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La familia del juez decano dona un cuadro de Santa Teresa de Jesús al Colegio de Abogados de Melilla

Blas Jesús Imbroda flanqueado por Fernando Portillo padre e hijo, junto al cuadro
Blas Jesús Imbroda flanqueado por Fernando Portillo padre e hijo, junto al cuadro (Foto: Guerrero)

Pertenecía a otra gran jurista, Mª Carmen Domínguez, una mujer adelantada a su tiempo que desarrolló una gran labor en los 50

martes 15 de octubre de 2019, 04:03h
Fernando Portillo, padre del juez decano de Melilla del mismo nombre, hizo entrega ayer al Colegio de Abogados de Melilla de un cuadro de Santa Teresa de Jesús de 1902, patrona de los abogados, propiedad de su tía, una gran jurista adelantada a su tiempo, como fue Mª Carmen Domínguez. El decano del colegio, Blas Jesús Imbroda, agradeció el gesto con la imposición de la insignia de oro a padre de hijo. Como colofón, el joven Sergio Rincón ofreció un recital de piano.
Fernando Portillo, inspector de Trabajo en Málaga, descubrió junto a Blas Jesús Imbroda, decano del Colegio de Abogados de Melilla, el cuadro con la imagen de Santa Teresa de Jesús, fechado en 1902, l que la familia Portillo ha querido homenajear a la institución melillense.
“Para mi es un motivo de satisfacción estar en esta ciudad tan española y acogedora como Melilla, a la que vuelvo en esta ocasión para cumplir un mandato, el deseo de mi tía Carmen Domínguez”, que dio todo su apoyo a que este cuadro fuera para una institución tan viva como la del Colegio de Abogados de la ciudad en la que había venido al mundo su padre. “Es un honor donar este cuadro a esta institución que nos acoge con entusiasmo”, afirmó.

Acto seguido se proyectó un breve video en el que se hizo repaso de la vida de Mª Carmen Domínguez, “una mujer adelantada a su tiempo a la que no le fue fácil, en los años 50, ser estudiante universitaria y poder ejercer después su profesión como abogada”. De hecho, no pudo ser la primera de su promoción por ser mujer, y tuvo que conformarse con el número dos. Falleció en 2012. Por todo ello y por su labor, “merece todo nuestro respeto”, aseguró Imbroda.

Recordó además el decano del colegio melillense, que Fernando Portillo es hijo del general Salvador Portillo, nacido en Melilla, que disfrutó “de una brillantísima carrera”. Un ejemplo del tipo de persona que era es que cuando ETA asesinó al general González Vallés en 1979, él se ofreció voluntario para ocupar su puesto como gobernador militar de San Sebastián, dejando patente en su discurso, que seguiría la senda de su antecesor.
“Su padre merece todo nuestro respeto por su labor, así como la jurista Mª Carmen Domínguez, a los que tendremos siempre en las páginas de la historia de nuestro colegio”, aseguró Blas Jesús Imbroda.

El broche al acto, incluido en las actividades de celebración de Santa Teresa, lo puso el concierto que ofreció el jovencísimo Sergio Rincón Gálvez, que al piano interpretó obras de Manuel de Falla, Isaac Albéniz, Enrique Granados y Fréderic Chopin, entre otros.