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BALONCESTO - LEB ORO

Fede Uclés defendiendo a Guille Rubio
Fede Uclés defendiendo a Guille Rubio (Foto: C.B. Granada)

El Melilla Baloncesto conquista Granada tras un gran segundo cuarto (63-70)

Los de Alejandro Alcoba se marcharon al descanso nueve puntos arriba, una diferencia que ampliaron a trece al final del tercer cuarto

domingo 27 de octubre de 2019, 04:00h
El Club Melilla Baloncesto logró ayer un importante triunfo en la cancha del Covirán Granada por 63-70. Los azulones realizaron un partido muy serio en defensa y lo rompieron en el inicio de la segunda mitad, gracias a un gran acierto exterior de Osvaldas Matulionis.
El choque en tierras granadinas comenzaba con máxima igualdad y con los ataques imponiéndose a las defensas, algo que seguro no estaba en la hoja de ruta de ninguno de los dos entrenadores. El equilibrio en el marcador solo se movió hacia el lado nazarí al final del primer acto, en el que un parcial de 8-1, con dos lanzamientos desde la línea de 6’75 y un Covirán jugando muy cómodo, permitía a los de Pablo Pin irse por delante al término de los primeros diez minutos (19-15).
El decano no le perdía la cara al choque y, desde una gran defensa y una excelente lectura en ataque, conseguía ponerse de nuevo por delante en el electrónico (26-27), cuando ya se había superado el ecuador del segundo cuarto. Los de Alejandro Alcoba controlaban el rebote y, con un inspirado Dídac Cuevas en la dirección, abrían una brecha de nueve puntos (31-40) al intermedio.
Enchufados. Así salieron los azulones en la reanudación y, muy especialmente, Osvaldas Matulionis. El lituano con tres triples consecutivos, unidos a una canasta y adicional de Sidibé, situaba un esperanzador 35-52, a 7’16” para el final del tercer acto. La defensa y, sobre todo, el rebote ofensivo daban vida a los melillenses ante el ímpetu local que solo lograba reducir la diferencia a 13 puntos al final del este periodo (43-56).
Dos triples del Covirán Granada en los primeros compases del cuarto asalto recortaba el colchón de los jugadores del Melilla Baloncesto a solo siete puntos. Lo cierto es que los de Alejandro Alcoba no se descomponían y una canasta con tiro libre adicional de Caleb Agada, a 3’44” para la conclusión, daba tranquilidad a los suyos. Una pausa que se vio reflejada en estos instantes finales, en el que los azulones se mantuvieron duros en defensa, controlando el rebote y fiables desde el tiro libre para acabar llevándose la victoria del Palacio de los Deportes por 63-70.