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El nuevo curso se inicia con el “problema endémico de las ratios” y un cupo docente desconocido

José Luis López Belmonte, del Secretariado de Sate
José Luis López Belmonte, del Secretariado de Sate

El sindicato SATE-STEs considera “inaudito e incomprensible que llevemos años esperando que se construyan nuevos centros ”

sábado 24 de agosto de 2019, 04:02h
En opinión de José Luis López Belmonte, del Secretariado de SATE-STEs en Melilla, el próximo 10 de septiembre arrancará un nuevo curso escolar que en poco o nada se diferencia del finalizado en junio, porque se mantiene el “problema endémico” de las altas ratios a las que hacer frente un profesorado estresado. Lo que resulta “inaudito e incomprensible” es el retraso de décadas en la construcción de nuevos centros docentes.
Afirmó José Luis López Belmonte, que el curso escolar se inicia con no pocos problemas e incógnitas, como el hecho de que aún se desconozca “el cupo de profesores que se va a destinar a Melilla”; un dato que el propio director provincial de Educación, Juan Ángel Berbel, “desconocía en la última reunión que mantuvimos en julio”.

Ratios
La ratio, la relación de alumnos por aula, “seguirá siendo el problema principal y no vemos que se hayan adoptado medidas suficientes, ni las adecuadas para mejorar la situación”, afirmó. Es más, añade que la construcción de los nuevos centros docentes “es algo que se alarga en el tiempo, lo que provoca que continúen las carencias”.

El portavoz sindical apostilla que por parte de las autoridades “no se han habilitado los espacios necesarios para levantar nuevos espacios escolares decentes y adecuados, y así llevamos años y años y hace que la situación esté desbordada”.

Otra cuestión sin resolver y que obligaría a un aumento de profesorados, es que se mantengan los recortes de 2012 y el consiguiente aumento de horas lectivas dictados en ese momento, repercutiendo de forma especial en el profesorado de Secundaria. Indica López Belmonte que sigue sin aplicarse la Ley de 2014 que pone fin a estos recortes, y “en este nuevo curso no habrá novedades en este sentido”. La consecuencia es que “hay menos profesores contratados y los que están tienen más carga horaria, de ahí el nivel de estrés y agobio de los docentes, que deben hacer frente a clases tan numerosas que difícilmente pueden atender”.

Recordó que en Melilla el número de alumnos matriculado cada año sigue aumentando y así se prevé hasta al menos 2030, un dato que señala debería atenderse de forma seria por las autoridades y aportar soluciones, realizando las contrataciones que se precisan y aumentando las instalaciones educativas.

Pero la realidad, afirma el sindicalista, es que las ratios se aumentan, y los profesores se encuentran con el hándicap de alumnos que “tienen dificultades para asimilar expresiones gramaticales en castellano porque su lengua materna es el tamazigh, lo que dificulta aún más la labor de unos docentes saturados”.

Novedades y retrasos
La única novedad de este curso es que después de tres años de espera, entrará en servicio del antiguo mercado central, que acoge el conservatorio de música, el centro de educación de adultos y la escuela oficial de idiomas. También se espera que puedan acelerarse los trabajos de construcción de la segunda fase de aulas modulares en el antiguo cuartel de Regulares y que, en su momento, los alumnos que las ocupen vayan al colegio de Gabriel de Morales cuando esté listo. “Son aulas prefabricadas de gran calidad, muy buenas y nos dicen que las obras no solo van a buen ritmo, sino que se van a adelantar, pero hasta que no estén terminadas, no haremos una valoración por la experiencia que tenemos en temas escolares, porque es inaudito que se tarde tanto”, afirmó.

Un retraso incomprensible
El sindicalista no entiende el retraso en la construcción de centros y asegura que esta situación se ha vivido tanto si el gobierno central y local compartían el mismo color, como si eran de signos distinto. “Es inaudito e incomprensible que llevemos años esperando que se construyan nuevos centros, y de hecho siempre pongo como ejemplo una noticia publicada en este Diario, que hace 17 años informaba de que se había aprobado la construcción de un nuevo instituto, en este caso el Jardín Valenciano, y aún no se ha completado. Es desesperante”, se lamenta.