www.melillahoy.es

El tripartito sigue haciendo oposición al PP

jueves 31 de octubre de 2019, 04:00h
Tres cosas quedaron claras en el Pleno de Control. Una, que el odio contra el PP que unió a tres formaciones tan distintas sigue más vigente que nunca, aunque ya les hayan arrebatado el poder en Ciudad Autónoma y la Delegación del Gobierno. Dos, que actúan más como oposición que como Gobierno que son, quizá por nostalgia o falta de aptitudes. Y tres, que el cambio que prometieron no se vislumbra, porque si actúan de esa forma para vengarse de quienes le antecedieron, no están haciendo otra cosa más que hacer lo que tanto criticaron desde la oposición. Los melillenses pueden sentirse estafados y quizá decidan manifestarlo en las urnas dentro de apenas diez días
El Salón de Plenos albergó hace dos días el primer Pleno de Control al Gobierno de preguntas en esta legislatura, pero la mayor parte de sus más de dos horas de duración fue un continuo viaje al pasado, porque CpM, PSOE y Cs dedicaron sus turnos de palabra a hacer continuas referencias a las legislaturas anteriores para criticar la gestión de sus antecesores. El tripartito, siguiendo un patrón común en sus intervenciones, eludió así responder sobre su gestión haciendo oposición al PP no solo en las 15 preguntas que plantearon los populares, sino también en algunas de las 5 que presentó Vox. La falta de voluntad para responder fue tan evidente, que el propio presidente del Gobierno, Eduardo De Castro, prefirió publicar comentarios en Twitter antes que responder a las preguntas que iban dirigidas específicamente a él, llegando al sinsentido de que su vicepresidenta, Gloria Rojas, tuvo que dar explicaciones por actos de un partido, Cs, que no es el suyo, y dio a conocer que De Castro no estaba de acuerdo con lo que había hecho su propia formación.
La sesión plenaria entró desde primera hora de lleno en un debate marcado por la tensión, probablemente motivado por el arranque, en la medianoche de este viernes, de la campaña de las elecciones generales del 10 de noviembre. Diferentes miembros del Gobierno respondieron con ataques a las preguntas de quienes se sentaban en sus bancadas hasta hace poco más de cuatro meses. Uno de ellos, el consejero de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Hassan Mohatar, se metió tanto en el papel de oposición, que en dos ocasiones se dirigió a su antecesor, Manuel Ángel Quevedo, llamándole “consejero”. “La costumbre”, le excusó entre risas Gloria Rojas, sentada justo a su lado.
Fue el único momento de distensión en un pleno donde buena parte de los consejeros comenzaron sus respuestas manifestándose sorprendidos o decepcionados por el hecho de que les preguntaran por cuestiones que han acaparado la actualidad en las últimas semanas. Sin embargo, lejos de centrarse en contestar, dedicaron sus tres minutos de palabra a lanzar reproches al anterior Gobierno. “Sus cuatro años en el Gobierno no le han servido para nada” (Hassan Mohatar a Fadela Mohatar), “Usted no tiene ni puñetera idea” (Hassan Mohatar a Manuel Ángel Quevedo), “Es increíble el cinismo y la poca vergüenza que tienen ustedes” (Eduardo de Castro a Miguel Marín), “Límpiese la boca” (Hassan Mohatar a Paz Velázquez) fueron algunas de las lindezas que el diferentes componentes del Gobierno dedicaron a miembros del PP, a las que se unieron, como decíamos, continuas referencias a legislaturas anteriores, algunas tan poco originales como el pasado televisivo de Paz Velázquez cuando formaba parte de PPL. Argumento, por cierto, utilizado por partida doble por falta de originalidad, suponemos, como si ellos, los actuales gobernantes, no tuvieran también pasado.
En definitiva, tres cosas quedaron claras en el Pleno de Control. Una, que el odio contra el PP que unió a tres formaciones tan distintas sigue más vigente que nunca, aunque ya les hayan arrebatado el poder en Ciudad Autónoma y la Delegación del Gobierno. Dos, que actúan más como oposición que como Gobierno que son, quizá por nostalgia o falta de aptitudes. Y tres, que el cambio que prometieron no se vislumbra, porque si actúan de esa forma para vengarse de quienes le antecedieron, no están haciendo otra cosa más que hacer lo que tanto criticaron desde la oposición. Los melillenses pueden sentirse estafados y quizá decidan manifestarlo en las urnas dentro de apenas diez días.