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Se tratan de dos elementos emblemáticos que tienen una larga tradición en la fiesta del encendido de luces

Gloria Rodríguez, Julia Melero, Mordejay Guahnich, y Elena Fernández Treviño
Gloria Rodríguez, Julia Melero, Mordejay Guahnich, y Elena Fernández Treviño

Una janukiá y un sevivon se convierten en la pieza del mes por la celebración de Januká

viernes 06 de diciembre de 2019, 04:00h
Una janukiá y un sevivon se convierten en la pieza del mes del Museo de las Peñuelas por la celebración de la festividad judía Januká que comenzará el próximo 22 de diciembre. El presidente de Mem Guímel, Mordejay Guahnich, explicó que se tratan de dos elementos emblemáticos que tienen una larga tradición en la fiesta del encendido de luces ya que la janukiá sirve para iluminar las casas, el mundo y atraer le paz, y el sevivon es un juego tradicional con el que se divierten los más pequeños.
El presidente de Mem Guímel, Mordejay Guahnich, expuso que, desde el año pasado la entidad está colaborando con la Viceconsejería de Cultura, para actualizar el Museo, además de la puesta en escena de varios elementos y en breve, estarán actualizados todos los textos.

Diciembre, indicó que, es el mes de la luz para todas las culturas, presentando uno de los elementos principales de una de las fiestas más alegres de los judíos que es la Januká, que se celebrará el 22 de diciembre.

Guahnich detalló que hay dos candelabros en el pueblo judío: la menorá de siete brazos y la janukiá, que durante ocho días se van encendiendo velas para iluminar las casas, el mundo y atraer le paz.

Asimismo, destacó que son días donde se hacen regalos y alrededor del encendido, cantan, cuentan historias, y en la primera media hora la mujer no debe hacer ningún trabajo “ya que fue parte de este gran milagro”.

Contó que, en tiempos de persecución, cuando el estudio de Torá estaba prohibido, los niños judíos estudiaban igual y cuando los soldados se acercaban a investigar, los niños guardaban las escrituras dentro del sevivon y simulaban estar jugando. En el trombo pone “Un gran milagro ocurrió allí”, y actualmente, por tradición, se sigue manteniendo.

Julia Melero, arqueóloga melillense, señaló que, el encendido de luces es el acto principal en Januká, y la janukiá tiene nueve brazos para 9 velas, que se encienden durante 8 días, porque una de las velas esta siempre encendida como guía.

Resaltó que la pieza del mes es de latón labrado y tiene un lugar previsto para esas velas, pero anteriormente se encendían con mechas. También, deben de ser lo “más bellas posibles”, y esta janukiá, concretamente tiene forma de hoja, con velas de color roja y amarilla como la bandera de España y en medio una vela azul, como la bandera de Melilla.