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El Cristo de la Buena Muerte, bajo los acordes del Novio de la Muerte
El Cristo de la Buena Muerte, bajo los acordes del Novio de la Muerte (Foto: Guerrero)

Coronel Castilla: “La Legión alcanza la gloria cuando vienen las horas más oscuras”

Se concedió el título de Legionarios de Honor a Blas Jesús Imbroda (decano del Colegio de Abogados), al coronel Rafael Sancho y al comandante José Lozano

sábado 21 de septiembre de 2019, 04:03h
El coronel jefe del Tercio Gran Capitán, Eugenio Castilla Varea, en su discurso en el acto de celebración del IXX aniversario de la fundación de la Legión, dejó de manifiesto la disposición de las damas y caballeros legionarios en dar un paso al frente para defender su patria y familia, haciendo real eso de que “la Legión alcanza la gloria cuando vienen las horas más oscuras”. Sus palabras formaron parte del acto castrense desarrollado en el Acuartelamiento Millán Astray, presidido por el subsecretario de Defensa, Alejo de la Torre,
El acto de celebración del 99 aniversario se inició a las doce de la mañana. Tras el paso de revista de las tropas por parte del subsecretario de Defensa, Alejo de la Torre, acompañado por el comandante general, José Miguel de los Santos Granados, y con la lectura del decreto fundacional de la Legión a cargo del comandante de la Escala Legionaria más antiguo en la Unidad, se procedió a la imposición de condecoraciones y al nombramiento de Caballero Legionario de Honor, título que recayeron este año en a Blas Jesús Imbroda (decano del Colegio de Abogados), al coronel Rafael Sancho y al comandante José Lozano, “por su firme identificación personal con el credo legionario, por su apoyo, y por haber estado con nosotros en los momentos difíciles”
Seguidamente se entregaron los premios del 99 aniversario de la Legión. El de Millán Astray fue para el caballero legionario José María Garrido Estrada: el del teniente coronel Valenzuela para la el caballero legionario Daniel Serrano Eugenio; el del comandante Francisco Franco al caballero legionario Baltasar García Marrón; y el de Suceso Terreros al caballero legionario Adrián Corrales Rodríguez.

Acto seguido se entregaron los premios que las diferentes cofradías y hermandades vinculadas a la Legión otorgan a los caballeros legionarios que se han hecho acreedores a ellos “por su excelente comportamiento, fiel cumplimiento del Credo Legionario y Espíritu de sacrificio demostrados a lo largo del año”. La del Cristo de la Buena Muerte al cabo Manuel Amador; el de la Vera Cruz (Alhaurín de la Torre) al cabo Justo Gil; el de Nuestro Padre Jesús Nazareno (Alhaurín el Grande) al cabo Antonio Zapata; el de la Cofradía del Mayor Dolor (Antequera) al cabo Diego Cano; el de la Cofradía de la Flagelación de Melilla al caballero legionario José Cristian Navarro, el de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Melilla al caballero legionario Gabriel Peregrín, y el del Señor de la Caridad (Córdoba) al caballero legionario Álvaro Montero.

Discurso
En su alocución, el coronel jefe del Tercio, Eugenio Castilla Varea, recordó los orígenes de la legión, de cómo a esos primeros hombres sin patria llegaron a sus finales “la Legión les dio banderas por las que combatir, guerras que ganar y hermanos por los que morir”. Aseguró que en aquellos primeros años “la Legión maduró a base de plomo y a ritmo de ametralladoras, sin un mal paso ni un renuncio”, haciendo real aquello de que “la bandera de la Legión fue la más gloriosa porque los legionarios cumplieron con su palabra y la tiñeron con su sangre”. Aseguró que “no son palabras huecas, sino que son verdad, porque la Legión alcanza la gloria cuando llegan las horas más oscuras, como cuando Melilla ve llegar su final, cuando ese blocao debe ser rescatado a toca costa, cuando los convoyes no pasan y el tiro entra por la espalda, es ahí cuando entre los dientes de la derrota es cuando llega la hora sombría de la Legión”.

Aseguró que “hoy más que nunca, necesitamos el valor suficiente para estar a la altura de la Legión”, con valor para cumplir cada día en el campo de la instrucción porque “España lo manda, con disciplina para poder defender incluso a los que la desprecian; fe en los valores claros y sencillos, esos que nunca serán relativos; valor para cambiar sin que nada nos cambie y vivir una vida donde no caben traiciones”.

Aseveró que la historia de la Legión “no es nuestro refugio, sino nuestro altar, y ante ella ofrendaremos el sacrificio diario, porque esa es nuestra vida, aunque aquí no se venga a vivir”. Animó a los presentes a sentir “el espíritu de compañerismo, el del combate, el del sufrimiento y la dureza, y el espíritu de la muerte”. “No sé cuando ni porqué, pero España nos volverá a llamar y si está de ser, aquí habrá que demostrar otra vez qué pueblo es el más valiente”. Por todo ello, invitó a las damas y caballeros legionarios a que con el corazón puesto en estos 99 años de historia y “los que están por venir, jurándonos que entre España y sus enemigos siempre estará la Legión, gritad conmigo: Viva España, viva el Rey, Viva la Legión”.

El acto de homenaje a los caídos incluyó la colocación de una corona de flores a los pies del Cristo de la Buena Muerte, a cargo de los caballeros legionarios de honor bajo las voces las voces de los uniformados interpretando “el novio de la Muerte”. Una vez interpretado el himno de la Legión, se procedió al desfile que puso punto y final a una emotiva jornada de celebración.

Historia
El 28 de enero de 1920, por real decreto de su majestad Alfonso XIII, se creó una unida armada con la denominación de Tercio de Extranjeros, que nacía “con clara vocación de servicio a España y a la sociedad y con espíritu basado fundamentalmente en la gloriosa tradición de los tercios de Flandes”. El 20 de septiembre de ese mismo año se alistaba el primer voluntario, el ceutí Marcelo Villareal, en cuyo honor y por decisión del teniente coronel Millán Astray, se mantiene esta fecha como aniversario fundacional del cuerpo.

Desde su creación, la Legión ha intervenido en todas las operaciones militares que el ejército español ha llevado a cabo y se ha distinguido por su valor y entrega al servicio de España. El Tercio ha intervenido en casi todas las operaciones importantes de las campañas de pacificación de Marruecos, así como en la Guerra Civil, operaciones en Ifni y Sahara Español y recientemente ha participado en el marco internacional en misiones de paz, de interposición y humanitarias, destacando en la operación Alfa-Bravo en la antigua Yugoslavia, donde la Legión sigue contribuyendo “al servicio de la Patria con lo mejor de sus hombres, entregando sus vidas por ella los tenientes Arturo Muñoz Castellanos y Francisco Jesús Aguilar Fernández, y los legionarios José Gámez Chinea, José León Gómez y Francisco Jiménez Jurado, muertos en Bosnia-Herzegovina”.

No faltó la mascota de la Legión
No faltó la mascota de la Legión (Foto: Guerrero)