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Amarga Navidad
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Amarga Navidad

miércoles 18 de diciembre de 2019, 21:59h
Aunque vivimos en tiempos navideños, en los que deberían dominar la armonía y los buenos propósitos, la situación de Melilla sigue encrespada. Hasta están anunciados, por razones no explicadas, como es habitual, cortes de luz nocturnos que complican el desarrollo normal de la vida de los melillenses, de los que hacemos el periódico entre ellos.

Lo que ha ocurrido en esta ocasión con los malditos planes de empleo ha sido una vergüenza. Ya de por sí los planes de empleo son en realidad planes de desempleo, que es lo que realmente ocasionan esos planes que los políticos utilizan para intentar asegurarse votos de los que no tienen trabajo y también, y muy importante, de los que no quieren trabajar porque se mantienen a base de este tipo de presuntos trabajos, más otro tipo de ayudas, subvenciones, pagos por votos por correo, cobros por paros repetidos y demás picarescas que el Estado del Bienestar permite y alienta. Los llamados y manipulados planes de empleo generan desempleo estructural, pero permiten ocasionalmente a los políticos de los diferentes y muy numerosos tipos de gobierno presumir de que, gracias a ellos aunque con nuestro dinero, los datos del paro han bajado, de momento.

No menos vergüenza da leer los datos de la auditoría del Colegio de Médicos de Melilla que la nueva directiva encargó para intentar aclarar lo que habían heredado de la anterior directiva, presidida hasta los primeros meses de este año por el ahora líder local del partido Vox, Jesús Delgado Aboy. Los resultados de una auditoría, por su propia naturaleza, no son fáciles de resumir, pero en este caso son tan apabullantes el desastre económico y el mal uso de los recursos del Colegio que permiten deducir que, aparte de las decisiones judiciales que la nueva directiva del Colegio de Médicos de Melilla pueda tomar, Delgado Aboy no puede seguir a la cabeza de ningún partido político ni debería mantenerse como diputado de Vox en la Asamblea de Melilla. Ya varios de los compañeros suyos en Vox se han dirigido a este periódico para manifestarnos su indignación con Jesús Delgado y para comunicarnos que ya han pedido en Madrid que le cesen como máximo representante de Vox en Melilla, junto con algunos de los colaboradores lamentables de los que se ha rodeado.

Y, como fondo, todo apunta a que finalmente se va a producir en España esa catástrofe política del Gobierno socialista-comunista sometido a separatistas y terroristas antiespañoles. No está mal, para amargar la Navidad. Saldremos de esta, como hemos salido de tantas otras catástrofes, pero no sin exclamar, con pena, ¡pobre España y pobre Melilla!