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El centro ha notado un aumento este verano con la llegada de varias pateras y una dificultad en las salidas por la OPE

Imagen de los inmigrantes en el CETI tras llegar a Melilla a través de una patera
Imagen de los inmigrantes en el CETI tras llegar a Melilla a través de una patera

El CETI acoge actualmente a 1.300 residentes, 500 más de su capacidad oficial

domingo 17 de noviembre de 2019, 04:05h
Fuentes cercanas al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) explicaron a este Diario que actualmente hay una sobreocupación ya que se están acogiendo a 1.300 residentes, unas 518 personas más de su capacidad oficial. Entre sus nacionalidades, mayoritariamente destacan los marroquíes, argelinos y tunecinos en líneas generales. Asimismo, señalan que el centro ha notado un aumento, sobre todo, este verano con la llegada de varias pateras y una dificultad a la hora de las salidas porque estuvieron tres semanas sin poder sacar a nadie debido a la Operación Paso del Estrecho (OPE).
El CETI oficialmente tiene una capacidad de 782 personas y aunque actualmente están en sobreocupación, fuentes cercanas al centro confirman que han llegado a tener una cifra más numerosa como la de 1.600 residentes con unas condiciones mínimas.

Además, apuntan que hay muchas familias dentro del centro que hace también que la ocupación sea alta porque las pruebas de ADN y otros trámites dificultan su salida.

En este sentido, indican que también hay familias de sirios que suelen entrar dispersos, primero entra un miembro de la unidad familiar como la madre con algunos de los hijos y complica más la salida.

En cuanto a la situación de esas familias, dejan claro que suelen estar en el CETI más por cuestiones económicas que huyendo de algún conflicto. Han entrado muchas familias sirias, pero han llegado también yemeníes, aunque no en una cantidad alta.

En el CETI aproximadamente entre el 70 y el 80 por ciento de los residentes son solicitantes de asilo y están esperando la contestación de estos trámites para poder salir porque si la admisión se hace en frontera tarda tres días, pero si es en territorio se demora hasta más de un mes.

Este verano, remarcan que con las pateras que han llegado a Melilla desde distintos puntos el centro ha tenido una alta ocupación con una subida de los residentes. Además, coincidió en que en verano por falta de billetes no han tenido salidas y hasta en tres semanas donde no se pudo sacar a nadie por la Operación Paso del Estrecho (OPE).

Sobre los problemas que surgen dentro del CETI, señalan que son pequeños roces porque al estar tanta gente lo que hace es que cualquier tontería produzca una discusión y la convivencia sea más dificultosa.

También, influye que al estar el centro saturado se formen colas y la gente esté más nerviosa, al igual que muchos esperan que se lleven a cabo trámites para poder salir. Otro de los inconvenientes son algunas borracheras porque varios residentes llegan por la noche y hace que surjan problemas.

Respecto al tiempo que está una persona en el CETI, responden que, aunque se llame estancia temporal no hay un tiempo limitado como sí ocurre en la península. En Melilla no hay un límite para la estancia ni tampoco se le da ninguna fecha, en la península se pueden ir moviendo a otras ciudades.

En cuanto a los servicios que se prestan, detallan que hay asistencia sanitaria, Cruz Roja, médicos contratados por empresas, alimentación, traductores para que los que están dentro del CETI puedan pedir asilo, clases de español para adultos y niños y talleres de Melilla Acoge para adultos en general de alfabetización y ocupacionales.

Actividades para la integración
En el CETI intentan que los residentes salgan del centro, por ejemplo, la semana pasada realizaron una ruta cultural por los distintos centros museísticos de la ciudad, acuden a partidos de baloncesto cuando juega el Melilla, fútbol sala femenino con el Torreblanca y el UD Melilla también les invita a ver algunos partidos.

En las clases de español como complemento, también suelen hacer excursiones para explicarles sitios de la ciudad y museos para que se vayan soltando con el idioma.

Dejan claro que el objetivo es dar unas clases fundamentales de español para que se entiendan, que conozcan organismos oficiales, trámites, pero, sobre todo, que exista una integración. Quieren que los residentes se muevan por la ciudad, que la vean, la conozcan y que no estén siempre dentro del CETI.