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Añoramos subirnos a los árboles

Por Antonio García Castillo, ex jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Comarcal de Melilla

lunes 07 de octubre de 2019, 01:14h
¿Quién no recuerda haberse subido, siendo niño, a un árbol y trepar hasta donde le fuera posible? Y ¿quién ha olvidado tirar piedras a animales y a “bandas de barrios” para reafirmar su autonomía y poder?. Preguntemos a Darwin qué le sugieren estas líneas y seguro que nos dará su acertada opinión. El ser humano, hombre y mujer, evolucionó desde formas de vida ancestrales y la evolución genética, (la sucesiva transformación del ADN) hizo todo lo demás desde hace millones de años; por eso estamos aquí y por eso mismo cuando vemos un árbol y cogemos una piedra nos dan ganas de subirnos y de trepar y de lanzarla. Y desde hace millones de años surgieron y pisaron la Madre Tierra los Homínidos, siendo el Hombre y la Mujer sus máximos representantes.
En nuestra columna sanitaria de hoy vamos a tratar de una Patología muy relacionada con los cambios evolutivos del ser vivo, de los homínidos y no es otra que la LUMBALGIA o Lumbago. Al evolucionar de cuadrúpedos a bípedos fuimos perdiendo fuerza muscular y ósea, enderezando progresivamente la columna vertebral con trastornos vertebrales añadidos y disminuyendo el ejercicio físico tan necesario hasta convertirnos en Señores de Sillón; y de aquí vienen nuestros males y nuestras penas.
La Lumbalgia o lumbago es el dolor referido a la región lumbar que puede ir acompañado de rigidez de espalda, disminución del movimiento de esa región y dificultad para mantenerse de pie; la región lumbar es la que sostiene la mayor parte del peso del cuerpo. Las CAUSAS son múltiples, siendo las más frecuentes los espasmos musculares y traumatismos de la región, el embarazo, las curvaturas patológicas de la columna vertebral (Escoliosis, Lordosis), hernias de disco intervertebral, levantar peso sin precauciones, vida sedentaria, o hacer ejercicio intenso sin entrenamiento previo, artrosis, etc. Los SÍNTOMAS también pueden ser muy variados tales como sensación de ardor o dolor sordo o agudo y a veces asociado a dolor de cadera, en la pierna o en la planta del pie, debilidad de las piernas o en los pies. En otras ocasiones el dolor se asocia con claros síntomas de ciática y entonces hablamos de lumbociática, dificultad y dolor al girarse bruscamente o al doblar la cintura.
Con respecto al DIAGNÓSTICO efectuaremos maniobras de movilización de la columna lumbar como doblar suavemente la cintura y además se realizarán Pruebas de Imagen (Radiografías de columna, TAC y Resonancia Magnética si fuera necesario). En cuanto al TRATAMIENTO intercalaremos períodos de frío alternando con calor, suspender la actividad física durante unos días. Tomar Antiinflamatorios y Analgésicos para el dolor. Cuando el enfermo mejore se iniciará la actividad física de forma muy moderada (Pasear, caminar cortos trayectos sin forzar, etc). Su médico de Atención Primaria derivará al paciente al Especialista correspondiente cuando lo crea necesario.
La PREVENCIÓN es importante y fundamental consiste en mejorar su postura, fortalecer la espalda y mejorar su flexibilidad, bajar de peso, evitar caídas, sumo cuidado al levantar peso, alternar en el día períodos sedentarios con pequeños paseos y estar en pie, aprender métodos de relajación (Tai chi, Yoga, masajes), consultar con un Fisioterapeuta.