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Repartieron unos conos de plástico que se clavan en la arena para que los bañistas fumadores tiren en ellos las colillas y no terminen en la arena
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Repartieron unos conos de plástico que se clavan en la arena para que los bañistas fumadores tiren en ellos las colillas y no terminen en la arena

La plataforma ‘2020 Rebelión por el Clima’ intenta concienciar con una recogida de colillas en la playa

Voluntarios de varias asociaciones repartieron ayer a los bañistas fumadores ceniceros cedidos por la Consejería de Medio Ambiente y recogieron cientos de colillas y otros residuos que encontraron en las playas melillenses

domingo 25 de agosto de 2019, 04:00h
Una colilla contamina entre 8 y 15 litros de agua. Cada año se arrojan al Medio Ambiente 4,5 billones de colillas
Una colilla contamina entre 8 y 15 litros de agua. Cada año se arrojan al Medio Ambiente 4,5 billones de colillas
Voluntarios de varias asociaciones de Melilla se sumaron ayer a la “Gran recogida de colillas”, una iniciativa impulsada por la Plataforma 2020 Rebelión por el Clima Melilla en las playas de la ciudad para intentar concienciar sobre el problema medioambiental que suponen estos residuos tirados al suelo, sobre todo en un entorno natural.

Además de recoger todas las colillas que se han ido encontrando por las playas de Melilla, los voluntarios fueron repartiendo ceniceros cedidos por la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad, unos conos de plástico que se clavan en la arena para que los bañistas fumadores tiren en ellos las colillas, evitando así que terminen en la arena.
El consejero de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Hassan Mohatar, y el viceconsejero de Juventud, Yuseff Kaddur, se unieron a esta iniciativa, por la que quisieron felicitar a la plataforma, al tiempo que mostraron su voluntad de apoyarla y estar a su disposición en lo que puedan.
En declaraciones a los periodistas, Mohatar subrayó la importancia de estos gestos porque “son los que ayudan a tener una ciudad más limpia y a que la gente se conciencie de que el cuidado del Medio Ambiente es de todos, no solo de parte de un Gobierno o un estamento”.
Además, el consejero se mostró encantado de haber cedido algo más de medio millar de ceniceros a petición del área de Juventud, algo “muy simple” y que no supone prácticamente coste económico para el área de Medio Ambiente, pero que ayuda a que los fumadores tiren sus colillas a la arena o al suelo cuando se encuentren en un espacio abierto. “Son pequeños gestos que sirven de mucho aunque parezca que son insignificantes”, apuntó Mohatar.
Por su parte, el viceconsejero de Juventud también puso de relieve la importancia de iniciativas como esta recogida de colillas, a la que él mismo se quiso sumar al resto de voluntarios para ayudar en lo posible y, sobre todo, “para dar ejemplo a la juventud y concienciar de que una pequeña acción inicia algo grande”.

Problema grave
Uno de los portavoces de la Plataforma 2020 Rebelión por el Clima Melilla, Javier Bocanegra, hizo un llamamiento a la población para que se sume a gestos como este, ya que las colillas “se han convertido en un problema medioambiental muy grave”, habida cuenta que son “uno de los materiales más contaminantes” debido a su gran número.
Así, señaló que una colilla contamina entre 8 y 15 litros de agua y, a nivel global, cada año se arrojan al Medio Ambiente 4,5 billones de colillas, con todos los contaminantes que tienen, que al final llegan a la cadena trófica, ya que las colillas terminan en el mar, los peces se alimentan de esos pequeños residuos y los seres humanos se los comen.
Con esta iniciativa, la plataforma ha querido visibilizar el problema y animar a los fumadores a que utilicen los ceniceros para no arrojar los residuos al Medio Ambiente “ni los tiren alegremente como si no tuviera importancia, que la tiene”.

Rebelión por el Clima pide sanciones para quien no cumple las normas

La Plataforma 2020 Rebelión por el Clima reclama sanciones para aquellos que no cumplen las leyes en materia de residuos, ya que en Melilla últimamente “hay mucha basura en las calles”, algo de lo que ha aclarado que no culpa a la Consejería de Medio Ambiente ni a la empresa adjudicataria del servicio, sino a los ciudadanos por su “gran responsabilidad en cuanto a esos residuos”.
“Hay que concienciarse un poco y evitar que Melilla esté tan sucia como está. Cada cosa tiene un lugar”, precisó Bocanegra.