www.melillahoy.es

BALONCESTO - LEB ORO

El director de juego del decano, contento de estar en Melilla
El director de juego del decano, contento de estar en Melilla (Foto: CMB)

Dídac Cuevas: “Jugar para el Melilla Baloncesto es toda una responsabilidad”

El base catalán desearía poder jugar en la ACB, pero cree que pensar ahora mismo en eso no le beneficiaría

miércoles 04 de septiembre de 2019, 04:00h
Dídac Cuevas, con 19 años recién cumplidos y un extenso currículum formativo en la cantera tanto de la Penya como de la Selección Española, ejercerá esta temporada como el talento de futuro del decano de la competición. Un papel de lo más exigente pero que motiva a un jugador para el que los retos han sido el día a día de su carrera deportiva, rompiendo con aquellos prejuicios que intentaron apartarle del baloncesto.
Nunca fue uno de los chicos más altos de sus equipos y ni siquiera uno de los jugadores más talentosos de su generación. Pero sí por algo se ha caracterizado siempre Dídac Cuevas ha sido por haberse mostrado como un chico con una madurez única a la hora de intentar demostrar que todos aquellos que le aconsejaban que debía dejar el baloncesto podían llegar a estar muy equivocados.
Toda una filosofía de vida que le llevó a superar los diferentes reveses con los que se fue encontrando a lo largo de su carrera, que le ayudó a ir quemando etapas en el baloncesto formativo y que le permitió obtener su mayor premio al trabajo con las diferentes convocatorias con las que llegó a colgarse tres medallas internacionales con la camiseta de la Selección Española.
De este modo, Dídac ha sido capaz de alcanzar un baloncesto profesional con el que saltó de la LEB Plata a la LEB Oro en apenas unos pocos meses antes de irrumpir a lo grande en uno de los colosos de la competición, un Melilla Baloncesto con el que peleará este curso por minutos de calidad en una Liga en la que espera seguir rompiendo estereotipos.
Todo para poder ratificarse como uno de los talentos de futuro de una generación del 2.000 desde la que espera poder impulsar al conjunto azulón en su aventura personal más exigente. Sabe muy bien lo que es empezar una aventura deportiva en una ciudad autónoma de Melilla en la que inició su camino hacia la conquista de dos metales europeos, quizá por eso Dídac Cuevas se muestra estos días tan optimista acerca de lo que podría depararle la que será su primera campaña lejos de casa.

Dídac, después de toda una vida en la cantera de la Penya, giro de 180° para poner rumbo al Melilla Baloncesto. ¿Por qué esta decisión y por qué en este momento?
“Principalmente porque para mí esta nueva etapa es todo un reto después de muchos años en esa burbuja de formación y oportunidades que es el Joventut de Badalona. Este verano se tomó la decisión de que todo eso debía quedar atrás buscando un giro a mi carrera, quería dar el salto a un equipo que siempre cuenta con una gran exigencia en la LEB Oro y que lleva muchos años manteniendo muy alto el listón competitivo. Aquí hay que trabajar y competir de lunes a domingo si quieres ganarte los minutos y eso ha sido precisamente lo que me ha llevado a comprometerme con ellos”.

Después de casi dos semanas de trabajo con el equipo, imagino que ya habrás podido comprobar que esa exigencia de la que te habían hablado no era ni mucho menos un farol…
“Sin duda… Aquí me he encontrado con una plantilla en la que todos los jugadores han llegado en un gran nivel de forma y en la que todo el mundo da el 100% en cada entrenamiento para poder demostrar que pueden gozar de minutos. En cada entrenamiento los compañeros son capaces de ponerte contra las cuerdas y, personalmente, eso es algo que me encanta porque con ello te obligan a no relajarte ni un solo segundo. Esa es la mejor manera de aprender y mejorar, y quiero explotarlo al máximo”.

Eres el jugador más joven del grupo pero con solo cuatro nacionales en plantilla. Estos días tocará arrimar un poco el hombre en la integración del resto de compañeros…
“Estar fuera de casa no es sencillo y más aún si es para jugar en otro país. Yo soy un jugador joven pero no dejo de ser el de casa así que estos días me ha tocado, junto a Javi Marín, Ignacio Ballespín y Fede Uclés el hacer grupo y el tirar de la gente para que se sientan cómodos aquí, para que vean que somos un grupo acogedor y que se sientan bien para que eso pueda repercutir en el trabajo. Eso es también parte del trabajo de la pretemporada y queremos ayudar entre todos para poder hacer equipo cuanto antes”.

En Melilla nunca os escondéis a la hora de hablar del ascenso, ¿la famosa presión del decano?
“Tres títulos de Copa Princesa, un ascenso, el año pasado la Final Four… Si echas un ojo al palmarés del club en la competición tu mismo te pones la presión de tener que rendir al máximo de tus posibilidades para poder mantener al equipo en el lugar que se merece. Jugar para este club es toda una responsabilidad y vamos a ver si entre todos podemos lograr la mejor versión posible como equipo para poder, como poco, intentarlo de nuevo”.

¿Y a nivel personal? ¿Qué esperas de un año con tres bases luchando por minutos en uno de los equipos en los que más caros se venden por la calidad de sus piezas?
“Durante toda mi carrera me he caracterizado por ser un jugador que ha trabajado picando piedra, nunca he sido el mejor en nada ni una apuesta para nadie pero siempre he estado ahí. Este verano, cuando surgió la posibilidad de venir aquí, pensé en que debía inténtalo, en que podía ser tan capaz como el que más a la hora de pelear por minutos en un equipo como este y en que la competencia no iba a ser un problema para mí. Quiero ser un soldado para el equipo y demostrar que puedo estar donde yo quiero estar”.

Después de toda una vida rompiendo barreras, ¿hasta dónde crees que puede llegar Dídac Cuevas en esto del baloncesto?
“El sueño para cualquier jugador siempre es estar lo más arriba posible. En mi caso me gustaría que eso se tradujera en poder jugar en la Liga Endesa pero el pensar ahora mismo en eso no me beneficiaría. Quiero centrarme en el hoy, en donde estoy, en que si estoy en Melilla es porque lo valgo y porque me lo he ganado y que, una vez que consiga demostrarlo esto me pueda ayudar a dar el siguiente paso. Quiero aprovechar al máximo cada día en Melilla y, a partir de ahí, ya se verá…”.