llevándose por delante todo lo que encontraba, incluso la puerta de hierro de la parte española de la frontera del Tarajal, y haciendo caso omiso a las indicaciones de alto que le estaban dando tanto miembros de la Guardia Civil como de la Policía Nacional que se encuentran destinados en este paso fronterizo.

Seriamente dañado el vehículo, con la rueda trasera derecha incluso en la llanta, el kamikaze, sin atender ninguna de las indicaciones de los agentes, continuó a gran velocidad perseguido por un coche camuflado de la Guardia Civil donde un agente apuntándole con una pistola le insistía en que depusiera su actitud y detuviera el vehículo.

En esos instantes, un furgón de la Unidad de Intervención Rápida (UIR) de la Policía Local, con el que a punto estuvo de colisionar el vehículo ‘kamikaze’ se sumaba a la persecución, siendo precisamente este el que lograba, no sin dificultad interceptar el vehículo, gracias a que embistió por detrás al mismo, quedando este enganchado por la bola de remolque a la defensa del furgón de la UIR.

Pero ahí no acabó la peligrosa situación, ya que el conductor mantuvo en todo momento una actitud muy agresiva con los agentes, blandiendo el machete de grandes dimensiones en su mano derecha y amenazando a los agentes, tres de la UIR y dos de la Guardia Civil, que se aproximaron hasta el vehículo, quienes se vieron obligados a sacar sus armas reglamentarias y encañonar al individuo con el fin de que el mismo depusiera su actitud.

Pese a soltar el machete, el individuo siguió con su actitud violenta y puso una gran resistencia a la detención, y tras ser engrilletado fue conducido directamente hasta las dependencias de la Jefatura Superior de Policía en un furgón policial, requiriéndose la presencia de un equipo sanitario con el fin de que se le administrara algún tranquilizante ante el estado de alteración que presentaba el detenido.

Hoy por hoy todavía se desconoce los motivos que llevaron a este individuo a entrar de la forma que lo hizo en la ciudad, saltándose todos los controles fronterizos y mostrando esa actitud tan violenta, ya que en el vehículo no se encontró ni droga, ni explosivos, ni inmigrantes ocultos, llevando tan sólo una maleta en el maletero y el machete de grandes dimensiones.