www.melillahoy.es

Tres ex alumnos de dicha promoción visitan la ciudad por el puente y se reencuentran con sus ex compañeros

Ángel Pena, Miguel Mata y Juan Espildora han venido de Cádiz, Mallorca y Puerto de Santamaría
Ampliar
Ángel Pena, Miguel Mata y Juan Espildora han venido de Cádiz, Mallorca y Puerto de Santamaría

Colegio La Salle El Carmen de Melilla: promoción 1963-1973. Un gran tesoro guardado en el interior

J. L. Alemany

domingo 08 de diciembre de 2019, 02:12h
Sin la pasión ni el sentimentalismo que un día nos hizo integrarnos en este maravilloso lugar, para enseñarnos a tener los brazos siempre abiertos a todas las enseñanzas y culturas, desde nuestro interno con el respeto a los demás, el 5 de diciembre de 2019 en el restaurante Castelar se reunió un grupo reducido de 19 antiguos alumnos del Colegio La Salle el Carmen de la promoción 1963-1973 para preparar el 50 aniversario que será en el 2023 y obsequiar al hermano Crescencio con una placa de mármol de la India cedida por nuestro compañero Ramesh y una inscripción donada por Joyas Victoria, la cual dice: “Tus alumnos de La Salle – Promoción 1963-1973, nunca olvidan tus enseñanzas HERMANO CRESCENCIO”.

Con este sencillo gesto hemos querido conmemorar por los que no están o no han podido asistir, pero que de seguro vibran con todos en un latido especial, ya que el hermano Crescencio a sus 85 años, aún sigue trabajando en la enseñanza desde 1.967, año en que llegó a Melilla, en la mitad aproximadamente de nuestra hermosa andadura por nuestro Colegio de La Salle. Gran fé y esperanza deben mover a este hermano para continuar con su inestimable labor a sus 85 años, como la de tantos otros hermanos y profesores que hoy no están, que en gran medida fueron moldeadores de tantos estudiantes, para ser adultos y nos han convertido en mayores, sobre todo en saber. Nos volvemos a casa al anochecer, después de recorrer su capilla, sus pasillos, las clases y comprobar en la entrada del Colegio que la imagen de la Virgen aún sigue, en aquella gruta, donde cada año se plasmó la foto de cada curso, todos juntos…y ella detrás, vigilante. Si, todos somos de los hermanos, y nos consideramos hermanos, más pequeños o más grandes. No podemos dejar de nombrar a nuestros padres, que nos pusieron en sus manos, porque con sus virtudes y puede que con sus posibles defectos, como humanos que somos, nos han dado su vida y nos han enseñado a que nunca podamos decir “NO SÉ”.

Es curioso y puede que providencial este año 2019 se cumple el 300 aniversario de la muerte de “San Juan Bautista de la Salle”, francés, concretamente el 07/04/2019 y por otro lado se haya proclamado como año jubilar. Como bien es sabido este teólogo y maestro fue fundador de esta noble institución para niños pobres. Independientemente de la situación de cada uno de nosotros, hoy indudablemente somos todos muy ricos y se lo debemos a estos esforzados guerreros del saber. Como se dice en cristiano, es una obra de caridad enseñar al que no sabe.

Aquellas excursiones a Yashane, los pinos, aguadú, en nuestro recuerdo tan gloriosas, como las entradas y salidas diarias por las famosas escaleras de la fuente de Trara, desde el Colegio el Buen Consejo, hoy convertido en UNED y las también empinadas en zigzag, que venían desde la Comandancia General, donde también hemos aprovechado para ver la Triada con su bajada de bandera, nos guiaban hasta el anfitrión del saber, notamos como hoy se nos hace más difícil, pero más necesario visitar en esos recuerdos y agradecimiento.

Mi compañero Ramesh y amigo, admirador y seguidor de todas las culturas y religiones que integran nuestra sociedad de Melilla, donde nos hemos criado tan felizmente, me ha pedido unas líneas y sin querer hacer saltar las lágrimas a nadie con estos recuerdos, he pincelado una pequeña síntesis, desde mi objetiva lejanía, pues es posible que este curioso hindú intuye que sabría recoger el profundo sentir de todos los que han pasado por aquí, con sus más o menos aciertos, en la que nuestra sociedad nos forjó de niños y espero que siempre continúe, como ejemplo en todo el mundo. Miguel Mata venido desde las Baleares se preguntaba en alto la noche del 5 de diciembre, sin querer definir el misterio: Que tiene Melilla y este colegio para que un gran número de estudiantes, queramos volver con tanto cariño; ¿Qué tiene este colegio ?, yo creo personalmente que tiene un “ GRAN TESORO “, que nunca dejaremos de buscar, aunque tengamos su plano en nuestro interior “EL SABER” y nuestra infancia. Por ello nos alegramos y disfrutamos cada vez que venimos y respiramos aquel aire de nuestros primeros pasos por el mundo. Por ello, desde nuestro interior, muchas gracias queridos hermanos de La Salle – El Carmen.