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¿Qué está pasando en Melilla con los cristales de los coches?
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(Foto: A.A.)

¿Qué está pasando en Melilla con los cristales de los coches?

jueves 05 de septiembre de 2019, 04:11h
Las autoridades, tanto por parte de la Ciudad como de la Delegación del Gobierno, deben tomar cartas en el asunto y acabar con esta inseguridad, empleando todos los medios policiales a su alcance, a través de la Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local, porque de un tiempo a esta parte, no hay conductor que pueda dormir tranquilo temiendo ser la próxima víctima de esta ola de delincuencia.
La alarma entre quienes se ven obligados a estacionar sus vehículos en la vía pública es total y no es para menos. No hay día que no se tenga conocimiento de coches con las lunas rotas y muchas veces para no llevarse nada. Como dijo uno de los afectados: “sólo lo hicieron para joder”. Suena fuerte, pero es tal la desesperación por esta inseguridad que los nervios están a flor de piel y el día que pillen a uno de los autores, “ese va a pagar por todos” advirtieron.

Desde este espacio pedimos que no se llegue a tanto y aconsejamos acudir a las fuerzas y cuerpos de seguridad para proceder a su detención y puesta a disposición judicial, para que la justicia haga su trabajo y quien o quienes actúan así, sean castigados dentro da ley.

Desde fuentes policiales han admitido a este periódico que este tipo de hechos delictivos, en forma de rotura de lunas, es el que más ha crecido. Sin ir más lejos, ayer mismo ocurrieron varios hechos análogos en distintas zonas de la ciudad, en los que fracturaron cristales de vehículos e incluso en algún caso le prendieron fuego.

Desde las entidades policiales se insiste una y otra vez para que los propietarios de los vehículos no dejen ningún objeto a la vista, ni ropa, ni gafas ni ningún otro elemento, por muy escaso valor que tenga, porque puede provocar que los “amigos de lo ajeno” actúen. Pero lo curioso de lo que viene sucediendo en estas últimas fechas en Melilla es que ya rompen el cristal para fastidiar a sus propietarios porque la mayoría de las veces no se llevan nada del mismo.

Quienes han sufrido hechos de este tipo han lamentado las molestias que les ocasiona porque, si bien la mayoría de seguros cubre la reposición de las lunas, se emplean muchas horas en el taller y demás para devolver a los vehículos su aspecto anterior.

Si ello es molesto, peor lo han pasado aquellos que además de ver sus cristales rotos, han padecido el incendio de parte de sus autos o la fractura de sus espejos retrovisores.

Las autoridades, tanto por parte de la Ciudad como de la Delegación del Gobierno, deben tomar cartas en el asunto y acabar con esta inseguridad, empleando todos los medios policiales a su alcance, a través de la Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local, porque de un tiempo a esta parte, no hay conductor que pueda dormir tranquilo temiendo ser la próxima víctima de esta ola de delincuencia.