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El día de la detención de A.M.M., en el momento de ser trasladado desde la comisaría
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El día de la detención de A.M.M., en el momento de ser trasladado desde la comisaría

Un melillense de 23 años edad se enfrenta a una pena de 14 años de prisión como supuesto yihadista que intentó radicalizar a otros jóvenes

Su juicio arranca este jueves y está acusado de integración en el grupo terrorista DAESH

lunes 09 de septiembre de 2019, 04:11h
La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional juzgará este jueves a un melillense de 23 años acusado de integración en el grupo terrorista Estado Islámico (DAESH o ISIS) y que intentó captar, adoctrinar y radicalizar a otros jóvenes de la ciudad autónoma. La Fiscalía pide para él 14 años y 5 meses de prisión y 16 de libertad vigilada. Según el escrito de acusación, el procedimiento contra el acusado, cuyas iniciales son A.M.M., se inició a raíz de la denuncia de un testigo protegido, que hablaba de la existencia de un grupo de personas radicalizadas, que al parecer estaban en posesión de armas y con planes de cometer acciones violentas. La intervención telefónica del móvil de una de estas personas llevó hasta A.M.M.
Los investigadores destacan que desde el principio se pudo observar el deseo del acusado de "infundirse, imbuirse o inculcarse y reafirmarse en el ideario de las organizaciones terroristas yihadistas, principalmente en el DAESH, hasta el extremo de encontrar en su domicilio habitual un manuscrito de juramento de fidelidad a Abu Bakr al Bagdadi", el líder del Estado Islámico.

La vinculación de A.M.M. con este ideario comenzó con la relación con personas que actualmente se encuentran condenadas por integración en organización terrorista, concretamente un yihadista procedente de Malí que fue juzgado también en la Audiencia Nacional.

Así se ha concluido tras examinar multitud de conversaciones telefónicas o presenciales --captadas a través de balizas-- intervenidas a A.M.M., además del rastreo de su actividad en internet, donde se conectó en sólo ocho meses en más de 100 ocasiones a plataformas del Estado Islámico, realizó más de 700 consultas de material yihadista y vio unos 70 vídeos difundidos por la organización terrorista, cuyo contenido iba desde exaltación de atentados hasta la iniciación en la comisión de acciones terroristas.

Pero no sólo consumía contenidos de este tipo, explica el escrito de Fiscalía, sino que habría asumido el "papel de instruir, aleccionar, formar, en definitiva, captar y radicalizar a un grupo de jóvenes de distintas edades de la ciudad de Melilla, con los que se reunía para disertar sobre acciones armadas y proferir cánticos yihadistas".