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El bajo coste contribuye a que las incineraciones aumenten en el cementerio cristiano

Las familias se afanan en limpiar los sepulcros
Las familias se afanan en limpiar los sepulcros

Los melillenses se acercan estos días para limpiar sepulcros y depositar flores de cara a la celebración del día de Todos los Santos

jueves 31 de octubre de 2019, 04:02h
La incineración sigue ganando terrero en Melilla al entierro tradicional tanto en suelo como en nicho, según Mariano Carralero, administrador del Cementerio cristiano de la Purísima Concepción, que señala que aproximadamente el 50 por ciento de las familias se decantan por este servicio como destino final de los restos de un ser querido. El fin sigue siendo dar la mejor de las despedidas al familiar que seguirá vivo en nuestros recuerdos.
Según apuntó a este Diario Mariano Carralero, administrador del Cementerio, a lo largo de este año 2019 se han producido unos entre 340 y 350 fallecimientos de melillenses y de ellos, el cincuenta por ciento de los casos, las familias han apostado por la incineración.

Las cifras son superiores a las de otros años y reconoce que se está produciendo un aumento constante en aquellas familias que se deciden por la incineración en vez por el entierro tradicional. “Llegamos a realizar algo más de 18 incineraciones al mes, con una media diaria de dos operaciones”, indica. Uno de los motivos puede ser que decantarse por este servicio no encarece demasiado el coste de los servicios funerarios a contratar con las empresas de pompas fúnebres.

Explica que, al ser un servicio municipal, hay que abonar sólo 133 euros. "Es el servicio de incineración más barato de todo el país. En el resto de España al ser privado, el coste puede llegar a ser de hasta 800 euros, según me han contado algunas familias que incluso me han mostrado la factura de fuera", dijo.

Recurrir a la incineración no encarece en demasía el coste de un entierro, que suele ser de unos 2.300 euros los más baratos o hasta los seis mil euros en el caso de los más costosos. A este precio habría que añadir los 133 euros de la incineración y el precio de la urna para las cenizas que no supera los 70 euros.
“La incineración la piden tanto para gente joven como para gente mayor y ya no hay tanto tabú a este tema”, dijo. Carralero detalla que el proceso dura unas cuatro horas, pero si hubiese una segunda o incluso una tercera incineración ese mismo día, la duración se acortaría en una hora en cada caso, porque el horno habría alcanzado la temperatura óptima para su trabajo.

Tras 43 años de servicio, Mariano Carralero se ha convertido en todo un experto, y señala que son en los meses de verano y en los más duros del invierno cuando se producen más fallecimientos en la ciudad, pero por lo general son unos treinta al mes, casi uno al día, aunque "hay semanas en los que no se producen y otras en las que se llegan a contabilizar hasta seis".

Comenta también que al contrario de lo que alguien pueda pensar, “nosotros lo único que tiramos a los contenedores de basuras, son piedras y flores secas, porque cualquier resto de un difunto, ropa e incluso los féretros, son incinerados por respeto a la persona y sus familias”.

Mariano Carralero comentó que desde hace meses se vienen desarrollando unas obras de gran calado en la entrada principal al camposanto, que permitirá la instalación de una gran rampa de acceso para personas con problemas de movilidad, al tiempo que se colocarán jardines y bancos.

En cuanto al interior del cementerio, dijo que de cara al día de Todos los Santos se vienen realizando trabajos de limpieza, pintura y exorno con flores, y se han instalado nuevos bancos para que los visitantes puedan descansar.