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MUCHO MÁS QUE SOLO BICI

Imagen icónica de la película “Indiana Jones en busca del arca perdida”
Imagen icónica de la película “Indiana Jones en busca del arca perdida”

Indiana Jones en busca del arca perdida

Por Melilla ConBici

lunes 20 de enero de 2020, 04:00h
En la etapa anterior de gobierno, la cantidad de información que se nos hacía llegar tras más de una decena de peticiones sobre datos estadísticos y de gestión de los propios recursos municipales, gasto público, personal, campañas, cumplimiento de objetivos en temas tan variopintos como siniestralidad vial, contaminación, tránsito de paso, regulación, objetivos y demás propuestas fue siempre NULA, es decir, CERO O NO SABE NO CONTESTA.
Es más, cuando desde nuestra propia iniciativa y con el apoyo de otras entidades o personas, debo añadir, con pobres y humildes medios disponibles, tales como un sonómetro, un radar, un analizador de la calidad del aire o el más básico de todos, un contador analógico para observar la cantidad de vehículos que pasan por una u otra zona, a una u otra velocidad, con una incidencia en la salud pública, todavía a día de hoy sin valorar en ningún modo se nos ha despreciado o se nos ha ignorado y eso tras alguna reunión (una en 4 años), en la que con buenas palabras pero con total desinterés, se nos ignoró de forma absoluta.
Haciendo una valoración más actual, y siendo lo más justo posible (siempre lo intentamos), a día de hoy y tras no pocas reuniones con personal político o técnico de toda índole, no en vano nuestras demandas nos afectan a todos, seguimos “casi” como empezamos en el inicio de esta tan retrasada y cambiante legislatura.
Es cierto que nuestro discurso como entidad cada vez se hace más reivindicativo, o beligerante según sea el que emita el juicio de valor, sobre las demandas de nuestra formación, la cual se llevan realizando años de forma totalmente altruista y sin ningún color político, un hecho que en nuestra ciudad, aún a día de hoy, no se le da el valor que merece, pues no son pocas las entidades que de forma desinteresada conforman el tejido asociativo y humano. Algo que pude observar en la reunión que se hizo con motivo del voluntariado melillense, a la que amablemente fui invitado, que no hizo sino procurarme una actitud más responsable si cabe, y es por lo que pregunto: ¿qué quedó de las promesas y de los compromisos adquiridos en esa reunión? Creo que las entidades que asistieron, al igual que Melilla Con Bici, siguen esperando un cambio real y no figurado en el compromiso político e institucional.
El tiempo no corre, vuela. Ya estamos en el 2020, la década del cumplimiento de las promesas está aquí. Las actuaciones no solo medioambientales, de salud pública, de igualdad social, de accesibilidad, del derecho más básico de un individuo a que les sean respetadas las leyes más primitivas, ha llegado, o eso se nos ha dicho una y mil veces.
Melilla Con Bici, gracias a la accesibilidad de este equipo de gobierno, ha tenido, a través de mi persona, la oportunidad de plasmar las necesidades de un grupo tan sensible y olvidado en nuestra ciudad, que casi era irrelevante en anteriores y veremos si actuales decisiones o propuestas que llevamos años demandando. Hablo de los ciclistas, hablo también de los peatones y, por supuesto, del transporte público. Temas como la calidad del aire, que en algunas zonas casi ha triplicado los valores máximos permitidos por la OMS, el nefasto ruido que resta salud allí donde se sufre (toda Melilla), temas como la reducción del espacio público en contra del abuso del vehículo privado, que campa a sus anchas y se le permite un abuso absoluto en nuestra ciudad, o una señalización viaria denunciada en múltiples ocasiones a los organismos competentes y que tras años y años de indiferencia institucional siguen ofendiéndonos.
Llevamos meses hablando de caminos escolares, movilidad laboral sostenible, reparto justo del espacio público, Ciudad 30, eliminación del tránsito de paso, también el de agitación, ahorro energético, corredores verdes, redes peatonales, continuidad peatonal, prioridad de los medios sostenibles, bolsa sin humos, discriminación positiva del transporte público y mejora del mismo, utilización de las asociaciones como valor de ciudad, calidad del aire, reducción de los gases de efecto invernadero, eliminación de los residuos plásticos, gasto sanitario, reciclaje, ahorro energético, legislación de los vehículos eléctricos o del mismísimo carril bici, participación en la comisión de tráfico (un año de espera, se cumple este mes) y de otras tantas reivindicaciones conformadas y consensuadas con el resto de entidades que se desarrollan en una línea similar a la nuestra, es decir, la salud pública, la biodiversidad, la crisis climática, la justicia social, la accesibilidad, en definitiva la LEY y donde ninguna Consejería, y repito, ninguna, puede permanecer ajena en esfuerzo, implicación, formación y presupuesto.
Díganme, si no es mucha molestia, ¿qué tiempo es el prudente a esperar señ[email protected] polí[email protected] y té[email protected]? ¿Cuál será el momento en el que alcanzaremos ese punto de inflexión tan necesario? Ese que llevamos demandando a nivel local para poder dentro de nuestras posibilidades “sumar globalmente”, ¿en qué momento sufrirán esa catarsis, en la que dejarán el discurso de lo que es “políticamente posible” para “hacer lo necesario”? ¿Cuándo las capacidades económicas y la formación medioambiental serán las responsables de su toma de decisiones y no la reelección en las próximas elecciones? ¿Creen realmente que el ritmo institucionalista y “burrocrático” nos permitirá sobrevivir? Son preguntas que nos inquietan a todos y que merecen ser respondidas.
Deseamos sinceramente estar completamente equivocados en nuestras apreciaciones, esperando que estén ustedes en lo cierto, en ese “poco a poco” perpetuo, porque si no es así, poco importará que estuvieran equivocados, puesto que ya la suerte estará echada, y todos pagaremos nuestros errores por acción u omisión, por no haber hecho nada o por haberlo realizado demasiado tarde, o por “no saber o no contestar”.
Las propuestas presentadas a los organismos públicos competentes a través del correo “[email protected]”, que esta entidad a la que represento, registró en los últimos meses (con la colaboración en algún caso con Guelaya y otras personas interesadas), son: Plan Global para la ciudad de Melilla en el cumplimiento de la Agenda 2030/2040 contra la crisis climática por Melilla Con Bici (80 páginas), Objetivos y propuestas sobre la distribución de estacionamientos en el Triángulo Modernista según PMUS y Consejería de Medio Ambiente justificación de la misma, (24 páginas), Propuestas en términos de seguridad ciclista y peatonal (5 páginas, más de 30 propuestas), incluso siendo atrevido presento Melilla Con Bici una propuesta, que creemos muy necesaria; Un nuevo organigrama de la Consejería de Medio Ambiente para el cumplimiento de la Agenda 50GEI/2030 y 0GEI/2040 (3 páginas), parte de algunas han sido tratada brevemente, otras de momento olvidadas y en breve, no cejando en nuestro empeño, presentaremos; Lista de propuestas para la Comisión de Tráfico de Melilla (7 páginas), con el objetivo de evitar muertes en carretera, reducir los heridos graves en los siniestros viales y convertir nuestra ciudad en un ejemplo de ciudad amable con los medios sostenibles.
Algunas de las iniciativas presentadas ya forman parte de almacén digital de la Ciudad Autónoma y, de momento, siendo objetivo, mi impresión es que dicha documentación, haciendo una referencia cinematográfica, (si no son demasiado jóvenes se acordarán), dicho trabajo lo imagino en ese hangar de la escena final de “En busca del Arca Perdida”, donde tras mil peripecias y aventuras el Arca, salvando las diferencias, es guardado en una innumerable columna de una innumerable fila, en ese almacén infinito como si lo propuesto o logrado no tuviera ninguna importancia o repercusión, solo el esfuerzo e ilusión que cada uno pone en alcanzar metas mayores.
Esperando sinceramente que no necesitemos realizar una “continuación, versión o remake” de estas ambiciosas propuestas, para lograr que al menos algunas de ellas sean discutidas, me despido y deseo que esta “película” tenga el presupuesto que se merece y que la “bola gigantesca de piedra” al igual que amenazaba la vida de “Indi” no acabe aplastando a [email protected]