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Todos los días son Operación Feriante

martes 10 de septiembre de 2019, 04:00h
Como cada año, en cuanto ayer de madrugada se apagaron las luces y la música en el recinto ferial de la Plaza de San Lorenzo una vez terminadas las fiestas patronales, arrancó la Operación Feriante, un importante despliegue de seguridad, de los más importantes de cuantos se desarrollan en Melilla, para seguir ahondando en la lucha contra la inmigración irregular, una misión que no cesa nunca en esta ciudad por su ubicación geoestratégica
Como cada año, en cuanto ayer de madrugada se apagaron las luces y la música en el recinto ferial de la Plaza de San Lorenzo una vez terminadas las fiestas patronales, arrancó la Operación Feriante, un importante despliegue de seguridad, de los más importantes de cuantos se desarrollan en Melilla, para seguir ahondando en la lucha contra la inmigración irregular, una misión que no cesa nunca en esta ciudad por su ubicación geoestratégica. Precisamente por ello conviene no olvidar una realidad, y es que en Melilla, sobre todo de unos años a esta parte, todos los días son Operación Feriante. Y esto es así porque esta lucha contra la inmigración clandestina que buscar salir de Melilla, que es mucho más silenciosa que la que intenta entrar, se lleva a cabo de manera permanente durante todo el año en una tarea compartida por todos los cuerpos de seguridad, pero especialmente por la Guardia Civil en el puerto, además de en los puestos fronterizos y a pie de valla.
No hay que perder de vista la labor diaria que se lleva a cabo en el puerto comercial y en sus inmediaciones, donde hasta hace relativamente poco, las intrusiones en la zona de seguridad se contaban por miles. Hoy esas cifras han caído de manera drástica gracias al refuerzo de las medidas de control y vigilancia en el espaldón y otros muelles, que eran un auténtico punto negro que daba muchos quebraderos de cabeza y demasiado trabajo a la Guardia Civil, dando lugar a una inmigración más similar a la que se da en los pasos fronterizos, con el uso de vehículos como puente hacia el objetivo de entrar al barco como polizones para llegar a Europa de forma ilegal.
En cualquier caso, aunque esta lucha contra la inmigración irregular sea una labor cotidiana, la realidad es que la Operación Feriante tiene una gran importancia, ya no solo por el gran despliegue de medios humanos y técnicos que supone para dar respuesta a esta necesidad de control y seguridad frente a la inmigración irregular en un mayor volumen de vehículos de lo habitual y en un espacio de tiempo más corto. También porque este tipo de dispositivos especiales atraen la atención de los medios de comunicación locales, nacionales e incluso extranjeros. Se abre así en días como estos una oportunidad para dar visibilidad a una labor callada que va sumando y que a menudo resulta tan poco valorada. Ello, a pesar de lo importante que es para la lucha contra la inmigración irregular y la protección de estas personas, muchas de ellas menores de edad, niños pequeños en algunos casos, que asumen un riesgo muy elevado para sus vidas tratando de cumplir su sueño europeo.