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BALONCESTO - LEB ORO

Amadou Sidibé, en una acción del choque de ayer
Amadou Sidibé, en una acción del choque de ayer (Foto: C.B. HUESCA)

86-67. Partido para olvidar

Los de Alejandro Alcoba fueron ampliamente superados por un Levitec Huesca, que al descanso ya mandaba por 18 puntos

lunes 04 de noviembre de 2019, 04:00h
El Melilla Baloncesto sufrió ayer una dura derrota en tierras oscenses, tras caer ante el Levitec Huesca por un claro 86-67. Lo cierto es que los de Alejandro Alcoba nunca encontraron el ritmo y los locales llegaron a dominar por más de treinta puntos. El orgullo final del equipo melillense consiguió rebajar la diferencia a diecinueve.
El choque comenzaba con un intercambio de golpes entre oscenses y melillenses. El ex azulón Vucetic aguantaba a los suyos ante un buen arranque de los visitantes, que sorprendían con la salida de inicio de Witlinski como pívot. Esta igualdad solo duró cinco minutos, lo que tardó el Levitec Huesca en empezar a romper el partido con un gran acierto interior y castigando al contrataque. Con diez puntos de ventaja para los locales terminaba el primer asalto (24-14).
El panorama no mejoró para el decano en el segundo cuarto. Los aragoneses seguían castigando a un Melilla Baloncesto que no encontraba vías de anotación y que tardó casi cinco minutos en lograr sus primeros puntos de este periodo, obra de Caleb Agada. Para entonces, el Levitec Huesca ya casi doblaba en el electrónico (31-16) a los de la ciudad autónoma. Agada era el único que anotaba para los melillenses en acciones individuales. Sin duda, insuficiente frente a un rival, el de Guillermo Arenas, crecido y que se iba a vestuarios con dieciocho puntos de renta (42-24).
Si el partido parecía avocado a un triunfo local, los peñistas lo certificaban en el inicio de la segunda mitad con cinco triples prácticamente consecutivos, que situaron el 56-28 en el marcador y que dejaban el encuentro sin emoción.
Y es que desde ahí hasta el final el choque no tuvo mucha historia. Los locales llegaron a marcar diferencias de más de treinta puntos (77-46) a cinco minutos para la conclusión, pero los de Alejandro Alcoba, al menos, tiraron de orgullo para intentar reducir la desventaja. que finalmente consiguieron dejar establecida en diecinueve puntos (86-67).