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FÚTBOL-OPINIÓN

El filial vigués es el colista del Grupo I de la Segunda B
El filial vigués es el colista del Grupo I de la Segunda B (Foto: Real Club Celta de Vigo)

El Celta B, un filial en transición

miércoles 18 de septiembre de 2019, 04:00h
La U.D. Melilla rendirá visita al farolillo rojo del Grupo I, pero no lo tendrá nada fácil, ya que hay muchos más detalles a tener en cuenta y que ponen en valor el potencial del equipo de Jacobo Montes. El Celta de Vigo B es un conjunto con mucha calidad, sobre todo en el tramo ofensivo, con un claro estilo de juego, pero se encuentra en transición y, por eso, le está costando arrancar.
En la primera jornada, ante el Internacional de Madrid, empató (2-2) y cuajó un buen encuentro en Boadilla, pero siempre fue a remolque. Rubén Ramos adelantó a los madrileños en el minuto 5 y Manu Apeh, el celtiña más peligroso arriba, replicó a los cinco minutos. Se volvió a adelantar el Inter, en el 43’, cuando Rufino estableció el 2-1. Le tocó levantarse y los de Jacobo Montes lo lograron en el 71’ con una diana de Dani Molina.
Fue, dicen quienes les siguen, el mejor encuentro del Celta B hasta la fecha. Y es así porque los dos restantes han sido derrotas. En la jornada 3, a domicilio, perdió 3-0 con Las Rozas, que decidió el partido en el segundo tiempo. Y el domingo pasado, ya en el Municipal de Barreiro, sucumbió por 0-2 ante el Marino de Luanco. El Celta B mereció mucho más por la propuesta desplegada y sus ocasiones, pero en el descuento pagó su falta de veteranía y llegaron los tantos decisivos de Iván Fernández y Álex Arias.
La lupa sobre el partido deja cuestiones a tener en cuenta. Manu Apeh dispuso de seis buenas oportunidades, pero los palos o el meta Chechu las frustraron. Y el medio punta Sergio Bermejo, jugando entre líneas, generó parte de ese peligro ofensivo. Habrá que seguirlo de cerca.
Hay más. Cuando se habla de equipo en transición es porque se ha cambiado el cuerpo técnico, ahora dirigido por Jacobo Montes, el curso pasado en el Coruxo. Y porque ha dado el paso al filial a ocho futbolistas que estaban en juveniles. Pero ojo, porque de calidad van sobrados. Lo demostraron en División de Honor y ya están dejando detalles. Uno de esos jugadores que viene empujando es Gabri Veiga, que aún es juvenil y aporta calidad en el centro del campo. O Moha, de solo 19 años y que debutaba el domingo ante el Marino.
No todo es bueno, evidentemente. Cuenta con buenos laterales, con recorrido, pero la zaga está pagando la falta de experiencia. Y en el centro del campo se echa de menos a Solís, que jugó el primer partido y desde entonces es baja. Hoy tampoco estará.