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El colegio Enrique Soler apuesta por la integración de los estudiantes con trastorno del lenguaje (TEL)

El colegio Enrique Soler apuesta por la integración de los estudiantes con trastorno del lenguaje (TEL)
(Foto: Guerrero)
martes 01 de octubre de 2019, 04:00h
A las once y cuarto de la mañana, el alumnado del Colegio Enrique Soler se concentró en el patio principal del centro para ser testigos de la lectura de un manifiesto en que se pedía a los estudiantes que ayuden a sus compañeros con Trastorno Específico del Lenguaje (TEL) y sean pacientes con ellos.
A las once y cuarto de la mañana, el alumnado del Colegio Enrique Soler se concentró en el patio principal del centro para ser testigos de la lectura de un manifiesto en que se pedía a los estudiantes que ayuden a sus compañeros con Trastorno Específico del Lenguaje (TEL) y sean pacientes con ellos.

Lectura
El manifiesto lo leyó un alumno dando voz a un estudiante con este trastorno: “En el cole, en mi casa, en la calle, todos son ruidos y palabras que retumban en mis oídos. Todos dicen muchas cosas, pero yo no los entiendo. No tengo muchos amigos porque cuando se ponen a hablar, yo no sé qué decirles. Cuando me esfuerzo mucho, para que no me digan que no sé hablar, se me encasquillan las palabras, me pongo muy rojo y empiezo a tartamudear. Entonces los niños se ríen de mí y eso me duele. Por eso os pido: si jugáis conmigo, si tenéis paciencia, me sentiré mejor, más feliz, incluso me ayudará a hablar más porque os tendré como ejemplo a seguir. Pienso y siento igual que vosotros, solos que a mí me cuesta más expresarlo con palabras”.

Como conclusión se indicó que “en la diferencia está la igualdad y todos somos únicos e irrepetibles” por lo que se pidió a todos tender “la mano a quien lo necesita porque eso nos hará mejores”.

Dar visibilidad
Según explicaron las profesoras Sandra Belmonte y Ana Casado, el Trastorno Específico del Lenguaje (TEL) puede ser comprensivo, expresivo o mixto, es decir, tan diverso como cada niño que lo padece y se manifiesta en “niños que no hablan nada o no entienden nada”. El Colegio Enrique Soler se quiso sumar ayer a la conmemoración del día nacional de este trastorno para darlo a conocer y sensibilizar, “porque es una denominación relativamente reciente e incluso muchos profesionales la desconocen”.
“Hay que darle visibilidad porque se necesita seguir investigando ya que aún no está claro el por qué o de dónde viene, aunque sí se sabe que no es neurológico”, detallaron. En el Centro cuentan con al menos cinco alumnos diagnosticado “cada uno con una intensidad distinta con los que se trabaja de forma individual, y hay otros alumnos nuevos que están en proceso de diagnóstico”.

Dejaron de manifiesto que “la única posibilidad de que un niño con TEL pueda evolucionar es a través de la detección temprana y es que cuanto antes se empiece a trabajar con ellos más probabilidades tienen de salir adelante”. Otra de las consecuencias del TEL es que afecta a las relaciones sociales, provocando el aislamiento social de los niños que lo padecen, y actuar cuanto antes “se evitan trastornos de la personalidad y del comportamiento como depresiones, y es que este trastorno puede llegar a ser grave si no se coge a tiempo”.

Especialistas
Los profesores, en su trato diario, pueden ayudar a la localización de niños que pueden padecer TEL, porque “aunque en cada niño el lenguaje se desarrolla a su ritmo, sí que podemos llegar a detectar si se trata de un procedimiento tardío del aprendizaje o si es un trastorno que debe diagnosticar siempre un especialista”. Para tratar estos casos, es preciso recurrir a logopedas y psicólogos, al margen de la labor de los especialistas de los centros escolares.

Hasta no hace mucho, se confundía el TEL con otros trastornos como el Autismo, porque en ocasiones “la frontera es muy fina y al final se ha descubierto que a veces se ha descubierto que algunos casos de TEA era en realidad TEL, y aunque hay que seguir investigando, al menos sí contamos con un patrón de trabajo para poder actuar con ellos en las aulas”.

El colegio Enrique Soler apuesta por la integración de los estudiantes con trastorno del lenguaje (TEL)
(Foto: Guerrero)