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Mariano Remartínez dio muestras de su emoción cuando expresó su “amor profundo” a Melilla y a su familia, y se refirió a sus 10 hijos
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Mariano Remartínez dio muestras de su emoción cuando expresó su “amor profundo” a Melilla y a su familia, y se refirió a sus 10 hijos (Foto: CAM)

Mariano Remartínez: “Esta Medalla de Oro es el galardón más importante de mi vida”

El médico internista y radiólogo recibió ayer la máxima distinción de la Ciudad, que compartió de forma “virtual” con su hijo Enrique

martes 17 de septiembre de 2019, 04:00h
“Este galardón es, sin duda, el más importante de mi vida y el mejor reconocimiento que puede recibir un melillense”. Estas fueron de las primeras palabras que el doctor Mariano Remartínez Buera pronunció ayer tras recibir la Medalla de Oro que la Asamblea de Melilla le ha concedido por unanimidad para reconocer toda una trayectoria profesional dedicada a impulsar la Medicina en la ciudad, dedicando “grandes esfuerzos económicos e intelectuales” y con un objetivo siempre presente: innovar de forma “permanente” la tecnología sanitaria en Melilla.

Ante un abarrotado Salón Dorado del Palacio de la Asamblea, Mariano Remartínez pronunció un rápido discurso en el que solo en un instante, casi al final, dio muestras de su emoción cuando expresó su “amor profundo” a Melilla y a su familia. “Mi Melilla, la ciudad que me ha visto crecer, donde tengo mis muertos y donde nacieron mis 10 hijos”, apuntó el galardonado con una voz ligeramente quebrada.
Con uno de ellos, el también doctor Enrique Remartínez, quiso compartir “virtualmente” la Medalla de Oro, al considerar que, sin su colaboración, posiblemente no le habría sido entregada esta distinción, la más alta que concede la Ciudad Autónoma.
Mariano Remartínez también aprovechó para expresar su amor al Ejército, en el que ha servido durante 38 años, al tiempo que dijo sentirse muy querido por su familia y sus pacientes en el ámbito sentimental. También dedicó unas palabras para recalcar las numerosas felicitaciones que ha recibido desde que fue aprobada la concesión de la Medalla de Oro, que consideró como “muestras de cariño de Melilla”.
En el aspecto profesional, se consideró muy afortunado y dejó claro que sigue trabajando “con la misma ilusión que con 30 años”, aunque ahora “a un ritmo más lento” no solo porque le gusta y porque es una vocación que le “apasiona”, sino también porque lo necesita para vivir “desde el punto de vista material, psicológico y vital”.
En su discurso, con el que puso a todo el público en pie, Mariano Remartínez puso el acento en el “profundo afán innovador tecnológico” que ha movido sus 60 años dedicados a la Medicina en Melilla, permitiendo a la ciudad contar con mejores infraestructuras y técnicas en este ámbito. Ello, a pesar de que eso le ha supuesto “grandes esfuerzos económicos e intelectuales”.
De igual modo, rememoró sus tiempos como piloto privado, en los que colaboró “muchas veces” de forma altruista en el transporte de pacientes muy graves a hospitales de Madrid, Málaga y Granada.

Más de seis décadas ejerciendo como médico en Melilla

La propuesta de Eduardo de Castro para conceder la Medalla de Oro a Mariano Remartínez Buera destaca su extensa carrera profesional, ya que lleva ejerciendo en Melilla como médico internista y radiólogo desde hace más de 60 años, “habiendo ganado en este tiempo la veneración y cariño que sienten por él sus ocho trabajadores de su clínica y los pacientes que diariamente acuden a su clínica”.
Según expone la propuesta que se votó en la Comisión de Cultura, Mariano Remartínez Buera vino a Melilla a la edad de diez años, donde ha permanecido hasta la fecha, treinta años aproximadamente como internista en el Hospital Militar “y de forma altruista en la Cruz Roja de Melilla y ejerciendo, simultáneamente, la medicina privada”.
En este último ámbito, ha realizado grandes inversiones en tecnología punta. Dentro del conjunto de técnicas de diagnóstico por imagen, instaló en su clínica privada el primer ecógrafo digital, que supuso un gran avance para la sanidad de nuestra ciudad.
“Además de radiólogo, es coronel médico en la reserva, tiene una amplia y constante formación en su especialidad, pero reconoce que el “genio radiólogo” es su hijo, del que dice le ha superado en todo”, agrega la propuesta de De Castro. Según expuso el presidente, “a sus años podría estar al margen de toda actividad profesional, pero mantendrá su vocación sanitaria hasta el último momento, como le prometió a su padre”.
En 1986, dispuso del primer equipo de tomología axial computerizada (Scanner), que fue el primero (y único) durante veinticinco años. Este dispositivo ha sido renovado seis veces, con diferentes equipos y puesta al servicio de todos nuestros convecinos, lo que ha supuesto un gran avance en la tecnología sanitaria y ha evitado evacuaciones a la península.
“Durante los treinta años que fue piloto privado, cuando no existían medios de evacuación para pacientes graves, contribuyó de forma altruista a la evacuación de múltiples pacientes, todos ellos muy graves, con destino a los hospitales de Málaga, Granada y Madrid”, agrega el documento. En este punto, De Castro puso en valor la presencia del radiólogo porque “es imprescindible para la práctica de determinadas pruebas médicas”, y es quien decide la implementación de la prueba con una “difusión” o un “contraste”, junto al técnico operador del aparato. “Con su actividad profesional, el Doctor Remartínez ha garantizado el buen funcionamiento de la sanidad de esta ciudad”, expuso De Castro en su propuesta.
En ella, también puso énfasis en la necesidad de formación y actividad constante de un radiólogo como médico altamente especializado que es. “El doctor Remartínez, pese a su veteranía en la especialidad, se ha procurado siempre un nivel formativo más que aceptable y una clínica con los equipos médicos más avanzados. A nadie se le escapa que Mariano Remartínez podría tener trabajo en cualquier lugar del mundo en el momento que hubiese querido, habiendo optado, sin embargo, por permanecer en nuestra ciudad, proporcionando un servicio de calidad a nuestros conciudadanos, del que, la mayoría, hemos sido beneficiario en un momento u otro”, indica entre los méritos del doctor condecorado con la máxima distinción que otorga la Ciudad Autónoma “en reconocimiento a una vida al servicio de la sanidad en nuestra ciudad y al altruismo en el ejercicio de su profesión”.