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Desde que la colocaron hace cinco años, explica que ha habido diferentes casos de leucemia, ansiedad e incluso cáncer

Imagen de la antena repetidora de telefonía que está colocada en un bloque de las 400
Imagen de la antena repetidora de telefonía que está colocada en un bloque de las 400

Una familia de "Las 400" muestra su temor por si una antena de telefonía de su barrio pueda estar provocando problemas de salud

lunes 27 de enero de 2020, 13:29h
Un padre de familia se puso en contacto con este Diario mostrando su temor por si una antena de telefonía en La Constitución pueda estar provocando problemas de salud. Desde que la colocaron hace cinco años, explica que en el barrio ha habido diferentes casos de leucemia como el de su hija, ansiedad, hipertensión, problemas de corazón e incluso varios tipos de cáncer. Ya ha iniciado una recogida de firmas para exigir la eliminación de la antena por los posibles riesgos que pueda acarrear para la salud de los residentes en la zona porque ni en la Ciudad Autónoma ni en Delegación del Gobierno le han dado ninguna solución.
Uno de los afectados, contó a este Diario que, desde que pusieron la antena en La Constitución, ha habido problemas de salud como su hija con leucemia desde el 28 de febrero de 2019, que no sabe por qué empezó a ocurrirle porque estaba completamente sana y no hay ningún referente de esa enfermedad en la familia. Aseguró que ahora está en tratamiento y va todo bien, pero siente incertidumbre por lo que pueda ocurrir en el futuro porque hubo otro pequeño en el barrio con leucemia que ya falleció.

También, expresó que en estos cinco años ha habido casos de cáncer de mama, estómago, ansiedad, hipertensión o problemas de corazón porque “se supone que estas ondas afectan a las personas más débiles como los mayores o niños”.

Los vecinos de las 400 no cuentan con informes médicos que avalen sus tesis, ni estudios de las ondas electromagnéticas, ni les convencen las explicaciones de las compañías telefónicas, lo único que exigen, por propia tranquilidad, es la retirada del artefacto.

Este melillense no sabe cómo pueden retirar la antena porque la compañía de telefonía lo que hizo fue ponerse en contacto directamente con la comunidad del bloque para llegar a un acuerdo y colocarla, pero sin control de la Ciudad Autónoma, Delegación del Gobierno, etc.
“La compañía fue la que les dijo a los vecinos que, si no la ponían en ese bloque, se iba a poner en otro sitio, es un dinero que le pagan todos los años por estar puesta”, dijo.

Resaltó que la empresa entregó a la comunidad del bloque, donde está la antena, una cantidad inicial para colocarla y cada año les pagan 6.000 euros que se reparten entre los vecinos.
“Tengo la duda de que, si una empresa paga tanto dinero por tener una antena de telefonía en un bloque con un contrato de muchos años, en algo tiene que perjudicar”, sostuvo.

Este afectado no sabe cómo pedir que quiten la antena porque ya ha preguntado en el Ayuntamiento y le han dicho que no saben a qué Ministerio pertenece. Por ello, ha comenzado una recogida de firmas para entregarla en la Ciudad Autónoma y que pongan una solución. Además, el viernes un técnico de telecomunicaciones se desplazará a las 400 para medir esas ondas electromagnéticas.

Señaló que fue a Emvismesa para pedir un cambio de casa porque “no se puede vivir así sobre todo con la situación de mi hija, no quiero pensar en que en un futuro pueda volver a pasar”.
“Si me dieran el dinero que fuese, no lo haría, no solo por mí o mi familia sino por mis vecinos, pero creo que lo hicieron desde el desconocimiento de que no iba a ocurrir nada”, concluyó.