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CSIF denuncia que los menores de Purísima quedarán en desamparo si se despide a la plantilla

Exige a los partidos que cuanto antes den una solución que evite que el 7 de enero 200 trabajadores sean despedidos

domingo 29 de diciembre de 2019, 04:00h
Sergio Ramírez, de CSIF
Sergio Ramírez, de CSIF
El sindicato CSIF se pregunta quién se hará cargo de los 855 menores de Purísima cuando el 7 de enero, si no se renueva el convenio con la empresa Arquisocial por parte de la Ciudad, se active un ERE que supondrá el despido de 200 trabajadores. Estos chicos quedarán en una clara “situación de abandono”.
En declaraciones a este Diario, el representante del sindicato CSIF en Educación, Sergio Ramírez, deja patente la “extrema preocupación” del sindicato por lo que está ocurriendo con los trabajadores de la empresa Arquisocial, que gestiona el centro de la Purísima, que ” se verán en la calle” si antes del 7 de enero no se aporta una solución.

Preocupaciones
Indica que el escollo es “una cuestión administrativa que se alarga en el tiempo como es la renovación del contrato”. Si no se produce alguna novedad, la empresa ha anunciado que llevará a cabo un expediente de regulación de empleo (ERE) del que se verían afectados “200 trabajadores, de los que 140 son fijos”.

Asegura que al sindicato le “preocupan dos cuestiones”. La primera es “qué va a pasar con los 855 menores de Purísima, porque estos trabajadores llevan años con ellos, saben cómo llevarlos y atenderlos a la perfección”. Entiende CSIF que estos menores “quedarían en situación de desamparo, porque no habría quien les alimentara, protegiera y cuidara”. La salida del personal dejará a los menores “en una situación realmente de abandono y nos preguntamos qué va a pasar con ellos”.

El segundo motivo de preocupación es el despido de 200 trabajadores, “porque estamos hablando de 200 familias que en estas fechas tan señaladas viven una situación de incertidumbre terrible, porque saben que el día 7, sino hay cambios, serán despedidos y están todos con la mosca detrás de la oreja”.

Critica Ramírez que se vaya a dejar de contar con trabajadores “con una experiencia de entre quince y veinte años, profesionales que han sido subrogados por las distintas empresas que han pasado por Purísima y ahora se desaprovecha su experiencia y el conocimiento que tienen de los niños del centro con los que llevan desde el primer día bregando”, apostilla.

Por todo ello, “exigimos a los políticos que se dejen de peleas que pueden provocar, si nadie lo remedia, los despidos de 200 personas, y que se busque cuanto antes una solución a este conflicto que afecta a tantas personas y familias melillenses”.